Sonsacar

148 17 2
                                        

Rockruff echó unos pocos ladridos animosos y pasó de la cálida arena hasta las cristalinas por entre saltos y pataleos. Nadó enérgicamente hasta sus cercanías, dándole un par de vueltas mientras Sun sopesaba en guardar la concha en el bolsillo del ajustado traje acuático. Una vez efectuado dicho gesto, el Pokémon se aproximó hasta apoyar las patas delanteras sobre su pecho y sugiriéndole por la postura que lo rodeara con los brazos y le acariciara tras las orejas. Mientras el joven entrenador efectuaba sus delicadas carantoñas, Rockruff le lamía afectuoso entre la mandíbula y la mejilla.
Su rebosante y aparentemente inagotable energía y afecto generó, en consecuencia, una dulce y breve risa de su acompañante.

Gladio, aún sentado y habiendo estado expectante a las imprevisibles acciones de Rockruff, sentía ahora una leve angustia que le recorría el cuerpo.

No, no era angustia la manera correcta de describir dicha sensación... Quizás se aproximaba más a cierta vergüenza, pero aquello también era impreciso.

Una especie de ardor sutil había aparecido en su pecho y en su rostro; sin darse cuenta  sus labios se habían quedado entreabiertos, sus ojos estaban fijos en un punto y sus pupilas procesaban lo que veían con toda la rapidez que les era posible.

Adivinó, ya en la segunda ocasión, que se sentía así debido a la calidez de la tímida risa juguetona que Rockruff le sonsacaba a Sun.

Conflicto de interésDonde viven las historias. Descúbrelo ahora