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Cuarto sueño
― Chicos, creo que esto no está funcionando.
Abro los ojos cansado y lo primero que veo es el blanco techo sobre mí. Vuelvo a cerrarlos y decido quedarme en la misma posición por unos momentos antes de volver a abrirlos para sentarme, y hasta ahora es cuando me doy cuenta de que estoy de vuelta en esa habitación.
¡Lo hice! Realmente lo hice. Estoy tan emocionado que dejo atrás cualquier pensamiento que no tenga que ver con el presente, pero luego me calmo y me digo a mi mismo que debo concentrarme porque tengo una misión y poco tiempo.
Así comienzo a revisar mis manos, brazos, piernas y cada parte de mí, asegurándome de que todo está en orden. Lo siguiente que hago es abrazarme a mí mismo y respirar mi aroma, el cual me reconforta al instante, y sin darme cuenta las lágrimas empiezan a descender por mis mejillas.
Tyler está tan delgado, su piel ha perdido su bonito tono bronceado natural y ahora es pálido, sus carnosos labios se encuentran agrietados y sus brazos llenos de pequeños puntos hechos por agujas. ¿Qué monstruosidades le estaban haciendo a mi hermoso chico en ese extraño lugar?
Tyler no merecía nada de eso, la verdad es que no creo que nadie lo merezca. Ser privado de tu libertad sin haber cometido algún acto de maldad y torturado constantemente sin la menor esperanza de salir, sin saber que hay alguien ahí afuera haciendo todo lo posible por salvarte, no era justo.
De pronto escucho unos pasos acercándose, y rápidamente me recuesto limpiando mis mejillas con el dorso de mi mano para luego cerrar los ojos, fingiendo dormir. La puerta se abre y, aunque no puedo ver nada, escucho el ruido de unas rueditas siendo arrastradas adentro de la habitación, para unos segundos después ser arrastradas de regreso afuera, cerrando la puerta otra vez.
Abro lentamente los ojos y lo que veo me deja perplejo. Hay un niño recostado en la cama de al lado, usando la misma bata que yo. A pesar de que había visto las fotografías de los chicos desaparecidos no puedo reconocerlo, parece mucho más pequeño que los otros y que yo.
Confundido, me levanto de la cama y voy hasta él para analizarlo. Es delgado, de piel blanca y cabello castaño rizado, se ve agotado, pero no le encuentro marcas superficiales como a mí y eso me tranquiliza un poco.
Camino hacia la puerta para intentar salir y sin querer hago ruido, despertándolo.
― Hola, Ty.
Me saluda sentándose en la cama adormilado, y yo me doy la vuelta para verlo.
― Hola ―mi voz sale un poco ronca. Extrañaba tanto ese sonido.
― ¿A dónde vas?
―Oh, a ninguna parte, solo quería un poco de... agua ―respondo nervioso.
― Yo también quiero, ¿puedo ir contigo?
― Claro ―sonrió― vamos.
Salimos de la habitación y lo dejo conducirme por los largos pasillos, los cuales trato de memorizar lo mejor que puedo, y al final de unas cuantas vueltas llegamos al comedor en el que estuve el sueño anterior.
Tras la barra hay dos mujeres vistiendo uniformes blancos, cubre bocas y redes para el cabello, ambas nos saludan amables al llegar y es hasta ahora que descubro el nombre de mi pequeño nuevo amigo: Timothy.
Camino de regreso a la habitación le hago unas preguntas a Timothy. No puedo explicarle el porqué es que no sé cómo funcionan las cosas aquí, ya que Tyler ha estado en este lugar por un largo tiempo y debería saberlo, así que simplemente le digo que a veces mi memoria no funciona bien y olvido fácilmente. Él acepta contarme todo lo que sabe.
― Esas señoras fueron muy amables, ¿así son todos aquí?
― Sí, bueno, casi siempre ―responde.
― ¿Casi siempre?
― A veces tienen que castigarnos cuando los desobedecemos o hacemos algo malo.
― ¿Algo malo? ―asiente― ¿Cómo qué?
― Hmm, como cuando Vanesa se encerró en su habitación a la hora de la cena y rompió el espejo del baño.
― Vanesa ―repito para mí mismo― ¿Por qué hizo eso?
― No sé ―contesta encogiéndose de hombros―, pero desde esa vez decidieron quitar todos los espejos.
― ¿Quiénes?
Timothy guarda silencio en cuanto damos vuelta en un pasillo. Allí nos encontramos con un señor vestido de doctor, no mayor de cuarenta años, y dos enfermeras. Él nos sonríe ampliamente y en seguida puedo notar como la postura de Timothy cambia repentinamente a una recta y sus manos se cierran en puños, apretando su bata con fuerza.
― Ahí están mis chicos favoritos ―nos dice sin dejar de sonreír.
― H-hola, doctor ―lo saluda Timothy, notablemente nervioso.
― Hola, pequeño ―responde mirándolo y luego a mí―. Hola, Tyler.
― Hola ―contesto extrañado e instintivamente atraigo a Timothy hasta a mi tomando de los hombros con suavidad cuando él intenta acercarse.
El doctor parece sorprendido por mi acción, aun así decide seguir sonriendo y volver a retroceder. Una de las enfermeras le dice algo que no logro escuchar y él asiente.
― Bueno, chicos, debo dejarlos ahora porque tengo asuntos importantes que requieren mi supervisión, pero nos veremos pronto.
Los tres se retiran, no sin antes que el doctor nos dedique una inquietante última mirada. Que extraño.
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Slowtown | Joshler
FanfictionJosh hará lo que sea necesario para encontrar a Tyler. "Hey, hey, wouldn't it be great, great, if we could just lay down and wake up in Slowtown" Esta historia comenzó como algo mío y ustedes lo hicieron nuestro, y así será siempre.
