Eleanor
He intentado comunicarme con Caleb desde ayer pero ha sido imposible, su teléfono solo me envía a buzón. Estoy preocupada por él ¿Estará bien? Trato de tranquilizarme diciéndome que él sabe cuidarse. Es a él a quien le temen, no al contrario.
Voy rumbo a la prisión dónde tienen detenido a Cristian. Después del exhaustivo registro de visita al fin los de seguridad me dejan pasar a verlo.
Ahora lo tengo en frente, mi temple es frío. Estoy sentada con el teléfono puesto en la oreja que me comunica con él y un vidrio entre los dos que nos separa.
—Yo no asesine a Fátima. —Comienza hablando él primero.
—Lo sé —digo sin ningún tipo de emoción.
Él frunce el entrecejo extrañado.
—¿En serio crees que soy inocente? Vaya eres la única, hasta mis propios padres me han dado la espalda.
—Espera, yo no he dicho que crea que seas inocente.
—Si, que estupido.
—Responde algo, si no fuiste tu ¿Cómo es que fue con tu arma con la que asesinaron a Fátima?
—Eso mismo quisiera saber yo —pasa sus dedos entre sus cabellos estresado—. Alguien uso mi arma para inculparme. Cómo ya le dije a la policía perdí mi arma ese mismo día que murió Fátima. Pero extrañamente apareció de nuevo en mi guantera como si nada, así como esa maldita droga que nunca he tocado. Sabes, reconozco que he sido un alcohólico pero nunca un drogadicto y mucho menos un maldito narcotraficante. No soy tan inteligente para eso. —Exhala con frustración— ¿Quién demonios uso esa arma? Si solo tú y yo sabíamos que la poseía.
"Solo tú y yo sabíamos que la poseía" Se me quedan cesando esas palabras en mi cabeza. En realidad hay una persona más que lo sabía, y por mi misma boca, Esteban. Ese perro asesino uso la información que le di estúpidamente para planear el asesinato de Fátima. Indirectamente soy culpable.
Tenso el rostro.
—Cristian ¿Que tipo de relación tienes con Esteban?
—¿Por qué lo preguntas? Ya lo sabes.
—Por favor dime.
He estado pensando que hace tiempo Esteban nos dijo a Fátima y a mí que le gustaba un chico pero sin embargo no era correspondido. Tal vez ese chico era Cristian. A lo mejor por eso me insistía tanto que le diera una oportunidad a Caleb para que yo rechazara a Cristian. Además creo también que quería obtener información de Caleb cosa por la cual me alentaba a ser su novia para que lo investigara aunque fuera inmoral, él muy imbécil no contaba que mi lealtad solo estaría con Caleb y no con él. Es obvio que Esteban es el vendedor de drogas, me lo confirmo Fátima. Eso quiere decir que Esteban era la persona oculta que sabía la verdadera identidad de Caleb. Es el alumno quien colaboró con Benson en la invención de esa nueva estúpida droga. Ahora está claro, siempre lo he dicho Esteban es alguien sumamente inteligente. Recuerdo que era el alumno favorito del profesor Benson, padre de Marianne. ¿Cómo he sido tan estúpida? ¿Tan ciega?
Quiero que Cristian responda a mi pregunta y me confirme lo que estoy pensando. ¿Pudo haber sido por una venganza de desamor? ¿Por lo que lo culpo Esteban?
—Prometi que no lo espondria, pero supongo que ya lo sabes, Fátima nos miro discutiendo ese día que murió, a lo mejor antes de lo que le sucedió te lo dijo... Esteban volvió a confesarme su amor pero de nuevo lo rechace.
¿Fátima se enteró de los sentimientos de Esteban por Cristian?
—¿Cómo que de nuevo?
—Esteban y yo desde hace tiempo somos amigos, mejor dicho amigos virtuales. Los dos somos aficionados a los videojuegos, en una de las tantas veces que jugábamos en línea nos hicimos amigos. Desarrollamos una buena amistad fuera de la universidad. Pero todo eso se terminó el día que se me declaro por primera vez.
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Mi Maestro Es Mi Vecino
RomansaEleanor se esfuerza en sus estudios, cursa su cuarto semestre en la universidad. Hace unas semanas ha llegado un nuevo maestro a impartir clases, quien le desconcierta, sus actitudes misteriosas han despertado su interés sobre él. Y por si fuera poc...
