Ya era miércoles. Había faltado el día anterior y ese a la escuela porque me había resfriado y me sentía fatal, con mis ojos llorosos y mi nariz que no paraba de escurrir.
Escuché que alguien tocaba la puerta, pero no quería levantarme del sofá ya que apenas había logrado encontrar una buena posición.
― ¡Josh, soy yo! ―gritó alguien desde el otro lado de la puerta.
― ¿Quién es yo? ―pregunté desde el sofá, aunque era obvio que era Brendon, podría reconocer esa voz en cualquier lugar.
― Tu sensual y mejor amigo Brendon, ¿quién más?
― Ah, no estoy.
― Traigo comida ―canturreo.
Me levanté como pude para abrir la puerta y tan pronto como lo hice, él metió un puñado de papas a mi boca.
― ¡Joshie, tengo maravillosas noticias! ―entró dando saltos mientras sostenía la bolsa de alimentos sobre su cabeza.
― Si traes comida deben de serlo ―dije masticando.
― ¡Dallon y yo ya somos novios!
Me pasé las papas tan rápido que comencé a toser hasta que me dio de su refresco.
― ¿Cómo pasó?
― Pues, ¿recuerdas que te dije que me invitó a salir? ―asentí varias veces―. Fuimos a la feria y nos divertimos muchísimo. Le dije que me gustaba, pero que sentía que estábamos estancados y que tenía que decirme si en verdad quería avanzar o si eso era todo, ¡entonces me besó!
― ¡Al fin! ―ambos reímos― Me alegro mucho por ustedes, ahora podrán besarse frente a Pete para irritarlo.
― Lo hicimos ayer al salir de la escuela, debiste ver su cara ―reímos de nuevo y fuimos al sofá―. Por cierto, ¿qué no deberías estar en la escuela?
― ¿Qué no deberías de estarlo tú?
― Touché ―dijo mientras encendía mi laptop y buscaba algo en Netflix.
― No, es que estoy enfermo. Me sorprende que todavía no me hayas dicho...
― Ah, con razón te vez tan asqueroso.
― Olvídalo.
Pasamos la tarde viendo películas terror y comiendo pizza hasta que nos quedamos dormidos, yo recostado sobre el sofá y Brendon sentado en la alfombra recargando su cabeza en mi.
○
Desperté al escuchar la puerta. No tenía idea de qué hora era, pero ya había oscurecido. Volvieron a tocar y me levanté con cuidado de no despertar a Brendon.
― Hola chicos ―saludé a Dallon y Pete al abrir. Ambos me saludaron de vuelta y pasamos a la sala donde encendí la luz.
― Con que aquí se había metido todo el día ―dijo Dallon sentándose junto a Brendon.
― Sí, llegó desde la mañana ―respondí sentándome en el sofá pequeño― ¿Qué es eso? ―pregunté señalando la carpeta amarilla que Pete traía en la mano.
Él y Dallon se miraron entre si y luego a mi.
― El día que fuimos a hablar con el oficial Schmidt sobre el cuerpo que habían encontrado, ¿recuerdas que les conté que creí que ya había visto a esa chica antes? ―preguntó Dallon y asentí― Era cierto, la había visto antes en unos expedientes en la oficina de mi papá.
― El papá de Dallon es policía, ayudaba a investigar el caso de la chica cuando fue reportada como desaparecida ―explicó Pete entregándome la carpeta.
― ¿Tú papá es policía? ―pregunté sorprendido.
― Sí, siento no haberles dicho antes ―contestó―. Él me había pedido no involucrarme en esto por mi seguridad y cuando desapareció Tyler, creo que se alteró más porque era un chico de nuestra escuela, así que ahora no lleva nada de su trabajo a casa. Pero pude encontrar este expediente entre sus cosas y le saque copias para traerlas, tal vez nos pueda ayudar en algo.
Al abrir la carpeta lo primer que encontré fue una hoja con los datos personales de la chica: estatura, peso y tipo de sangre. Luego sus notas escolares, algunos expedientes médicos y por último su fotografía.
Era delgada de piel blanca, su cabello rubio y lacio estaba siendo sostenido por un lazo, tenía unos ojos color miel y pequeñas pecas adornaban su fina nariz. Era preciosa y sólo tenía 13 años.
Por primera vez imaginé el dolor que deberían de estar sintiendo sus padres y los comprendí perfectamente, porque era el mismo desgarrador dolor que sentía yo al recordar a Tyler. La clase de dolor que te hace sentir como si el aire se escapara de tus pulmones para no regresar, que pone a latir a tu corazón tan rápido y tan fuerte que piensas que en cualquier momento estallará. La clase de dolor que te hace llorar cada día y noche mientras te preguntas si vale la pena seguir.
― Josh, ¿estás bien? ―Pete puso una mano sobre mi hombro haciéndome reaccionar.
― Sí, yo... ―cerré la carpeta dejándola en la mesita del centro― sí, perdón. ¿Qué hora es?
― Las 8:30, ¿quieres que nos vayamos para que puedas descansar?
― No, ya dormí toda la tarde. Creo que deberíamos despertarlo ―dije mirando a Brendon.
Dallon acarició su cabello suavemente moviéndolo un poco, pero Brendon seguía dormido.
― Pff, permíteme ―Pete le arrojó un cojín a la cabeza y logrando que despertará alterado.
― ¿Qué? ¿Qué? ―talló sus ojos y luego se tranquilizó al vernos riendo― Idiotas, estaba teniendo un buen sueño.
― ¿Yo estaba en el? ―preguntó Dallon y Brendon le sonrió.
― Sólo tú y yo estábamos en el, bueno, y una linda habitación con una cama muy cómoda.
― Ew, no quiero imaginarme eso ―dijo Pete caminando a la cocina y yo lo seguí, riendo. No me incomodaba verlos juntos, pero tampoco quería presenciar un acto sexual en vivo.
Al llegar nos servimos algo de jugo y salimos al patio.
― Sabes que eso pasará tarde o temprano y tal vez quieran contarnos, ¿no? ―lo miré sentarse en los pequeños escalones de la entrada.
― Sí, pero no es como que quiera tener en mi mente la imagen de mis mejores amigos teniendo sexo como conejos.
― No, yo tampoco.
Nos quedamos unos minutos en silencio viendo las estrellas.
― Yo, hmm... hablé con Gerard ―confesé y él me miro con los ojos bien abiertos―. Nos sentamos juntos en la cafetería el lunes, pero tranquilo, no estaban Ryan ni Brendon cerca, ni tampoco le he contado a Bee.
― ¿Qué pasó?
― Bueno, sólo estuvimos conversando un poco y me dijo que había hablado con Tyler un par de veces. Le conté sobre mis extraños sueños y me ofreció su ayuda, a todos nosotros, pero antes quería hablar con ustedes.
― No lo sé, Josh. Ahora Brendon se ve muy feliz y no quiero que vuelva a lo de antes. Sabes cuánto nos costó hacer que saliera de su habitación de nuevo después de... ―dejó la frase a medias, pero yo asentí comprendiendo.
― Sí, yo tampoco quiero ―suspiré limpiando mi nariz―. ¿Pero qué tal si sólo es Gerard?
― Ryan se va a enterar tarde o temprano. Lo mejor será que no involucremos a más personas en esto, ¿de acuerdo? ―me miró a los ojos poniéndose de pie y yo asentí.
― Sí, tienes razón ―dije nervioso y luego desvíe la mirada―. Mejor volvemos adentro con los tortolos.
― Josh ―me detuvo tomándome del hombro―, hablo en serio.
― Lo sé ―me soltó y seguí caminando.
¿Cómo le haría para ver a Gerard a escondidas?
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Slowtown | Joshler
FanfictionJosh hará lo que sea necesario para encontrar a Tyler. "Hey, hey, wouldn't it be great, great, if we could just lay down and wake up in Slowtown" Esta historia comenzó como algo mío y ustedes lo hicieron nuestro, y así será siempre.
