Salí de la habitación y cada paso hacia el pasillo era un peso más sobre mis hombros, pero también un alejamiento definitivo de todo lo que había sido. El aire afuera parecía más fresco, pero no me traía alivio. Mi cuerpo seguía tenso, mi mente llena de imágenes y palabras que se repetían una y otra vez. Noah caminaba junto a mí, pero había algo en su paso que me hizo darme cuenta de que no solo yo cargaba con el peso de lo ocurrido. Él, aunque firme, se mantenía con dificultad, su rostro pálido y una mano presionando su costado donde la herida aún sangraba.
—Noah... —dije, mirándolo con preocupación mientras me acercaba para sostenerlo, pero él apartó mi mano.
—No hace falta. —Su voz era baja, pero su tono decididamente firme. —Vamos.
Aun así, no podía dejar de pensar en cómo estaba él, herido y arrastrando su dolor mientras yo apenas podía enfrentar el mío. Pero no era momento de detenernos. Tenía que salir de allí, lejos de esa casa, lejos de todo lo que había representado.
Llegamos a la salida, y mientras cruzaba la puerta, sentí que el peso del lugar se desvanecía poco a poco, aunque el dolor seguía. El mundo allá afuera no me daba ni paz ni esperanza, solo una sensación de vacío que ni siquiera la fresca brisa podía disipar. Miré a Noah, que, aunque aparentemente seguía firme, había comenzado a caminar con más dificultad.
—¿Estás bien? —pregunté, incapaz de ocultar la preocupación en mi voz.
Él no respondió de inmediato, solo siguió caminando hacia el coche estacionado más adelante, su paso cada vez más lento, como si la herida estuviera ganando la batalla. Finalmente, llegó hasta el vehículo y se apoyó en el marco de la puerta para entrar, pero la sangre seguía empapando su camisa, haciendo que su rostro se tornara más sombrío.
—¿Nos vamos o no? —preguntó, sin mirarme, casi con indiferencia, pero sabía que lo decía para evitar que me quedara observando, para evitar que lo viera débil.
Lo observé unos segundos más antes de abordar el coche. Él cerró la puerta detrás de mí, y al arrancar el motor, sentí el peso de la distancia que estábamos tomando de ese lugar, pero también la presión del silencio entre nosotros.
La herida de Noah no me dejaba en paz. Sabía que no podría quedarme callada mucho más tiempo.
—Noah, tienes que dejar que te ayude con eso... —dije, intentando controlar mi tono, pero mi voz temblaba al pensar en lo que había pasado.
Él me miró brevemente, los ojos cansados, la expresión más suave que me había mostrado.
—No es necesario ya te dije, pronto me encargare de esto. —Respondió, pero su tono, aunque rudo, también llevaba una sombra de cansancio que no podía ocultar.
El silencio volvió a pesar sobre nosotros mientras avanzábamos, y aunque la carretera frente a nosotros estaba vacía, mi mente estaba llena de preguntas y recuerdos que aún no podía procesar. Todo lo que había pasado, todo lo que había hecho, estaba grabado en mi mente, pero no podía quedarme atrapada en el pasado. Lo que venía ahora era lo único que importaba.
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Dark and Light
Mistério / SuspenseElla es un punto intermedio entre la luz y la oscuridad. Ellos son la perfecta combinación del bien y él mal. ¿Quieres saber que pasará en esta historia? Acompaña a Sara en su viaje lleno de incertidumbres, donde cada elección podría cambiarlo tod...
