Eleanor
Mi cabeza repasa una y otra vez ese día que mire por última vez a Fátima, me parece tan irreal, como si fuera solo una pesadilla.
En este momento estamos a punto de dirigirnos al cementerio, si, después de que a Fátima le realizaran una necropsia al fin será sepultada. Se dice que cuando se muere tendremos un descanso eterno, pero ¿En serio ella descansará en paz? No, por supuesto que no. De nuevo fue arrebatada la vida de alguien que tenía metas e ilusiones, esa persona era mi amiga. Una víctima sumada a la lista, así debe ser como lo ven los malditos de la policía, como un número más. ¿Hasta cuándo seguirá pasando esto? ¿A caso nos ven como solo un punto en el espacio sin valor alguno? También deben de pensar las autoridades "Que más da si está vez tampoco se hace justicia, al menos lo intentamos". Lamentablemente los hechos hablan por si solos, en este mundo, no solo en este país, es raro cuando se le hace justicia a una víctima. Estoy arta, cansada, desgastada emocionalmente tanto como físicamente... mmm hasta un poco decepcionada de la vida y de la humanidad.
—Eleanor, es momento de marcharnos —es Caleb quien me habla y quién me saca de mis pensamientos.
Asiento y me pongo de pie del sofá de donde estaba sentada.
—Vamos entonces.
Caminamos hacia las afueras de su casa y para adentrarnos a su auto.
Me coloco el cinturón y Caleb se prepara para conducir.
—Tu madre me envió un mensaje, ya está acompañando al padre de Fátima, los veremos en el cementerio.
—Eso me tranquiliza.
El padre de Fátima decidió que no haría un velatorio para ella, él no quería que su cuerpo fuera visto de esa forma tan cruel en la que fue lastimado. Él quiere que todas las personas que amamos y conocimos a Fátima nos llevemos su recuerdo como normalmente era y lucía. Lo cual entiendo y respetó.
—Eleanor, aquí está tu celular —Caleb toma del bolsillo interior de su saco mi teléfono y me lo entrega, yo lo tomo.
Lo había olvidado en la cabaña esa última vez que dormimos allí, ese día donde murió Fátima.
—Gracias —respondo.
Intento prender mi celular pero está apagado, oh ya recuerdo, se descargo desde esa tarde. No sé como he podido estar sin celular, bien si se, simplemente no he tenido ánimos para nada, solo he querido estar acostada y dormir para imaginar que todo es una pesadilla.
Llegamos al cementerio, nos acercamos a la multitud que hay alrededor del ataúd, hay tantas personas, maestros, alumnos, familiares incluso agentes de la policía. Tuerzo la boca cada vez que los miro, no puedo ser coherente en este momento, los odio. Se que no debería pero es lo que siento.
Me acerco al señor Jorge (padre de Fátima) y le doy mis condolencias y lo abrazo, mi madre lo acompaña por un lado y también la señora Emma (madre de Melanie). Esto debe ser muy duro para el señor Jorge, su única hija ha muerto, el único familiar sanguíneo que le quedaba ya no está en este mundo, si digo que su último familiar sanguíneo porque no está solo, nos tiene a mi madre y a mí.
Me paro enfrente del ataúd observándolo fijamente mientras el pastor dice algunas palabras.
Bajo la mirada dolida y en mis adentros digo:
"Fátima no tienes de que preocuparte, nunca dejare que tu padre se sienta solo, te lo prometo, confía en mí, ya déjare de ser esa niña inmadura, tomare en serio mis promesas y seré un adulto, lo juro" "Fátima quiero que esto solo sea una pesadilla y estemos en la universidad o discutiendo por chat o que me llames tonta, no me importara que seas realista y me lastimes con la verdad, pero que estes viva, si tienes algún poder vuelve porque tú partida me está destrozando, no puedo soportar que estés muerta y menos por esa cruel manera. Amiga no puedo creer que estés dentro de ese ataúd y que tú cuerpo esté frío, no, yo solo te visualizo como la última vez que me sonreiste, me moleste tanto ese día porque te reiste por mi estupido corte de cabello, ahora solo deseo que te sigas riendo a carcajadas, pero que estes viva... Amiga"
Mi corazón se siente roto.
Mis piernas flaquean y caigo de rodillas.
"Te doy la libertad de llamarme tonta, pero por favor ven y despiertame de esta cruel pesadilla"
"Llamame tonta, aunque sea una vez más, quiero escuchar tu voz"
"No sé quién te hizo esto y tampoco entiendo el porque, pero si de algo estoy segura es que tú muerte no quedará en el olvido y la de ninguna otra, haré justicia".
Mis lágrimas se corren.
El sepulcro recién termina, estoy de pie observando las hojas de los árboles, el viento sopla fuerte y el cielo está nublado, creo que se aproxima una lluvia.
—Eleanor —alguien me llama por detrás, me giro y veo que es la detective Julieth Campbell.
—Hola —saludo con voz seca.
—Siento mucho tu perdida, se que Fátima era tu amiga.
—No fue una perdida, fue un robo, le arrancaron la vida sin la más mínima compasión, me preguntó si está vez si perseguirán la justicia o simplemente se rendirán como siempre lo hacen.
—Entiendo tu dureza Ele y lo lamento.
—Por favor no lo lamente y mejor está vez no se rinda como lo hizo con Melanie.
—Eleanor aún lucho por eso, no me he dado por vencida —noto cierta nostalgia en sus ojos, al igual que en los míos con cierto grado de impotencia, tal vez estoy siendo muy dura con ella, su trabajo ya es demasiado difícil como para que yo se lo haga más.
—Por favor discúlpeme por mi trato, estoy siendo demasiada injusta con usted, perdone.
—No te disculpes lo merezco por ser tan ineficiente en mi trabajo.
Caminamos por un sendero a la par.
—Debe ser muy difícil y sobre todo peligroso su trabajo... No le haga caso a la opinión de una simple mortal, yo la admiro, el cómo sigue de pie y concilia el sueño después de todo lo que ve. Yo sinceramente no he podido sacarme de la cabeza esa escena donde mire... —las palabras se me acortan— la mano mutilada de Fátima, me duele pensar que ella fue torturada de la misma forma que las demás.
La detective se detiene y frunze el ceño desconcertada.
—Se que no debo decirte esto pero te lo diré, puede que te tranquilice un poco. Fátima no fue torturada de la misma forma, ella murió por disparos, en sí, no sufrió la mutilación de su mano, ya estaba occisa.
—¿Que? —no entiendo nada.
—No tuvo la misma secuencia...
—¿Fue asesinada con un arma?
—Si...
—Entonces pueden encontrar al culpable si es que este tiene el registro del arma.
—Exacto, después de la prueba de balística. En unos días saldrá el informe. Es una esperanza ¿No lo crees?
—Supongo.
—Bien, tengo que irme. Te veo luego y por favor cuídate hasta que encontremos al culpable.
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Mi Maestro Es Mi Vecino
Mystery / ThrillerEleanor se esfuerza en sus estudios, cursa su cuarto semestre en la universidad. Hace unas semanas ha llegado un nuevo maestro a impartir clases, quien le desconcierta, sus actitudes misteriosas han despertado su interés sobre él. Y por si fuera poc...
