Me quedé mirándolo en silencio, procesando sus palabras. Aidan estaba allí, tan quebrado como yo, pero a su manera. A veces, parecía que se me había olvidado de que no solo él cargaba con las decisiones tomadas, sino que yo también lo hacía.
—No sabes... —repetí suavemente, no con reproche, sino como una forma de entender lo que había dicho. En parte, ya lo sabía. Aidan había sido arrastrado por las circunstancias tanto como yo.
Aidan cerró los ojos brevemente, y luego los abrió, con una expresión que apenas alcanzaba a esconder la culpa que pesaba sobre él.
—La verdad es que no lo sé —susurró, su voz llena de un dolor que no podía ocultar.
Mi pecho se apretó al escuchar su sincera confesión. Algo en su voz, en su mirada, me hizo comprender que, al igual que yo, Aidan también había estado atrapado. No tenía todas las respuestas, pero en ese momento, sentí que había más en su dolor del que yo había querido ver.
—Lo único que sé es que esto no tiene vuelta atrás —continuó, tomando aire con dificultad. Sus ojos se posaron en Noah, y aunque intentaba disimularlo, la desesperación en su rostro era evidente. —Todo lo que hemos hecho, todo lo que hemos dicho... ya no tiene importancia si no conseguimos salvarlo.
Un nudo se formó en mi garganta. No importaba lo que había ocurrido antes, ahora había algo más importante. Aidan, a pesar de todo, quería salvarlo. Y comprendí que, aunque su enfoque había sido torpe, su propósito había sido proteger a su hermano.
—No sé qué más esperar de ti, Aidan —le dije, con un tono más suave de lo que había planeado. Sabía que su carga era tan pesada como la mía, aunque sus mentiras seguían allí, flotando entre nosotros.
Aidan no respondió de inmediato. Sus ojos se bajaron, como si las palabras ya no pudieran cambiar lo que había pasado. Pero en su mirada había algo más, una especie de resignación que me hizo entender que ni él sabía qué hacer a continuación.
—La verdad... —murmuró, casi en un susurro—. No sabía cómo decirte todo esto. No quería que me odiaras aún más. Y ahora... ya no puedo hacer nada para cambiarlo.
Algo en su voz me detuvo. No era solo una excusa. Aidan también había estado perdido en este caos, tan confundido como yo, tratando de encontrar una forma de hacer lo correcto sin tener el camino claro. Quizás los dos estábamos luchando con la misma oscuridad que nos estaba consumiendo.
Respiré hondo, girando lentamente para no mostrarme tan vulnerable. Ya no podía quedarme aferrada a todo el resentimiento que había acumulado. Aidan también había sido arrastrado por las circunstancias. No era fácil perdonarlo, pero entendí que, en su propio modo, había intentado hacer lo que creía correcto.
—Lo siento —dijo él de nuevo, esta vez con una sinceridad que no pude ignorar.
No era solo una disculpa vacía. Era un peso que Aidan estaba tratando de liberar, uno que había llevado todo este tiempo en silencio. Mi mirada se encontró con la suya, y aunque la herida seguía ahí, algo en mí se relajó. Tal vez, al final, no todo estaba perdido.
Aidan ya no era solo el hombre que me había mentido. Era alguien que, en medio de su confusión, había querido salvar a su hermano, salvarme a mí, aunque para ser honesta, nunca había sido su obligación. No conmigo. Por eso entendí que, a pesar de todo, yo era quien le debía más a él.
—Yo lo siento aún más —dije, sintiendo un pequeño alivio al soltar esas palabras. él me miró, un poco sorprendido, pero sin preguntar por qué, simplemente asintió.
Él permaneció en silencio después de mi respuesta, con los ojos clavados en el suelo, como si lidiara con pensamientos demasiado complejos para ser compartidos. No insistí, aunque deseaba hacerlo. Quería entender más, pero por primera vez sentí que no era el momento. Su gesto, tan simple como un leve asentimiento, dijo más de lo que cualquier palabra podría expresar.
ESTÁS LEYENDO
Dark and Light
Misteri / ThrillerElla es un punto intermedio entre la luz y la oscuridad. Ellos son la perfecta combinación del bien y él mal. ¿Quieres saber que pasará en esta historia? Acompaña a Sara en su viaje lleno de incertidumbres, donde cada elección podría cambiarlo tod...
