Desperté sobresaltado y me senté de inmediato, lo cual me provocó una sensación de mareo y dolor de cabeza.
Una fina capa de sudor cubría mi frente y manos, y mi respiración estaba tan agitada como mi acelerado corazón. La última revelación de Vanesa me había dejado impactado.
Por supuesto que ya tenía contemplada la muerte, habían encontrado los cuerpos de dos de los chicos sin vida hace unas semanas, sin embargo, nunca pude sentir la desesperación de ellos tan real como acababa de hacerlo.
No sólo me encontraba preocupado por Tyler, quien era mi prioridad, ahora sentía la necesidad de proteger a Timothy y a Vanesa, lo que complicaba las cosas porque si antes tenía que idear algún plan para salvar a una sola persona, ahora habían otras dos que dependían completamente de mi, eso sin contar a los otros tres chicos, que por supuesto ayudaría.
Sentía el estómago revuelto, pero no quería vomitar, sería la tercera vez en el día y ni siquiera tenía algún alimento que expulsar. Así que, con pesadez, logré despegar mis extremidades del lugar donde descansaban y subir las escaleras a mi habitación para darme una ducha y despejarme.
Estaba tan ocupado con mis pensamientos que me olvidé de Brendon por completo. No se encontraba en casa, así que lo más seguro era que hubiera salido con Ryan.
Recordaba como había sido su reencuentro esta misma tarde. Ryan había llegado cinco minutos después de que le mandé un mensaje de texto pidiéndole reunirnos porque Brendon lo necesitaba, estaba tan preocupado, lo primero que hizo al verlo fue acercarse hasta él y preguntarle como se sentía, a lo que Brendon respondió con un fuerte y sincero abrazo.
Después de eso los dejé solos para que pudieran hablar, quedándome así dormido en el sofá. Eso había ocurrido hace casi seis horas, por lo que no debería tardar en llegar.
A las once menos cuarto mi amigo hizo presencia en mi habitación, lo cual me hubiera sorprendido de no recordar el hecho de que le proporcione una copia de las llaves hace un par de días.
Se situó en la silla de mi pequeño y desgastado escritorio y me miró. No era usual verlo tan tranquilo, parecía que el torbellino que siempre llevaba dentro se hubiese esparcido por un momento, y yo me cuestionaba mentalmente si ese era el efecto del consumo de alguna sustancia estupefaciente o de cierto chico llamado Ryan Ross.
― Hey, ¿cómo estás? ―le pregunté tomando asiento en mi cama, quedando frente a él.
― Mucho mejor ―respondió con una pequeña sonrisa, y no pude evitar soltar un suspiro de alivio.
― Me alegra mucho ―le sonreí también―. ¿Eso significa que tú y Ryan llegaron a algo?
Brendon se removió de su lugar para sentarse a mi lado.
― Estuvimos recordando lo que pasó entre nosotros cuando manteníamos una relación, tanto lo bueno y malo, y durante un momento nos planteamos la pregunta de cómo sería todo si todavía estuviéramos juntos.
― Oh ―dije sin saber cómo reaccionar―. ¿Aún lo quieres?
― Yo siempre he querido a Ryan y siempre lo haré ―hizo una breve pausa―, pero amo a Dallon.
Lo miré y él esbozó una sonrisa sincera. Sabía que estaba diciendo la verdad y que esta venía desde su corazón, que había pensado bien las cosas y despejado su mente. Me alegraba tanto por él.
― Sé que lo que tuvimos Ryan y yo fue muy especial y que jamás lograré sentir por alguien más lo que sentí por él, pero eso terminó y es momento de dejarlo ir. Me siento completamente preparado para seguir adelante y vivir una nueva aventura, para amar de nuevo, y ahora mismo tengo a un increíble chico esperando por mi y, aunque estoy consciente de que le he lastimado y que no merezco ni una pizca de su bondad, quiero luchar por ser digno de él y volver a intentarlo si me da la oportunidad.
― Yo, vaya ―sonreí bastante sorprendido―. Lo siento, eso es lo más maduro que te he escuchado decir.
― Lo sé, yo mismo me sorprendí ―ambos reímos y en seguida lo abracé.
― Estoy muy orgulloso de ti, Bee.
○
A la mañana siguiente llamé a los chicos para vernos en la casa de Pete. Por suerte, Dallon fue el primero en llegar.
Lucía diferente, su piel estaba más pálida de lo habitual aún cubierta bajo su enorme abrigo negro, sus labios agrietados, víctimas de sus propios dientes, y sus ojos carentes de su luz. Me dolía verlo así, pero todavía más ser consciente de la causa de su sufrimiento.
Su estado físico era atípico, sin embargo, me sonrió al saludarlo, al igual que siempre.
― ¿Cómo te sientes? ¿Qué ha sucedido? ―pregunté temiendo su respuesta.
― ¿Tan mal me veo?
Estaba por responder, cuando Brendon salió al jardín con nosotros. Su rostro cambió de felicidad a preocupación en un instante, al igual que el de Dallon, quien fruncio el entrecejo al notar los moratones y heridas en el rostro del contrario.
― Dal, lo siento tanto ―comenzó a disculparse Brendon al encontrarse frente a él―. He sido un completo idiota.
― Eso no importa ahora ―lo cortó tomando su rostro con sumo cuidado entre sus manos, para después deslizar sus pulgares sobre cada herida.
― Pero si importa ―se miraron a los ojos―. Sé que no soy el mejor chico de todos, que no te he dedicado el tiempo suficiente y que no te he dado si quiera lo mínimo que tu me has brindado. Soy descuidado y algo torpe y estar conmigo a veces se vuelve estresante porque no puedo mantener la boca cerrada y siempre termino metido en problemas, estoy consciente de ello, de cada uno de mis errores y defectos. No te pido que me des otra oportunidad porque sé que no la merezco, pero si decides quedarte conmigo, te prometo dar todo de mi.
A este punto las mejillas de Brendon estaban cubiertas de lágrimas, mientras Dallon y yo llevábamos una lucha interna para evitar derramar las nuestras.
Esto estaba sucediendo en verdad, Brendon se encontraba abriendo su corazón por completo, sin duda alguna estaba profunda y perdidamente enamorado.
Los dos nos quedamos expectantes en espera de la respuesta de Dallon.
― Di algo, lo que sea, por favor ―suplicó.
― Te amo.
Y lo besó. Sus labios se unieron necesitados sobre los del contrario, mientras sus dedos fríos se negaban a dejar de sujetar el cuerpo del otro.
Era como estar presenciando una película del antiguo Hollywood, donde los trágicos amantes se encontraban para darse el último adiós, sólo que esto era mucho mejor, era real y, no una despedida, sino un nuevo comienzo.
Supe entonces que era momento de dejarlos a solas, así que me di la vuelta y entré a la casa con Pete para evitar que saliera e interrumpiera tan emotiva reconciliación.
Tal vez esto era un nuevo comienzo para todos.
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Slowtown | Joshler
FanfictionJosh hará lo que sea necesario para encontrar a Tyler. "Hey, hey, wouldn't it be great, great, if we could just lay down and wake up in Slowtown" Esta historia comenzó como algo mío y ustedes lo hicieron nuestro, y así será siempre.
