— ¿Ya casi llegamos?
Desde que habían subido al carro, era la quinta vez que la joven hacía la misma pregunta.
En definitiva, la insistencia de Mila, era algo que Jason Todd no había previsto.
— ¿Podrías dejar de preguntar lo mismo?
—No.
Jason miró de reojo a la joven en forma de reproche, pero todo lo que obtuvo fue aquella sonrisa infantil que le hizo saber que no importaba cuantas veces respondiera lo mismo, ella iba a hacer la misma maldita pregunta.
Repitiendo la acción de hace minutos, la peliblanca se cruzó de brazos y miró hacia el frente, soltando de manera descarada un suspiro que llamó la atención del muchacho.
Una risita se escapó de sus labios al visualizar de reojo la frente fruncida de la joven, que incluso sus pestañas amenazaban con tocar la parte inferior de las cejas.
—No conocía esos berrinches —se burló, chiste que no causó nada de gracia a su acompañante— Solo ten paciencia —apretó más el volante en un intento de no caer en la incomodidad—, ya casi llegamos.
Aún de brazos cruzados, Mila volteó a verlo. Parecía menos tensa.
Esa acción le había parecido demasiado divertida viniendo de ella, razón por la que volvió a soltar una risa sin desviar por tanto tiempo la mirada del camino.
—Jason. No me pidas que sea paciente, te aseguro que sucederá todo lo contrario.
—Ya me di cuenta —fue la respuesta por parte del muchacho mientras ajustaba la calefacción al sentir un poco más de frío.
Sin querer insistir más, Lyudmila apoyó su brazo en la puerta y sostuvo la mirada hacia la ventanilla donde por fin se concentró en observar las calles de Gótica adornadas por las coloridas luces navideñas.
— ¿Te gusta?
Mila asintió en respuesta como si de una niñita se tratara al ver cómo el paisaje se iluminaba cada vez más. Las guirnaldas junto a los destellos de colores que permitían mayor visibilidad, le hizo sonreír por consecuencia.
Desde que tenía memoria, ver las decoraciones navideñas era su actividad favorita en esas fechas al mismo tiempo que la de hornear galletas junto a su padre, aunque este último se limitaba a observar el desorden del que se terminaban encargando el personal de limpieza.
Sin embargo, nada podía superar al momento de abrir los regalos. Sin duda alguna, eso era lo mejor.
—Es hermoso —soltó por fin viendo su rostro reflejado en el cristal del vidrio el cual se iba opacando poco a poco con la iluminación de las afueras— Papá solía llamar a sus empleados para decorar toda la casa como un pequeño parque navideño. Lo único que decorábamos juntos era el árbol.
Un silencio por parte de ambos invadió todo el carro; lo único audible era la música navideña que provenía de la radio. Por alguna razón, la única canción que se les ocurría emitir a las emisoras era all i want for christmas is you y sin duda alguna, era algo que desesperaba a Jason, sobre todo porque no le permitía pensar con claridad una respuesta que le permitiera levantar los ánimos de la joven.
—No sé por qué digo esto —prosiguió Mila— lo menos que quería era incomodarte y...
—No —interrumpió Jason— quiero escucharte. No vuelvas a decir eso. No sabes cuanto amo escucharte —murmuró las últimas palabras en un intento de guardarlas para sí mismo.
Palabras que llegaron hasta Mila, quien se mordió el labio sutilmente y bajó la mirada.
—Yo también quisiera escuchar de ti —dijo Mila— también amo escucharte.
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Sorrow
Fanfiction"Es irónico como las personas hacemos hasta lo imposible tratando de evitar el dolor y, es por lo que más pasamos en nuestras vidas" ═════════════════════ ≪ •❈• ≫ ═════════════════════ ATENCIÓN El fanfic que leerán a continuación es completamente...
