― Les dije que no debíamos presionarlo tanto.
Logré distinguir las voces de los chicos al despertar. Me encontraba recostado sobre el sofá mientras ellos estaban de pie, discutiendo.
― Chicos, ¡ya despertó! ―avisó Ryan y todos se acercaron a mi.
― Hey, ¿cómo te sientes? ―me preguntó Dallon― Fue una dura caída.
― Sí, sólo me duele la cabeza ―vi sus rostros llenos de preocupación―, pero estoy bien.
― ¿Estás seguro? ―cuestionó ahora Pete― ¿Tuviste otro de esos sueños?
― Sí ―respondí―, logré hacer que Vanesa confiara en Tyler y convencerla de protegerlo. Creo que me siento un poco más seguro ahora, pero no del todo, es como si tuviera un mal presentimiento.
― Es normal que te sientas así, no puedes cuidar de él todo el tiempo ―dijo Dallon―. Pero muy pronto eso cambiará, vamos a encontrarlo.
― Sí, estamos muy cerca, Joshie, sólo tenemos que seguir trabajando como lo hemos hecho hasta ahora ―habló Brendon―. Todo va a salir bien.
Todos me observaban con unas sonrisas en sus rostros, pero no eran de felicidad, lo hacían porque creían que con ello lograrían hacerme sentir mejor.
Como un doctor que le suministra morfina a un adicto aún sabiendo que eso le deteriora, porque entiende que de igual forma el adicto está tan acabado que no hay forma de salvarlo y es mejor darle lo que pide para hacerlo feliz que arrebatarle aquello que lo mantiene con vida: los chicos eran mi doctor, la esperanza mi morfina, y yo el adicto.
Estaban conscientes de que yo no estaba psicológica ni emocionalmente estable y aún así me dejaban e incluso me ayudaban a seguir. Eran unas maravillosas personas y yo no las merecía, en lo absoluto.
Encontrar a Tyler se había convertido en mi único objetivo, lo que me hacía levantarme de la cama cada mañana. No me preocupaba por mi mismo, había descuidado tanto mi aspecto que ni siquiera había notado que el tinte azul en mi cabello ahora no era más que una mancha borrosa en mis mechones negros, y mi cuerpo estaba tan delgado que parecía que había consumido toda mi grasa y ahora seguía con el músculo. No me reconocía.
Sabía que estaba mal y que si seguía así terminaría jodiendome permanentemente, pero no podía parar, no ahora.
― Sí, todo va a salir bien ―sonreí de vuelta.
○
Me quedé a dormir en la casa de Dallon, después de que los chicos insistieron en que era lo mejor para mí. Decidimos no discutir más sobre el tema del oficial y dejarlo para mañana, cuando todos hubiéramos descansado y despejado nuestras mentes.
Había sido un largo día o al menos así lo sentimos nosotros. Me costaba aceptarlo, pero comenzaba a asustarme la idea de dormir. A veces simplemente deseaba poder dejar descansar mi mente, pero cada vez que me encontraba sólo en mi cama, al cerrar los ojos, temía estar de vuelta en ese lugar sin poder escapar.
― Josh, Josh ―me llamó Dallon, atrayendo mi atención― ¿Qué sucede?
― Nada, sólo no puedo dormir ―le sonreí―. No te preocupes.
Nos encontrábamos en su habitación, Dallon recostado sobre su cama y yo en la alfombra dentro de un saco de dormir.
― ¿Y esas pequeñas lágrimas? ―preguntó, señalando mi mejilla, y lo las limpié apresuradamente con el dorso de mi mano―. Sube.
Salí del sacó y él me hizo espacio para que pudiera sentarme a su lado.
― Lo siento ―dije.
― ¿Por qué? ―quiso saber.
― No lo sé, por todo ―respondí, sintiendo más lágrimas salir.
― Hey, vamos a llegar al fondo de esto juntos y traeremos a Tyler de vuelta a casa, contigo. Sé que lo lograremos ―me sonrió un poco―, siempre lo hacemos.
― Sí ―sonreí también, más tranquilo―, lo hacemos. Gracias Dal.
― Ven aquí ―apoyé mi cabeza en su pecho y me dejé envolver en sus brazos―. Ahora intenta dormir, te prometo que estaré aquí cuando despiertes.
Respire profundo y cerré los ojos, sintiéndome protegido.
○
Por la mañana al despertar, me di cuenta de que me encontraba sólo en la cama.
Me senté con pesadez y estire mis brazos al aire en un intento de apartar la flojera de mi, luego quedé un momento con la vista fija en mis zapatos hasta que logré despertar por completo, entonces me levanté y ordene la cama.
Algo cayó de ella al suelo y al revisar vi que eran unas carpetas, las mismas que nos había mostrado el oficial Schmidt ayer y que no tuve tiempo de leer.
Bajé las escaleras apresuradamente después de haberme asegurado de revisar bien el contenido y me encontré con Dallon en la cocina.
― Buenos días ―me saludó, animado― preparé el desayuno.
―Buenos días ―sonreí―. Gracias, pero tenemos que reunirnos con los chicos.
― ¿Qué? ¿Ahora mismo? ―preguntó.
― Sí, creo que encontramos algo muy importante. Podría ser lo que necesitamos.
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Slowtown | Joshler
FanfictionJosh hará lo que sea necesario para encontrar a Tyler. "Hey, hey, wouldn't it be great, great, if we could just lay down and wake up in Slowtown" Esta historia comenzó como algo mío y ustedes lo hicieron nuestro, y así será siempre.
