(...) Hotel de Lujo / La Habana Cuba / Yakuso
Su cara de felicidad era para mi lo único que realmente importaba en el mundo, sus ojos hermosos y llenos de un resplandor único, los cuales hacían todo su esfuerzo para no llorar de la alegría. Recibió gratamente la sorpresa que me concentre en labrar, claro que tenia la ayuda de todos mis asesores, especialmente Jinmei, el cual mediante su magnifica gestión de capitales estaba consiguiendo unas ganancias increíbles en Nagasaki.
—Esto es... —Su boca no podía decir nada, estaba en shock.
—Descuida, solo disfrútalo —Ofrecí con cordialidad, viendo que esta me besaba y los empleados del hotel nos silbaban con fuerza.
La decoración tenia un estilo sesentero, de salsa casino específicamente, globos y telas que combinaban los tonos rojizos y dorados, junto a lentejuelas de colores plateados. Había buena comida, torta y sobre todo detalles preciosos, eso si, no era demasiado grande u opulento, pensé en lo que ella hizo para mi y estaba en lo cierto ¿De que sirven tantas cosas cuando somos tan pocos? Mas aun teniendo en cuenta que Kato yace en una clínica y solo tenemos a Kosuke con nosotros.
—Espero lo disfruten —Mencionó Matsumoto guiñándonos un ojo, hacer que se fuera antes en un vuelo de primera clase había dado frutos, todo lucia delicioso.
—Esta vez te votaste Matsumototo, esto me encanta —Dijiste por fin cuando la asimilaste todo, tomando un ramo de rosas y oliéndolo dulcemente, colocándolo de nuevo en la mesa y dándole una probada a los tequeños —Están riquísimos —Aceptaste con una sonrisa ladina.
—Traigan la cena por favor —Pedí con una voz exigente, viendo de reojo a mi muchacho —Coordina la seguridad por favor, eso si come un poco antes —Le di una palmada a mi escolta, quien afirmó con la cabeza, aproximándose a la mesa y tomando unos cuantos snacks.
—Pero no lo entiendo ¿Cuándo descubriste cuando era mi cumpleaños? —Cuestionaste fascinada y feliz de que este fuera el misterio que te tenía oculto.
—Antes de ir a Haití, puse a Alphonse a trabajar cuanto antes, había muy pocos datos al respecto, por lo que tuvo que hacer un poco de arqueología, trabajamos con varios locales, incluido a Joshua, nuestro contacto cercano, finalmente dimos con la fecha exacta de tu nacimiento y comencé a prepararlo todo —Expliqué al frente de su persona, quien se veía muy contenta.
—En verdad te lo agradezco, siempre tuve ciertos recelos de las personas que iban al casino en su cumpleaños, cuando era una niña me dolía mas, sin embargo, el tiempo paso y poco a poco lo fui olvidando todo, hasta que de plano me dejo de importar —Declaró con un tono muy triste, me causaba una impotencia terrible, porque no llegue lo suficientemente pronto a su vida, no obstante, seguramente fue lo mejor, dos almas totalmente destrozadas no hubiesen tenido un desenlace tan bueno como el que nosotros estábamos consiguiendo.
—Eso da igual —Proclamé con un tono recio, tomando una botella de champagne y destapándola con fuerza —Brindemos por un nuevo futuro y por la hermosa dama que me acompaña, que cumplas muchos más —Sonreí sirviendo el liquido burbujeante en dos copas, entregándole una de ellas a mi amada.
—Por el futuro —Musitó emocionada, chocando los envases y bebiendo el contenido al completo.
Al poco tiempo llego el delicioso alimento, opte por un cerdo al horno con vegetales salteados, la salsa caramelizada le daba el toque de locura, pues estaba bañado con un poco de licor dulce. Degustamos ese sabroso animal por completo, viéndonos las caras perdidas en el amor que sentíamos ciegamente por el otro ¿Cómo llegue a estar tan embelesado? Su hechizo fue lento y constante, pero definitivamente el momento en que caí rendido fue cuando me salvo del secuestro.
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El Soberano Yakuza
RomanceCuando dos personas que no tienen nada que perder se unen, nada bueno puede salir de esa mezcla, Valeria era una bailarína de un casino de la Habana, salió como cualquier otra noche a dar un espectáculo hermoso, sin quererlo, llamo la atención de un...
