Parte 100: Siempre estaré

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El atardecer cubría casi todo el territorio de Shurima, incluido el pequeño territorio en el cual había emergido los restos del antiguo pueblo de Belveth.

Ahora este era un reino hecho trizas, dirigido por el Vacío y cubierto por una niebla morada conocida como el Mar Lavanda.

Y delante de este lugar estaban nuestros protagonistas.

"¿De verdad estáis conformes con estos?"

"Es la única forma que conocemos de salvar a Nami"

"¿Qué ocurre si por buscar otra solución empeora? ¿Y si llega a..."

"¡Nunu!" - le riñó Annie - "¡No digas la palabra que empieza por m!"

"No es que me guste del todo..."

"........"

"Pero no nos queda de otra" - dijo Yuumi

"Y tú, señor medusa, ¿qué opina al respecto?"

"Mi nombre es Loto" - dijo cruzado de brazos - "Y pese a mis creencias... es la vida de Nami la que está en juego..."

La sirena en cuestión se encontraba temblando, acurrucándose en la mano de hierro de Nautilus con intranquilidad.

Parecía que en alguna parte de ella seguía reconociéndolo.

"¡Nami! ¡Tranquila! ¡Todo va a salir bien!"

"Grgrr..."

"¡¿Puedes oírme?!"

"Ghrhrrgrrr..."

La vastaya arañaba con sus garras la mano de Nautilus, como si afirmase.

"¡Es curioso!"

"¿Grrrr?"

"¡Cuando estuvimos en Bandle creo que dijiste algo profundo!"

"........"

"¡Que daba igual el tiempo, lugar o momento! ¡Siempre me acompañarías! ¡Siempre estarías a mi lado! ¡¿Te acuerdas?!"

"Grgrr..."

"¡Siempre he sido un bicho raro! ¡No como! ¡No respiro! ¡No puedo besarte!"

"........"

"¡Y sin embargo siempre estuviste ahí!"

"Grgrr..."

"¡Ahora eres tú quien apenas puede ver! ¡Respirar! ¡O resistirte a atacar a quienes amas!"

"Grgrr..."

"¡Pero te prometo que no te abandonaré!"

"........"

"¡En la salud y en la enfermad! ¡Siempre estaré ahí para ti Nami! ¡Incluso si Malzahar no puede llegar a curarte!"

"Grgrrr..."

"Qué maravillosa escena..."

Nautilus observó cómo avanzaba la criatura llamada Bel'Veth, acompañada de su profeta, el emisario del mal Malzahar.

"¿Sabes? Hay muchas cosas que ansío conocer de este mundo..."

"¡........!"

"El Vacío anhela conocer todo tipo de emociones... de sentimientos... de personas... tengo hambre de..."

"¡........!"

"Experiencias..."

"¡¿Vas a salvar a Nami?!"

"Mi profeta me ha comentado la trayectoria de los llamados Emisarios del Mal... sin duda un grupo bastante peculiar..."

"¡Tenemos un yordle con nosotros! ¡Claro que somos peculiares!"

"Ya... no creo que sea por eso..."

"El caso..." - prosiguió la emperatriz - "Es que pese a vuestros conflictos presentáis actualmente una alianza fuerte para él..."

"¡........!"

"Confío en que llegados al momento idóneo te unirás a él en la lucha contra los Vigilantes... ¿no es así?"

"¡¿Los Vigilantes?!"

"Nautilus tiene ciertos problemas de memoria..."

"¡Si salvas a Nami no me importa aplastar a un vigilante o como se llame!"

"¿Y cómo sé que con esos problemas de memorias cumplirás tu palabra?"

"¡Malzahar está de testigo!"

"Cierto..."

"¡Además! ¡Solo olvido algunas cosas! ¡No creo que olvide a aquella que le salvó la vida a Nami!"

"Palabras muy bonitas, titán..."

"¡........!"

"Entonces... ¿tenemos pacto?"

"¡Salva a Nami y ayudaré a Malzahar con esos vigilantes!"

"Veo que te rodeas de gente muy interesante, Malzahar... reinas del hielo, fantasmas, aspectos... ¿quién lo diría?"

"Este mundo a veces parece muy pequeño"

Bel'Veth alargó sus alas, tocando con sus puntas la frente y pecho de la sirena.

Una energía brillante y morada empezaron a salir del cuerpo de Nami, siendo absorbidas por la emperatriz del Vacío.

Al poco tiempo parecía que los aspectos más destacados de Nami como sus colmillos o sus venas carcomidas desaparecían.

"¡¿Ya está?!"

"Tardará en recuperarse, pero no queda nada del Vacío en ella"

"¡¿De verdad?!"

"Mentir es solo una perdida de tiempo" - admitió la criatura - "Y ahora que conozco el significado y valor del tiempo... prefiero no mentir..."

"Gracias, emperatriz Bel'Veth..."

"No ha sido nada, de hecho..."

"........"

"Esa sirena me ha transmitido cierta información... de forma involuntaria..."

"........"

"Será mejor que me retire a mi nuevo reino... a la espera que el resto de criaturas del Vacío aparezcan..."

"Dudo que Vel'Koz venga, al menos en condiciones pacíficas"

"Pues que huya... que se esconda..."

"........"

"No he venido a este mundo a ocultarme bajo una piedra... sino para quedarme en él..."

Nautilus por su parte levantó en su palma a Nami, quien poco a poco parecía recobrar un poco el sentido, aunque fatigada.

"Na... ¿Nautilus?"

Los Viajes de NautilusHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora