Capítulo 87

3 1 0
                                        

Aidan tomó asiento cerca de la puerta, dejando que el hombre revisara a Noah. Lo observé en silencio, mis pensamientos girando sin control. El peso de todo lo ocurrido se acumulaba, pero algo dentro de mí seguía exigiendo respuestas. No podía seguir cargando con esta incertidumbre.

—Aidan —llamé, con la voz baja pero firme. Él levantó la cabeza lentamente, como si ya supiera lo que iba a decir—. Explícame qué está pasando. No puedo seguir avanzando sin saber qué diablos estás haciendo aquí y por qué debería confiar en ti.

Aidan suspiró, su postura rígida relajándose apenas un poco. Se frotó las manos, tal vez para ganar tiempo antes de hablar.

—No es tan simple, Sara. No lo fue desde el principio.

—¡Entonces hazlo simple! —dije, mi tono subiendo al punto de romper el aire tenso en la habitación—. Me entregaste a mi padre como si no valiera nada. ¿Y ahora quieres que crea que todo era parte de un plan? ¡¿Qué tipo de plan implica traicionar a alguien de esa manera?!

Aidan cerró los ojos por un momento, como si intentara calmarse o contener algo que no estaba listo para decir. Finalmente, abrió la boca, pero su voz fue más suave de lo que esperaba.

—Fue un sacrificio, Sara. Uno que yo... que nosotros necesitábamos hacer para llegar a esto.

Me reí, aunque el sonido salió más como un bufido amargo.

—¿Sacrificio? ¿Eso es lo que llamas dejarme con él, con ese monstruo?

—¡No me quedaba otra opción! —gritó de repente, poniéndose de pie. Sus ojos brillaban con una mezcla de rabia y desesperación—. Si no lo hacía, él habría descubierto todo. Y si eso pasaba, créeme, estarías en manos de ese hombre ahora.

Mi corazón latía con fuerza, pero no podía permitir que sus palabras enterraran el resentimiento.

—¿Por qué, Aidan? —pregunté, mi voz ahora apenas un susurro. Mi mirada se clavó en la suya—. ¿Por qué te importa tanto? Después de todo, no parecías dudar cuando me entregaste.

Él se quedó en silencio, su mirada bajando al suelo. Algo en su expresión cambió, como si una barrera invisible se rompiera.

—Porque esto nunca fue solo por ti —respondió, su voz cargada de una sinceridad que me desconcertó—. Noah y yo... —Hizo una pausa y evadió lo que finalmente quería decir para terminar — Es mas complicado de lo que tu crees.

Antes de que pudiera procesar lo que acababa de decir, el hombre que atendía a Noah habló, cortando nuestra conversación de golpe.

—La bala no alcanzó órganos vitales, pero ha perdido mucha sangre. Necesito tiempo para estabilizarlo.

Mi pecho se tensó mientras miraba a Noah, tendido e inmóvil en la camilla. Mi enojo con Aidan podía esperar. Por ahora, lo único que importaba era que Noah sobreviviera.

—¿Va a estar bien? —pregunté, mi voz temblando más de lo que me habría gustado.

El hombre no respondió de inmediato, pero asintió con la cabeza mientras preparaba el equipo médico.

—Si hacemos esto rápido, sí.


Dark and LightDonde viven las historias. Descúbrelo ahora