CAPÍTULO 98: Verano

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Terminaba de preparar su maleta mientras el pelinegro hablaba por teléfono con su madre. Había decidido viajar con él a Busán para conocer un poco más a su familia y pasar el mayor tiempo posible juntos.

- Llegaremos para almorzar más o menos. - explicó Jungkook a su madre.

- Vale, le diré a Jaesang que vaya a buscaros mientras yo preparo la comida. - respondió la mujer emocionada. - De todas formas avísame cuando os falte poco.

- Está bien mamá, mañana nos vemos. - dijo el pelinegro despidiéndose. - Dile a mis hermanitos que los quiero mucho.

- Un beso hijo, y otro para Jimin. Tengo muchas ganas de veros.

El mayor sonrió al escuchar las palabras de su suegra. Estaba feliz porque Jungkook había conseguido solucionar las cosas con ella y aunque a veces viejas heridas salían a la luz, luchaba por perdonarla por completo y olvidar todo.

El pelinegro se dejó caer sobre la cama sonriendo.

- ¿Tienes ganas de verlos? - preguntó Jimin. Él asintió con la cabeza.

- No sé que me pasa con esos niños, siento una conexión especial con ellos. - el rubio soltó una carcajada.

- Te pasa que son tus hermanos, Kook y que son adorables. - respondió riendo.

...

Esa noche Jungkook se quedó a dormir en su casa, tenían que madrugar para llegar con tiempo a la estación de trenes. Viajarían solos esta vez, ya que Namjoon había hecho planes con Jin y no podría llevarlos.

- Te juro que voy a quemarte ese pijama. - amenazó el menor metiéndose bajo las sábanas sin dejar de mirarlo.

- ¿Por qué? - preguntó el rubio confundido.

- ¿Por qué? ¿Es que acaso no tienes ojos en la cara? - Jimin se puso frente al espejo analizándose.

- ¿No me queda bien? - dijo girando sobre si mismo. Jungkook bufó al verlo.

- Demasiado bien, así que no me culpes si tengo una erección. - el mayor soltó una carcajada.

- Eres muy exagerado, Kook. - le respondió con ternura metiéndose en la cama.

El pelinegro lo agarró por la cintura y lo puso encima de él, apretandole las nalgas con fuerza. Jimin gimió bajito al sentir su erección contra su entrepierna.

- Quiero sentirte. - le susurró al oído mordiendo su cuello con suavidad.

- ¿Qué te pasa últimamente? - preguntó el rubio divertido.

- Que quiero aprovechar cada momento contigo antes de que te vayas, porque sé que me voy a sentir muy solito sin ti. - respondió el menor con picardía.

- Quién sabe a lo mejor encuentras a alguien... - Jungkook azotó con fuerza su nalga impidiéndole terminar la frase.

- Ni se te ocurra decir eso. - le reprochó mirándolo a los ojos con seriedad. Jimin asintió aguantándose la risa.

- ¿Entonces no me vas a dejar dormir hoy?

- Quizás, pero no ahora. - dijo agarrando su nuca y atrayéndolo hacia él para besarlo.

...

Los golpes en la puerta los despertaron sobresaltados. Como era de esperar después de una noche movidita, se habían quedado dormidos.

- ¡Jimin, Jungkook! - gritó la señora Park desde fuera. - ¡Vais a perder el tren!

El mayor se levantó de golpe y miró su teléfono, faltaba apenas una hora para que su tren partiera y no estaban preparados.

No me sueltes [JIKOOK]Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora