La guerrera en ti

74 3 0
                                        

Hola humanos tengo que anunciar algo. No sé si lleguen las notificaciones o si para cuando lean esto ya tendrá mucho tiempo que pasó y no se dieron cuenta, pero cambié la clasificación del fanfic a Contenido para adultos por dos razones:
1. Me di cuenta de que hay varias escenas, más de las que planeaba en un inicio, de sexo o de cachondeo, o bien usan lenguaje sugerente y/o groserías/vulgaridades.
2. (Y no menos importante) me he dado cuenta de que los problemas mentales que tiene Katherin son demasiado como para que alguien chico lo asimile de la mejor manera.
A fin de evitar conflictos que pudieran ocasionarse ya sea con los lectores o con las personas de Wattpad, he tomado esta decisión un poco radical, espero comprendan y sepan que no lo hago con afán de molestar ni desalentar la lectura del mismo, sólo quiero que estemos en un ambiente libre de problemas y quien lo lea ya es bajo responsabilidad propia y no me podré hacer responsable. Gracias por su comprensión humanos, los quiero ❤

-Bienvenidos a Asgard, Mi Lady Katherin, príncipe Thomas y Lady Juno. Es un gusto volver a verlos- saludó Heimdal en cuanto llegamos; me despejé un poco la cabeza cerrando los ojos un momento, nunca podría acostumbrarme a esa cosa.
-Hola Heimdal, digo lo mismo.
-¡Hola Heimdal!- exclamó Thomas agitando los brazos, haciéndose notar, el guardián le sonrió de vuelta.
-Hola- sonrió tímidamente Juno. ¿Era idea mía o se había sonrojado al mirar a los ojos al guardián? Él por su parte le devolvió una apenas perceptible sonrisa. Pretendí no darme cuenta supuestamente quitando una pelusas de mi falda asgardiana (de nuevo esas cochinas togas), y seguimos a Loki hasta los caballos que nos aguardaban -. ¿Lady Juno?
-Es algo que te debemos, al menos yo. Haz salvado dos veces a Katherin de sí misma, mereces un reconocimiento, Lady Juno- explicó Loki sin voltearse a verla.

***

-¡Fandral! ¡Sif! ¡Los he extrañado!- corrí a abrazarlos, tenía bastante que no iba a Asgard, varios meses, en realidad desde... Aquel día.
-¡Debe hacer una reverencia al Senescal, Mi Lady Katherin!- me reprochó uno de los Einherjar.
-Eso no será necesario- intervino Fandral -. Es un gusto volver a verte, Katherin.
-No sabíamos que vendrías para entrenarte, no pensamos que fueras a aceptar competir junto a Loki.
-No es algo a lo que esté obligada, Sif, por nadie más que por mí misma.
-Bien, sólo asegúrate de no morir en el entrenamiento, por no hablar de la competencia- y se alejó haciendo repicar su armadura.
-Pensé que ya le caía bien- suspiré frustrada.
-No te sientas mal, eres su rival, aunque esto sea algo meramente de exhibición y tradición, ella se toma muy en serio las batallas... Si te sirve de algo, intentará matarte.
-Gracias Fandral- le sonreí mostrando los dientes -, gracias porque es la motivación que necesito ahora que me estoy cagando de miedo.

***

-No estoy seguro de que sea buena idea entrenar en el patio con los soldados, es ahí donde se encuentran Thor y Sif la mayoría del tiempo. Sabrían todos tus movimientos y sabrían cómo atacarte.
-Él tiene razón- ambos volteamos a ver a Juno, ¡estaba de acuerdo con Loki! Eso sí que era nuevo -, sería mejor que fuera en un lugar apartado.
-¿Y dónde proponen que entrenemos? Porque no creo que el señor Senescal esté de acuerdo con dejarnos jugar con las dagas, los mazos y las espadas en la sala del trono. Nos lanzarán piedras si vamos por los pasillos con las armas.
-Conozco un lugar, he estado ahí varias veces. Y en realidad nunca nadie se atreve a ir ahí, dicen que está embrujado, pero es sólo una ilusión que he creado para mantener a la gente curiosa alejada de mi paraje personal.
-¿Y qué esperamos para ir? Este show será en unos días.

***

-¡Estando en el suelo no vas a derrotar a nadie!
Estaba tirada boca abajo en medio de un claro en un bosque al cual nos condujo Loki, sin duda era bastante tranquilo para entrenar sin distracciones. Me giré y tomé su mano para ayudarme a ponerme en pie.
-¿Sabes qué es gracioso? Tú golpeándome. Pensé que nunca tendríamos estos problemas.
-En este momento no soy tu prometido, Katherin, te estoy entrenando.
-Yo sé pelear, no hace falta tanto teatro.
-¿Y por qué te ha derribado 3 veces?
-Tú estás de adorno Juno, los adornos no hablan- le sonreí y ella torció la boca enseñándome la lengua.
-Ya sabemos por qué tu hermana quiere ahorcarte- masculló ella.
-Damas, la competencia se acerca y no veo que Katherin haya hecho progreso alguno.
-Ya entendí, ya no la distraigo.
-En realidad- Loki entre cerró los ojos en dirección a Juno y le hizo una seña para que se acercara -. Ven, creo que nos puedes ayudar. Yo les daré instrucciones para que practiquen entre ustedes, así puedo ver mejor en qué fallas, Kat.
-De acuerdo- me encogí de hombros y me paré frente a la sanadora, no tenía ganas de discutirle nada.
-Juno bloqueará tus golpes. Adelante- no estaba segura de ella pudiera frenar mis golpes, no con mi fuerza y su delgadez (a pesar de mis intentos por engordarla un poco, parecía no tener mucho resultado, al parecer tendían a ser delgadas y hermosas, no como yo que bebía agua y engordaba 40 kilos). Di un golpe a la altura del hombro, casi sin fuerza, pero la mano de Juno lo recibió como si supiera que no iba a golpear verdaderamente -. Katherin, ¿qué fue eso?
-Lo siento, no la quiero lastimar.
-A toda la servidumbre se les entrena antes de que comiencen a desempeñar sus cargos, es requisito desde la guerra que encabezó Bohr por el Aether hace miles de años, para casos de emergencia- explicó Loki pasándose una mano por el cabello.
-Y de nuevo no me dijeron... Los odio a todos- mascullé.
-Venga Kat- me alentó Juno.
Lancé una combinación de golpes y patadas altos, medios y bajos y siempre estaba ahí el bloqueo de mi amiga. No sabía hasta cuando parar pero seguí el ataque, haciéndola retroceder. La cota de piel y malla que me obligaron a ponerme comenzaba a pesar de más, pero yo seguí. Al poco rato Juno me tomó por el tobillo y lo giró, para que no me lastimara giré al mismo tiempo, perdiendo el piso y tumbándome.
-¿Seguro que esta es una buena idea?- dije sin aire.
-Tienes buena patada- reconoció ella sacudiendo la mano con la que me bloqueó más veces. Me puse de pie y me quité la cota, era demasiado. Por si fuera poco se me habían acabado las bandas de cabello y la última se acababa de reventar.
-Tus patadas tienen mucha fuerza, pero carecen de velocidad. Los golpes son al contrario, eres rápida atacando de ese modo pero no fuerte.
-¿Eso no servirá con las armas? La velocidad, quiero decir.
-No tiene sentido dar golpes rápidos si no tienen fuerza, te cansarás y no le harás gran daño al oponente.
-Carajo...
-Podemos ir haciendo que te familiarices con las armas, pero no entrenar con ellas, algunas son más pesadas y estorbozas que las catanas de Wilson- chasqueó los dedos y apareció un arsenal de arcos y carcajs llenos de flechas, lanzas, espadas, mazos, cimitarras, escudos, armaduras, etc. -. Toma una espada.
Hice lo que me pidió y comencé a cortar el aire con movimientos pausados. No sentí que fuera el arma indicada, pero de momento era mejor que nada.

***

Al día siguiente, después de que me mandaran a correr un rato, volvimos al claro del bosque, donde tomé de nuevo la espada. Él en cambio tomó unas dagas y me pasó un escudo. Luego caminó lejos y me miró altivo.
-Vas a bloquear las dagas, no me importa si es con el escudo o con la espada, pero desvíalas. Ahora que te puedes recuperar de las heridas lanzaré con mayor confianza, pero preferiría no herirte, así que atenta. Tienes que llegar hasta mí para que me detenga.
-No es tan difícil- murmuré.
Desde donde estaba lanzó un par de dagas, ambas pegaron en el escudo, lo había alzado a tiempo. Yo seguí avanzando enconchada detrás del escudo, cuando una hoja fría me rasgó la mejilla, me giré y vi a Loki con más dagas.
-¡No te ocultes todo el tiempo con el escudo, no ves lo que ocurre al frente!
-Pensé que tenía que alcanzarte.
-No dije que me quedaría parado ahí. ¡Muévete!
Y desapareció, escuché el zumbido del aire. Volteé a tiempo para dar un golpe de revés con la espada al arma que volaba en mi dirección. Varias más vinieron a mí, me rodé hacia enfrente para esquivarlas y me paré de un salto para seguir a Loki. Desaparecido de nuevo. Escuché pisadas detrás y giré con un golpe de la espada, pero no había nada.
-¡Odio tus trucos!
Ahí estaba de nuevo, ahora con una espada y chocó con la mía en un bloqueo.
-No tienen porqué gustarte.
El arma era muy pesada, pero con los ejercicios del día anterior pude blandirla mejor. No era para nada como una catana, esa pesada y sólo necesitaba una mano para empuñarla, esto no era lo mío. Muchas veces lanzó golpes que se estrellaban en el escudo o pasaban de largo, los míos sólo pasaban de largo, Loki ni siquiera se molestaba en usar un escudo o una cota, sabía que mis ataques no eran mortíferos. Yo hacía mi mayor esfuerzo para dar una atajada con fuerza, pero los golpes no eran ni fuertes ni veloces, a ese ritmo Sif me cortaría en pedacitos.
Loki me barrió los pies y perdí el piso, la espada se me escapó de la mano y me tuve que arrastrar rápido a ella y ponerme en pie. De nuevo se desapareció, cerré los ojos y me concentré en el sonido. El pasto amortiguaba las pisadas, pero no lo suficiente. Giré con un golpe lateral hacia donde venía Loki, quien me zafó la espada de la mano. Tomé el escudo con ambas manos y me cubrí con él, por lo menos había aprendido un poco de la técnica de Rogers de las veces que lo vi entrenar... Sólo un poco... Loki me jaló del escudo y me giró para ponerse detrás, haciendo que soltara mi única protección y me apretó el brazo contra mi propio cuerpo mientras que con la otra mano sostuvo la espada con la punta recargada en mi clavícula, con mi mano alrededor de la suya.
-Y estás muerta- susurró en mi oído, pegando la boca a mi lóbulo y luego dándole una ligera mordida. ¿Qué demonios ocurre en su cabeza?
-Y tú necesitas un nuevo hígado.
Desconcertado miró hacia mi mano, con la que sostenía una de sus propias dagas contra su abdomen, sobre el hígado.
-No estuvo mal, pero sentí tu mano cuando la tomaste.
-¿Cuántos hombres se ocultan dagas junto al "paquete"?
Me soltó riendo y le devolví la daga, cuando sus dedos rozaron los míos me causó un estremecimiento, cuánto deseaba tocarlo, hacía varias semanas que no ocurría nada de nada entre nosotros. ¿Por qué no si Juno no estaba ahí? Ese día sólo éramos Loki y yo en medio de un bosque francamente tenebroso. Me quité la cota y me colgué de su cuello. Me rodeó la cintura con los brazos y me besó lentamente.
-No estuvo nada mal, pero necesitas mejorar más. Tus golpes siguen siendo suaves. Debemos practicar más.
-¿Y si te hago una propuesta diferente?- dije y sugerentemente me pegué a su cuerpo, pasando mis manos por sus brazos y por debajo de su playera.
-Eso no cambiará las cosas. Primero tenemos que enfocarnos en esto, quiero conocer a la guerrera en ti. Después vendrá la celebración.
-¿Confías tanto en que ganarás?
-Te tengo apoyándome, no necesito más motivación.

Y hasta aquí el capítulo de hoy, si les gustó no olviden darle estrellita. Dejen comentarios para saber qué les gusta y qué no les gusta. Y síganme, es gratis ;)
Chao humanos n.n

Lokison --- Terminada.Donde viven las historias. Descúbrelo ahora