Mis parpados se sentían como unas bolsas pesadas sobre mis ojos cansados. Todo mi cuerpo me dolía, hasta las partes que ni si quiera sabía que podían doler, y sentía mi cabeza punzar de dolor.
Me quedé un tiempo indefinido mirando al techo y luego bajé mi vista para saber donde me encontraba, un hospital. Cerré los ojos y luego los abrí de nuevo cuando escuché un ruido, era Pete, quien se encontraba sentado en un sofá verde cerca a la ventana, revisando su celular.
― Pete ―lo llamé logrando que él despegara la vista de la pantalla para verme.
― Hola, amigo ―se acercó hasta mi sonriendo.
― Gracias a Dios estás aquí, pensé que estaba teniendo otro de esos sueños ―le sonreí también―. Dime, ¿tan mala estuvo la paliza que me dieron que me mandaron al hospital?
― De hecho le dejaste la cara peor, quedaste inconsciente del dolor después de que pateara tu abdomen ―explicó―. ¿Por qué no nos habías dicho que te sentías mal? Tienes dos costillas rotas, ¿quién te hizo eso?
― No me sentía tan mal esta mañana. Me paré frente al auto del oficial Schmidt anoche cuando arrancó y me golpeo por accidente, no pensé que fuera nada grave.
Pete negó con desaprobación sin verme a la cara.
― ¿Pete...?
― Josh, no puedes hacer eso, ¿acaso quieres matarte, idiota? ―dijo limpiando unas lágrimas que se le habían escapado. Pete no era nada sentimental, siempre había sido el más duro de los cuatro, era totalmente sorprendente verlo así.
― No. Pete, lo lamento ―le sonreí un poco― ¿Me das un abrazo?
― ¿Qué? No, ni si quiera mereces que yo esté aquí ―extendí los brazos―. Dije que no.
― Vamos, así me recuperare antes ―él rodó los ojos y se acercó lentamente a mi, abrazándome también―. Eso es, ahora me siento mejor... bueno, la verdad tu codo me lastima ―se apartó alarmado―. Mentira.
― Por cosas como estas es que no soy afectivo ―ambos reímos―. Mejor dime de que hablaron ayer tú y el oficial.
○
― Entonces ya van dos de los desaparecidos.
― Sí ―suspiré mirando las adorables benditas que adornaban mis manos―. Ahora sólo quedan siete.
― ¿Dónde dijiste que habían encontrado al chico?
― En una carretera antes de llegar bosque. La chica de hace unos días estaba bajo el puente a las afueras del pueblo.
― Aproximadamente a 20 kilómetros de distancia uno del otro.
― ¿Crees que los tengan en algún lugar oculto en el bosque? ―pregunté.
― Parece lo más obvio, pero si yo fuera un secuestrador no dejaría los cuerpos a la intemperie así como así sabiendo que podrían descubrirme, y menos tan cerca. Es como si no le importara que fueran tras él, ella o ellos.
Ambos nos quedamos en silencio tratando de pensar, hasta que el sonido del celular de Pete nos interrumpió.
― Es un mensaje de Brendon ―informó―, él y Dallon están en la cafetería.
¿Todos habían ido a verme? Eso me hizo sonreír.
― ¿Por qué no vas a comer algo con ellos? Estaré bien ―le ofrecí.
― ¿Seguro? No quiero que te rompas algo más.
― Seguro ―respondí riendo―. ¿Puedes traerme algo de comer también?
― Ah, por eso te deshaces de mi. Está bien, vuelvo en diez minutos ―se levantó de su silla y salió de la habitación.
Me quedé recorriendo todo con la mirada. Siempre le había temido a los hospitales, pero ahora me sentía más seguro sabiendo que los chicos estaban cerca si los necesitaba. Estaba por quedarme dormido de nuevo cuando escuché la puerta abrirse.
― Que rápido. Espero que hayas traído una gelatina ―no escuché respuesta de Pete, así que abrí los ojos dirigiéndolos a la puerta.
― Hola, Josh.
― ¿Papá?
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Slowtown | Joshler
FanfictionJosh hará lo que sea necesario para encontrar a Tyler. "Hey, hey, wouldn't it be great, great, if we could just lay down and wake up in Slowtown" Esta historia comenzó como algo mío y ustedes lo hicieron nuestro, y así será siempre.
