CAPÍTULO 87: Arte

760 82 25
                                        

Se enjabonaba bajo el chorro de agua cuando sintió las manos del rubio acariciar su espalda.

- Ha sido un día muy bonito. - dijo Jimin en su oído. - Creo que podéis llegar a ser una familia. - Jungkook se encogió de hombros.

- Quizás si. - respondió girándose para estar frente a él.

- Tus hermanos son preciosos. - el pelinegro se echó a reír.

- ¿Crees que es buen momento para hablar de mis hermanos? - preguntó mirándolo con descaro de arriba a abajo. El rubio soltó una carcajada y golpeó su pecho. Jungkook agarró sus manos y lo pegó a él.

- ¿Así estamos?

- No me culpes, es imposible tenerte delante desnudo y no hacer nada. - respondió con honestidad. - ¿Qué comes Jiminssi que cada día estás más bueno? - Jimin se echó a reír.

- Mmm, te lo enseño. - dijo con descaro poniéndose de rodillas frente a él. El menor abrió los ojos sorprendido, no llegaba a acostumbrarse a esa faceta suya tan sinvergüenza.

Los escalofríos llegaron en cuanto sintió los dulces labios del mayor rozar su erección. Pasó una mano por su pelo, echándolo hacia atrás. Ver a Jimin desnudo, con el agua cayéndole empapando su cuerpo y arrodillado lamiendo con ansias su miembro, le parecía una obra de arte.

- Eres increíble. - dijo acariciando su pelo. El mayor sonrió y comenzó a succionar su pene mirándolo a los ojos. - ¿Acaso quieres que me vuelva loco? - le preguntó tratando de controlar sus gemidos. Jimin se encogió de hombros y dejó de succionar por un instante

- Si eso te hace correrte en mi boca, si. - respondió con descaro. Jungkook cerró los ojos abrumado, era incapaz de controlar el revoltijo de emociones que le provocaba cuando decía ese tipo de cosas.

Minutos después se dejó caer desesperado contra la pared, Jimin succionaba su pene cada vez más rápido y con más fuerza.

- ¿Tienes sed? - le preguntó riendo. El mayor soltó una carcajada y asintió con la cabeza sin dejar de mirarlo. Una corriente recorrió su espina dorsal obligándolo a curvarse. Sentir la lengua del mayor lamer su miembro mientras bombeaba semen, le hacía explotar la cabeza.

- ¿Y si llenamos la bañera? - preguntó poniéndose en pie. Jungkook asintió, se agachó para poner el tapón y abrir el grifo de abajo y se dejó caer en la bañera. Jimin se sentó detrás de él, apoyándose en el respaldo.

- ¿Te apetece hacerlo tú? - le preguntó el pelinegro dejando caer la cabeza sobre su pecho.

- Me apetece mucho. - susurró el mayor en su oído mordiendo su cuello con suavidad. - Pero te va a doler.

- Estaré bien. - respondió Jungkook incorporándose para cerrar el grifo. Cogió el bote de gel y volvió a sentarse entre las piernas de Jimin.

- Estás loco. - dijo el mayor entre carcajadas cuando le entregó el gel. - Te va a arder por días. - el pelinegro soltó una carcajada y se encogió de hombros.

- Valdrá la pena.

Jimin vertió gel sobre sus dedos y los introdujo dentro del agua hasta llegar a la entrada del menor. Jungkook se levantó un poco arrodillándose. Cuando introdujo el primer dedo no pudo evitar sobresaltarse.

- Si te duele demasiado paro. - advirtió el mayor. El pelinegro negó con la cabeza.

- Sigue. - le ordenó.

Introdujo el segundo dedo y comenzó a hacer movimientos circulares y de tijera para dilatar su entrada.

Jungkook gemía en voz baja, se acercó a él y comenzó a dejar besos y pequeños mordiscos por toda su nuca y espalda. El menor se retorcía de placer.

- Ya estoy listo. - le dijo. Jimin se dejó caer de nuevo sobre el respaldo y se lubricó a sí mismo con gel.

- Ven, siéntate tú. - le pidió. - Quiero ver cómo te mueves encima de mí. - el pelinegro lo miró de reojo arqueando una ceja y se dejó caer con suavidad sobre él sintiendo cada centímetro del pene del mayor introducirse en su interior. Jimin gimió al notar las paredes de Jungkook apretándolo.

- Si que arde, si. - dijo con cara de sufrimiento. El rubio no pudo evitar reír.

- Si quieres paramos. - le respondió. Jungkook negó rápidamente con la cabeza y comenzó a moverse con suavidad dejando que la erección del mayor entrara y saliera de él.

A medida que el dolor se fue amortiguando con placer, comenzó a subir el ritmo de las cabalgadas. Jimin acariciaba y besaba cada centímetro de su cuerpo observándolo fascinado.

- Jiminssi, tócame. - le suplicó dolorido. Su pene había vuelto a despertar con mas fuerza.

Jimin se incorporó y comenzó a penetrarlo con fuerza. Pasó una mano por su espalda y agarró su cuello. Con la otra mano comenzó a masturbarlo. Jungkook se dejaba hacer derritiéndose de placer, le fascinaba la manera en la que el mayor lo dominaba, pese a ser mucho más pequeño de tamaño que él.

- Ponte en cuatro. - le ordenó sin dejar de masturbarlo. Jungkook obedeció y se echó hacia delante.

El sonido obsceno que provocaba el choque de sus cuerpos con el agua los calentaba de sobremanera. Jimin agarraba con suavidad la melena negra del menor, que doblaba su espalda todo lo que podía ofreciéndole todo su trasero.

- ¡Dame más fuerte! - pidió desesperado entre gemidos. El rubio profundizaba sus penetraciones lo máximo que podía, hasta encontrar su punto. Jungkook sentía que podía derretirse y fundirse con el agua, Jimin lo llevaba a otro nivel en todos los sentidos.

- ¿Te gusta así? - le preguntó escuchándolo gemir.

- S-si

- ¿Quieres que me corra dentro?

- S-si p-por favor. - suplicó al borde del colapso mental.

Jimin dejó de masturbarlo y agarró su cintura con las dos manos, apretándola con fuerza, mientras metía su miembro lo más profundo y fuerte posible.

- ¡Oh Dios mio, Kook! - gritó llenando el interior del menor. Jungkook se retorcía desesperado masturbándose a si mismo, podía sentir a la perfección cada espasmo.

Jimin salió de su interior, se puso de pie y tiro de él para subirlo. Jungkook se levantó y se apoyó en la pared del baño.

- Sigue tocándote. - le ordenó mientras se agachaba y separaba sus nalgas con fuerza. El menor abrió los ojos sorprendido al sentir la lengua de Jimin acariciando su entrada. Aceleró el ritmo de su mano, cerrando los ojos con fuerza mientras el rubio lo lamía, succionaba y penetraba.

- Me voy a venir. - avisó con un hilo de voz. Jimin lo giró con brusquedad y abrió la boca frente a él.

- Que cuadro tan bonito. - pensó Jungkook divertido, observando como su esencia se esparcía por los labios y las mejillas del mayor. - Como para ponerlo en el salón de casa.

No me sueltes [JIKOOK]Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora