― ¿Así está mejor? ―me preguntó Ryan, refiriéndose a la venda que colocaba sobre mi mano para cubrir mi herida.
― Sí, gracias ―sonreí y él se levantó de la alfombra para guardar las cosas en el botiquín.
Al volver del hospital decidimos quedarnos en el sótano de Pete. Aunque eran las tres de la mañana y nos sentíamos exhaustos, no podíamos dormir.
Gerard preparaba chocolate caliente con la ayuda de Pete, Dallon secaba su cabello con una toalla y Brendon se encontraba acostado sobre el sofá más grande, cubierto con una manta y mirando las gotas de lluvia deslizarse por la ventana.
― Hey, ¿cómo te sientes? ―le pregunté.
Realmente nunca me había preguntado como se sentía Tyler después de que yo salía de su mente. Las primeras veces que lo hice fueron aterradoras para mí, padecía de una dolorosa migraña, problemas para concentrarme, insomnio y me sentía débil. Por suerte ahora que ya tenía experiencia y lo tenía un poco más controlado me era más fácil recuperarme y seguir adelante. Estaba preocupado por ellos.
― Bee ―volví a llamarlo al no recibir respuesta.
― ¿Sí? ―dijo al fin, y pude respirar de nuevo―. Perdón, me siento raro.
― ¿Raro? ¿Qué quieres decir? ―me acerqué hasta él, quedando de rodillas en la alfombra.
― Es como si estuviese soñando y todo pasara muy lento, pero sé que no es así. ¿Lo es? ―extendió su mano para tocar mi nariz con su dedo, lo cual me hizo reír.
― No, no lo es ―tomé una toalla para secar su cabello empapado―. Fuera de eso, ¿todo está bien? ¿Te duele algo? ¿Qué necesitas?
― Estoy bien. Me gusta la nube en tu cabeza ―sonrió mostrando su reluciente dentadura.
― Me alegra mucho. Te sentirás mejor dentro de un par de horas, lo prometo. Ahora duerme.
Cerró sus ojos y me levanté para ir con el resto. Ryan me dio una taza de chocolate y Dallon colocó una manta sobre mis hombros.
― ¿En serio acaba de suceder eso? ―cuestionó Ryan, atónito― ¿Estuviste en el cuerpo de Brendon?
― Sí, ni siquiera yo sabía que podía hacer eso.
― Bueno, si la razón por la que puedes conectarte con la mente de Tyler es porqué ustedes dos tuvieron un lazo muy fuerte, no suena tan loco que pudieras hacerlo con la de Brendon, es decir, es tu mejor amigo ―explicó Gerard.
― ¿Eso quiere decir que podrías hacer lo mismo con nosotros? ―Dallon me miró, pensativo.
― Tal vez, pero no quiero intentarlo ahora, estoy agotado ―todos asintieron―. Además, aún no estoy seguro de los efectos que tendrá en Bee, debo esperar a que se recupere y deje de hablar de la nube en mi cabeza.
― ¿Qué vieron ahí dentro? ¿Encontraron algo? ―quiso saber Ryan.
― Brendon y yo no tuvimos mucha suerte, después de que una enfermera nos vio sólo nos concentramos en salir de ahí lo más rápido posible ―dijo Pete.
― Está bien ―le ofrecí de mi chocolate―. Dallon y yo logramos buscar en la computadora de uno de los consultorios, había un archivo con el nombre de Tyler, pero estaba asegurado con un programa que no nos permitía descargarlo ―pasé una mano sobre mis cabellos húmedos―, luego una enfermera nos descubrió.
― ¿Qué? ―los tres me miraron con los ojos bien abiertos.
― Sí, pero tranquilos, nos hicimos amigos de ella ―contó Dallon―. Su nombre es Hayley y es practicante, nos ayudó a escapar cuando comenzó a sonar la alarma.
― Le prometí que volvería ―dije.
― ¿Qué hiciste qué? ―Pete alzó la voz, exaltado―. ¿Apenas y logramos salir de ese extraño lugar y ya quieres regresar?
― Ya sé que estoy loco, pero necesito hacerlo, tengo que saber que hay dentro de ese archivo ―los miré―. Y lo de anoche no fue una pérdida de tiempo, ahora tenemos la certeza de que ellos tuvieron algo que ver con él, que saben de su existencia. No voy a dejar que esta oportunidad se me vaya de las manos ―dije con desición.
― ¿Y cuál es el plan? ―preguntó Pete―. ¿Entrar ahí y ser capturados? Después de lo de hoy van a reforzar la seguridad, será casi imposible salir de ahí.
― No tienen que hacerlo ustedes, entraré yo solo ―respondí.
― No ―dijo Dallon―. Lo que sea que vayas a hacer no lo harás solo, iremos contigo.
― Sí ―habló Ryan―. Tal vez tengamos que pensar en una mejor manera de como lograrlo, pero lo conseguiremos.
― Josh, escucha ―Pete me tomó de los hombros―. Sé que quieres hacer lo correcto y que estás desesperado por encontrar respuestas, pero tienes que pensar muy bien lo que vas a hacer a continuación y considerar que no sólo tú te estás poniendo en riesgo sino a los que te rodean ―tocó mi mano herida―. Esto no es nada a comparación que lo que nos puedan hacer ahí dentro, y eso ―señaló a Brendon― es sólo una pequeña muestra de lo que eres capaz de hacer.
La habitación se hundió en un profundo y ensordecedor silencio. Pete tenía razón, por supuesto que la tenía. Estaba tan ansioso porque después de tanto tiempo sin una señal de esperanza una puerta se había abierto ante mí, que no consideré las consecuencias.
Los chicos eran mi todo y aún así permití que se pusieran en peligro por mí. No quería ser egoísta, de verdad que creí que había pensado las cosas con más detenimiento esta vez, tal vez fue mi error y no había aprendido nada.
― No es culpa de Josh ―Gerard rompió el silencio―. Nosotros somos capaces de analizar las cosas y saber cuando algo es demasiado grande para nosotros, y aún así lo intentamos. Él posee una increíble habilidad y sería desconsiderado de nuestra parte no ayudarlo a desarrollarla.
― Y Brendon tal vez no se encuentre muy bien ahora, pero la razón de que este aquí con nosotros es gracias a que Josh usó su don para salvarlo ―dijo Dallon.
― Hagan lo que quieran entonces ―soltó Pete de pronto y subió las escaleras.
Nos quedamos otra vez en silencio. Quería correr tras él y hablarle, pedirle disculpas, o abrazarlo o gritar de la impotencia, pero no haría nada de eso. Lo dejaría descansar y a los chicos y luego tendría una conversación con él por la mañana porque estaba de acuerdo con Pete en algo, debía pensar mejor las cosas antes de actuar.
― ¿Qué sucede? ―Bredon se apareció a mi lado, provocandome un susto.
― Oh nada, Bee ―le sonreí nervioso y los chicos y yo nos miramos entre nosotros―. ¿Te sientes mejor ahora?
― Sí ―estiró sus músculos y luego soltó un bostezo―, aunque aún estoy cansado.
― Ven, volvamos a dormir ―Dallon lo condujo al sofá y se acostaron.
― Ryan y yo nos iremos a mi casa, te llamaré más tarde ―se despidió Gerard―. Espero que todo se solucione.
― Yo también ―lo abracé y a Ryan―. Que descansen.
Apagué la luz cuando se fueron y me acosté en la alfombra usando una manta como almohada, listo para dormir. Todo estaría mejor al despertar... eso esperaba.
ESTÁS LEYENDO
Slowtown | Joshler
FanfictionJosh hará lo que sea necesario para encontrar a Tyler. "Hey, hey, wouldn't it be great, great, if we could just lay down and wake up in Slowtown" Esta historia comenzó como algo mío y ustedes lo hicieron nuestro, y así será siempre.
