- Entonces, ¿puedes viajar en el tiempo?
La pregunta de Harry le había causado un poco de gracia, aunque era una pregunta sincera que salía de sus labios en plena noche mientras se habían ocultado en el salon de Menesteres que ahora era casi una réplica de la sala comun de Gryffindor.
- No, Harry. No puedo viajar en el tiempo - suspiró la pelinegra mientras lo observaba con detenimiento - pero al parecer, puedo trasladarme en el tiempo a través de sueños o algo así. No lo se.
- ¿Como no puedes saberlo? Tu estuviste en mi sueño - replicó el muchacho.
- No era yo. Quiero decir, yo. Era la mujer que seré en el futuro, Harry. Esa Lyra es quien te ha visitado en sueños aunque...
- ¿Qué? - preguntó bruscamente Harry - Lyra, ¿por qué no decírme que habías tenido estos sueños tan seguido?
- Porque no pensé que fuese relevante. Escucha, la teoría de como mi madre ha llegado aquí esta en pie de duda, supongo que la sangre de los hombres en la familia Thorngood tiene ese tipo de magia, por eso el collar supuestamente de rubíes, está lleno de pequeñas gemas con sangre, supongo que creado para las mujeres de la familia que no tenian ese don. No lo se - intentó explicarle - no tengo la certeza de ello. Dijiste que tenía cicatrices.
- Si, las tenías en tu rostro - respondió con rápidez mientras fruncía el ceño.
- Eso quiere decir que es la misma persona que vi, lo cual me dice que pertenece al mismo tiempo - Lyra clavó sus ojos grises en el rostro de Harry y este parecía aún mas confundido - No se si lo pillas con lo que he podido contarte Harry, pero, parece que algo está haciendo que esa Lyra sea de alguna forma llamada por algunos de nosotros.
- Ella dijo que no era a mi a quien buscaba.
- ¿Te dijo a quien?
- No, no lo dijo.
- Creía que solo podía hacerlo entre quienes tuviesen mi sangre, pero...creo que tu y yo tenemos un vínculo mágico aún mas fuerte que la sangre y eso es...
- Es excelente, ¿no crees?- saltó Harry un poco mas entusiasmado.
- Bueno, puede ser pero...lo que me has dicho...Harry, pareciera que tu y yo realmente no estaremos juntos.
Aquella declaración los dejó sumidos en un silencio que parecía que nadie quería romper. Sin embargo, Harry se acercó a ella y le besó de una forma en la que Lyra notó jamás lo había hecho. La pelinegra podía sentir la mano de Harry sostener su rostro y la otra aferrarse a su cintura como si de ello dependiera su vida. Aquel pequeño sofá parecía un distante universo alejado de todas aquellas cosas que les perseguían constantemente y deseó quedarse allí, no tener la necesidad de dejar aquel lugar jamás.
- Prometí algo, Lyra - le dijo cuando se separaron y sus ojos verdes le miraron determinados - y nunca he dejado de cumplir lo que prometo.
- Harry...
- Podrás ser todo lo poderosa que quieras, incluso puede que seas tan testaruda como se que eres, pero no voy a dejar que esa mujer sea en la que te conviertas y sobretodo no voy a dejar que estés lejos de mi.
- Suena a que estoy atrapada - soltó con una media sonrisa la pelinegra.
- Suena a que te amo Lyra y que no dejaré que nadie nunca, jamás te haga daño. Mucho menos que digas cosas como que me he alejado de ti - insistió con expresión firme.
- Dijiste que ella te dijo algo de tu hijo - recordó - Por lo que dijiste, suena a que se parece mucho a ti.
- Pues yo espero que nuestros hijos se parezcan a ti - suspiró mientras se acomodaba - definitivamente eres mas guapa y sobretodo parece que siempre tienes todo bajo control.
- No siempre Harry, este es un ejemplo muy claro - terció - ¿Recuerdas lo que te dije? Aquella vez de las cartas. Algo nos une Harry, pero no creo que sea solo amor, puede que sea algo mucho mas grande que no sabremos hasta que llegue el momento - ella vió como Harry suspiró y desvió su mirada - Pero, si me lo preguntas, seguramente nuestros hijos saldrán a mi, espero ninguno saque tu ceguera, pobrecillos.
- Como si no te gustara con lentes, Lyra Diana Black - siseó alzando una ceja - Ly, ¿deberíamos hablar esto con nuestros padres?
- ¿Deseas hacerlo?
- No lo se, haré todo lo que esté en mis manos para evitar que tu futuro y el mío sea lejos del otro. Pero, quizás decirles solo pueda preocuparlos aún mas.
Lyra le sonrió suavemente y asintió. Aun tenia aquel pensamiento en su cabeza, revoloteando como un ave carroñera. ¿Se cumpliría aquella visión y Harry sería uno de sus mayores enemigos?
- Harry - susurró y el aludido se giró - a veces me planteo seriamente renunciar a mi magia.
Aquella declaración le dejó helado y sobretodo sorprendido, sin embargo notó los ojos de Lyra oscurecerse y conocía bien el significado de aquello. Aquella idea provenía desde el mínimo análisis y sobretodo desde lo mas profundo de su alma.
- Pero somos soldados, ¿no es así? - preguntó Lyra hacia el muchacho - No nos rendimos, sobretodo nunca dejamos a nuestros compañeros atrás. Es solo que...
- Aún así quieres ser auror - terció Harry - ¿por qué?
- Por ti - soltó ella sin pensarlo - Es...complicado, ¿sabes? La manera en la que todo a tu alrededor puede cambiar solo por estar al lado de una persona. Yo crecí lejos de aquí y aunque estaba rodeada de personas siempre me sentí sola, Harry. Llegar a Londres me hizo pensar que estaría aún mas sola, pero, nunca me había sentido mas en casa que al estar cerca de Sirius y luego, cerca de ti - Lyra se recostó sobre su hombro y tomó su mano mientras cerraba sus ojos - Te detestaba al inicio. Tu mirada inquisitiva y sobretodo la forma en la que intentabas alejarme me hicieron sentir que quería regresar a Boston, aunque una parte de mi siempre quiso ser tu amiga. Supongo que es cierto eso de que un Black y un Potter siempre estarán destinados a eso, ¿no? - sonrió sin verle - Entonces luego me enamoré de ti. Cosa que intenté evitar a toda costa. Así que, supongo que es eso lo que me hizo cambiar de idea. Proteger todo lo que me importa.
- Ese debería ser mi trabajo - le dijo el castaño en voz suave.
- Oh claro, señor salvador del mundo mágico y no necesito ayuda de una chica. Se que eres tan poderoso como parece, y más. Pero no está demás tener algo de apoyo de vez en cuando.
La pelinegra esta vez le miró y dejó un beso en su mejilla.
- Entonces, dijiste que esa Lyra era hermosa - alzó una ceja Lyra.
- Hermosa y aterradora - susurró - estabas mas alta.
- Ay joder, espero no te quedes enano - se rió a sus expensas - ¿lo imaginas?
- No sucederá - sonrió mirándola - Mañana debemos ir con Dumbledore, supongo que a lo usual. ¿Crees que todo eso realmente nos sirva para derrotar a Voldemort?
- Conocer a tu enemigo es parte del plan - asintió - es estrategia Harry.
El muchacho se incorporó y le miró con intensidad.
- Supongo que aprendiste eso en la Hermandad, ¿no es así? - preguntó él y ella asintió, sabiendo a donde se dirigía aquello - Lyra, en el futuro...
- Si tenemos hijos, ellos deberán decidir, Harry - sentenció - Pertenecer a la Hermandad es un honor que me fue concedido por error, pero, no es una obligación.
- Es suficiente de ser un soldado - sentenció con tal seriedad que Lyra de pronto vio al mismísimo James en lugar de Harry.
Lyra se fue a dormir a su habitación esa noche aunque realmente no logró cerrar el ojo en todo ese tiempo. Las palabras de Harry habían llegado profundamente a una parte de su ser donde la duda y la ansiedad comenzaban a apoderarse poco a poco.
¿Ser un soldado era lo que realmente quería para toda su vida?
🌑
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Los Merodeadores - Desafiando al Destino
FanfictionHarry Potter y Lyra Black tienen algo en común mas que ser hijos de los Merodeadores mas revoltosos de todo Hogwarts. Esta vez, deberán aprender a enfrentar a sus mas grandes enemigos y combatir sus miedos juntos. Desafiar lo que esta escrito será...
