Luego de una larga trayectoria el auto comenzó a disminuir la velocidad, al acercarse a una casa que no era difícil reconocer, Ese lugar donde todo había comenzado, donde mi vida había dado un giro que la convirtió en un completo caos.
Uno de los hombres se acercó para abrir la puerta del coche para ayudar a Noah a salir de este. Y por más que el quisiera ocultarlo, no podía evitar reflejar esa ligera tensión en su rostro, que exponía el hecho de que aún no se había recuperado.
No pude evitar observar cada paso que daba, una parte de mi quería ayudarle, para evitar que se esforzara demasiado, pero sabía que sería un intento en vano, Noah jamás cedería, y su orgullo siempre parecía hablar más fuerte que cualquier dolor que pudiera estar sintiendo.
Deje salir un suspiro, cargado de agotamiento y cansancio. Estos últimos días no habían sido nada facilites para mí. No recordaba cuando había sido la última vez que lograba dormir sin preocupación o comer algo que llenara satisfactoriamente mi estómago. Solo sentía como todo esto empieza a pasarme factura.
Abrí la puerta del auto y salí, siguiendo a Noah y a sus hombres. Tal parecía que ya no les importa si intenta irme o no. Quizá asumían que no tendría a donde ir, no después de todo lo que había sucedido.
A medida que mis pies andaban observaba la determinación que el mantenía, avanzando con esa seguridad implacable que parecía desafiar cualquier obstáculo. Sin embargo, yo sabía que no era invulnerable, que tras esa fachada de control absoluto había fisuras que él nunca admitiría.
Miré alrededor, intentando precisar cada detalle del lugar que una vez representó mi prisión. Las paredes parecían observarme, recordándome lo fácil que sería caer de nuevo en ese abismo del que tanto me había costado salir.
Al final del camino, la puerta de lo que sería su trono se abrió. Sin pensarlo entro con seguridad, como si aquel refugio aumentara su estabilidad, su ego y su determinaron que hasta ese momento ha sido inquebrantable.
De aquel lado de la puerta lo esperaban dos mujeres que no evitaron demostrar precaución, pero al mismo tiempo una pisca de alegría en sus rostros.
—Bienvenido, señor —dijeron al unísono con un tono cargado de respeto. Una inclinación sutil acompañó sus palabras antes de que una de ellas continuara—. ¿Qué desea que hagamos por usted?
Noah no respondió de inmediato. Se detuvo un poco más allá de la entrada. Sus ojos giraron a todos lados intentando encontrar a alguien, sus ojos se detuvieron en un punto, y fue ahí cuando, sin querer los seguí y me encontré con los ojos de Aidan. Que, en lugar de mirar a su hermano, tenía la mirada fija en mí.
—Sara, ya sabes dónde está tu habitación. —dijo Noah, atrayendo nuestra atención. Y, aunque me costaba aceptarlo, no podía olvidar tan fácilmente el lugar en el que me había mantenido encerrada durante varios días. No quise objetar, ni siquiera quejarme; el agotamiento en mi cuerpo me pedía a gritos descansar.
Sin embargo, me quedé tensa por un momento. No podía evitar cómo esa voz de autoridad me sacaba de control. Siempre me resistía a hacer lo que él pedía, pero esta vez, mi cuerpo reaccionó por sí solo, relajándose un poco. Pensé que, por una vez, no estaría mal obedecer.
Noah miró a las dos mujeres y, con un simple gesto, les dio una orden. Ellas asintieron, como si ya supieran lo que tenían que hacer, y me indicaron que las siguiera, asegurándome que irían detrás de mí.
Mis pies comenzaron a moverse sin detenerse, y mi respuesta a Noah fue clara:
—Te veré luego. —le dije, dejando en claro que mis intenciones no cambiaban. No podía esperar más para descubrir la verdad, su verdad.
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Dark and Light
Mysterie / ThrillerElla es un punto intermedio entre la luz y la oscuridad. Ellos son la perfecta combinación del bien y él mal. ¿Quieres saber que pasará en esta historia? Acompaña a Sara en su viaje lleno de incertidumbres, donde cada elección podría cambiarlo tod...
