Eleanor
Después de que me propusiera tal cosa de ser novios, salí huyendo del armario, ahora me encuentro en una cafetería situada en una mesa, con Fátima y Esteban.
Estoy hundida en mis pensamientos.
¿Cómo es posible que se le haya ocurrido proponerme ser su novia? Él esta en verdad loco, es imposible que acepte eso, él es mi profesor, no sería correcto y ético mantener una relación sentimental, además yo sigo sospechando de él, tal vez no con los asesinatos. Muy en el fondo de mí, sigo sintiendo que oculta algo.
Termino con mi viaje astral, cuando una linda joven se acerca a nuestra mesa.
—Hola —saluda la jovén.
Los tres levantamos la vista para verla.
—Hola —igual saludamos.
—Disculpa ¿Te importaría darme tu número? Me gustas —La joven se dirige a Esteban.
Él esta pasmado, Fátima le da un golpe para que reaccione.
—Oh en verdad estoy muy halagado, pero tengo que confesarte que, soy gay. —Le contesta Esteban a la joven.
La joven baja la cabeza, veo su cara ruborizada lo más seguro es que siente mucha vergüenza, lo cual comprendo porque hasta yo misma siento pena ajena.
Fátima y yo solo bajamos la mirada, para no ver el tenso momento.
—Entiendo, disculpa por molestar —sin más la linda joven se retira.
Esteban parpadea un par de veces y respira hondo.
—Que crazy estuvo eso —dice Esteban.
—Ni tanto Esteban, no es la primera vez que se te declaran. —Le dice Fátima.
—Ella tiene razón, eres un joven muy guapo, fácilmente llamas la atención de cualquier chica. —Le digo.
—Tonterias, ustedes están locas. —Dice Esteban.
—Claro que si, yo cuando recién los conocí pense que ustedes eran novios, cualquiera que no te conoce Esteban pensaría hasta visualizar un matrimonio contigo, eres muy atractivo, alto, con buen cuerpo y un rostro encantador, ahh y sobretodo inteligente. —Dice Fátima.
Debo admitir que a Esteban y a mí, por mucho tiempo las personas de nuestro alrededor pensaron que éramos novios, muchas chicas se sentían celosas de mí por estar tan cerca de él desde niños.
—Basta chicas, hacen que me cohiba. —Él muy tonto está sonrojado, cómo si no supiera de sus encantos como hombre, le encanta que lo enaltezcan.
—Maldito vanidoso —le digo.
Los tres comenzamos a reír a carcajadas.
—Se que soy atractivo, pero eso al final de que me sirve si el chico que me gusta, me hace ver qué no tengo ninguna oportunidad con él. —Dice desanimado Esteban.
—Ese chico que has tenido en anonimato, es un idiota, no sabe lo que se pierde. —Lo aliento para que no se desanimé.
—Esteban, ¿cuando nos dirás el nombre de ese chico? —Le pregunta Fátima curiosa.
—Olvidenlo, conociéndolas terminarán odiando. —Contesta Esteban.
—Bueno tienes razón —Decimos Fátima y yo al unísono.
—Cambiando de tema, ¿que es lo que te ha tenido tan pensativa? Querida Eleanor. —Me pregunta Esteban.
—Solo cosas de la universidad. —Miento.
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Mi Maestro Es Mi Vecino
RomanceEleanor se esfuerza en sus estudios, cursa su cuarto semestre en la universidad. Hace unas semanas ha llegado un nuevo maestro a impartir clases, quien le desconcierta, sus actitudes misteriosas han despertado su interés sobre él. Y por si fuera poc...
