Es de mañana, Eleanor se mueve en la cama quejándose por un dolor de cabeza, recién despierta.
—¡¡Ahh!! ¿Por qué duele tanto la cabeza? No vuelvo a beber en mi vida, no quiero tener otra resaca.
Mira al alrededor, pero no recuerda como llego a casa a noche, se pregunta que hizo el día anterior. No espera más y se levanta de la cama, se da una ducha.
Después de la ducha se dispone a tomar un analgésico y a desayunar.
Esta degustando su desayuno, pero en un previo instante recuerda todo lo que sucedió ayer, desde cuándo decidió aceptar ir a la feria con Cristian hasta donde forcejeaba con él y que gracias a su profesor pudo zafarse, pero al recordar esto por su mente pasa el recuerdo vivo de ella besando a su maestro.
Su tenedor que tiene en la mano lo suelta del shock, cae haciendo un gran estruendo en el plato de porcelana.
—¿Que hice? —Esta consternada— Ahora soy su novia... Novia de mi profesor.
A duras penas Eleanor se marcha a la universidad, toma sus clases.
Durante las clases no pudo poner atención, estaba en otro mundo.
Eleanor siente un mar de nervios, está justamente parada en la puerta de la entrada del salón de clases, está clase la impartirá su maestro, ahora su novio.
—¡¡Dios!! Ahora como lo veré...
Un golpe en el hombro la saca de su trance emocional.
—¡¡Eyy!! ¿Que te pasa?
Es Esteban.
—Nada, nada —le contesta ella.
—Entonces ¿Por qué sigues ahí parada?
—Entrare a clases.
—¿Que clase?
—Pues la del profesor Caleb.
—Ayy tontita, tenemos la hora libre... Vamos a la cafetería, que necesito un café bien cargado.
Eleanor está pasmada, Esteban la empuja por la espalda dirigiendola hacia la cafetería ya que no logra reaccionar por si misma.
—Vamos Eleanor, caminaaa —le ordena Esteban.
Llegan a la cafetería, se sitúan en una mesa.
—¿Me estás diciendo que el profesor ha faltado a clases? Eso no puede ser, él nunca ha faltado, es demasiado responsable para hacer eso... ¿Le habrá sucedido algo grave?
—Luces muy preocupada ¿no?... Pareciera que es tu novio.
Eleanor tensa una sonrisa.
—Ahh.
Esteban entrecierra los ojos y la analiza detenidamente... Finalmente agranda los ojos.
—Nooo... No me digas que son novios.
Eleanor asiente y Esteban se queda boquiabierto.
—Nooo —Esteban sigue sin poder creerlo.
—Siii... —Reafirma Eleanor.
—Callate... Maldita ¿No que no? —Comienza a carcajearse de la risa.
—¡¡Oye!! ¡¡Yaaa!!
Esteban al fin se tranquiliza después de una larga carcajada.
—Ay me duele el estómago de tanto reír.
Eleanor lo mira con el ceño fruncido.
—Estoy preocupada por él... No es normal de él que falte, nunca lo ha hecho.
—Ouh, que tierno... —Esteban coloca sus dos manos de lado a lado en las mejillas— Mírate, tan solo hace semanas lo despreciabas, y ahora luces tan preocupada por él, das ternura.
—Esteban ¡¡Ya!! —Le dice entre dientes.
—Bien ya, dime cómo es que terminaste aceptando ¡¡Ehh!!.
Eleanor comienza a contarle todo lo sucedido de la noche anterior, sobre el forcejeo de Cristian, como Caleb intervino, hasta como ella le estampó un beso y lo que eso significó.
—Vaya, vaya... Que intenso.
—Siii, nosé que le sucedió a Cristian para que me tratara así.
—Ya te lo dije es un idiota. —Esteban arruga la nariz al escuchar el nombre de Cristian.
—Creo que estaba demasiado tomado... Aunque eso no justifica su comportamiento.
—De igual forma deberías alejarte de él... Ya no le hables más.
—Oye Esteban, parece que lo detestas bastante ¿Por qué? Ayer parecía que no era así, hasta creí que podrían llegar a ser amigos, pude observar que tenías buena química, los cuatro bebimos pacíficamente.
Esteban arquea una leve sonrisa.
—Hipocresia amiga, hi-po-cre-sia... Hay que saberla emplearla muy bien, y eso es lo que hice con Cristian, solo por ti lo estuve soportando, lo que hace uno por los amigos, pero ya que no le hablaras ya no tendré que fingir... Que buen amigo soy ¿No?
—Aja, eres especialista en fingir entonces... A veces me gustaría ser así, que mis sentimientos no se vieran reflejados en mi rostro... Pero nooo, mi cara parece tener subtítulos de todo lo que siento.
—Porque tu coraza es muy blanda y delgada así que no puedes ocultar lo que hay dentro de ti... Sinceridad extrema pero peligrosa.
—Bueno si...
—Yyy, Eleanor, seguirás investigandolo ¿Verdad?
—¿Que? ¿Crees que acepte ser su novia por eso?
—Mmm no lose tu dimelo... Se sincera contigo misma, no conmigo. ¿De verdad podrás poner tu curiosidad de al lado? Aceptemos vaya, tu eres de esas personas que lo quiere saber todo.
Eleanor se queda en silencio.
—Eleanor ¿Tu obsesión por saber lo que oculta ya acabo? ¿O no? Dime ¿Inconscientemente aceptaste ser su novia para obtener información de él?
Ella está trastornada por las palabras que le dice él, tiene miedo que haya aceptado por razones equivocadas.
—Esteban, me estás confundiendo... Admito que aún quiero saber lo que oculta perooo...
Esteban aplaude en el aire.
—Ahi está...
—Esteban me haces sentir como basura, yo no quiero utilizar una relación para obtener información.
—Y que más da... No seas tan correcta, este mundo es inmoralmente correcto, a veces se necesita usar este tipo de medios para un buen fin.
—No lo creo.
—Lo que pasa es que aún miras el mundo color de rosa... Yo no te juzgo si decides hacerlo, te apoyo, además no te sientas mal, finalmente también te mueres por él. Sal con él, disfruta de su compañía mientras lo averiguas, matas dos pájaros de un tiro.
—No Esteban, eso está mal.
—Entonces ¿Que está bien para ti? Salir con él mientras tienes un mundo de dudas de quién es en realidad, te aseguro que eso con el tiempo te carcomera y volverá esa situación un infierno... Ya no te atosigues tanto.
Eleanor pasa saliva.
—No lo sé Esteban.
El tiempo pasa, el día de universidad termina, Eleanor vuelve a casa.
ESTÁS LEYENDO
Mi Maestro Es Mi Vecino
Mystery / ThrillerEleanor se esfuerza en sus estudios, cursa su cuarto semestre en la universidad. Hace unas semanas ha llegado un nuevo maestro a impartir clases, quien le desconcierta, sus actitudes misteriosas han despertado su interés sobre él. Y por si fuera poc...
