Harry Potter y Lyra Black tienen algo en común mas que ser hijos de los Merodeadores mas revoltosos de todo Hogwarts.
Esta vez, deberán aprender a enfrentar a sus mas grandes enemigos y combatir sus miedos juntos.
Desafiar lo que esta escrito será...
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Lyra suspiró al ver a Jacob sentado en el porche de la casa llevando algo de luz y con una sonrisa que conocía demasiado. Se estiró y fingió desperezarse, los tatuajes que se había hecho le daban un porte rudo que para nada iba con la delicadeza con la que le trataba la mayoría del tiempo.
- Jacob, Harry lleva mas de media hora buscando sus gafas - soltó con una media sonrisa y Jacob pareció aún mas alegre.
- Le estoy dando la bienvenida a la familia, Diana. Una pequeña broma nunca ha dañado a nadie - se encogió de hombros - Vaya que ese condenado esta ciego, eso explica que esté enamorado de ti.
- Jacob...¿Quieres que te asesine? - gruñó y él le tomó la mano.
- La nena mas dulce de todo Ilvermorny no me pondría ni una mano encima por mas que quisiera - le dijo con arrogancia - ¡Agh, Lyra! De todas las personas, tenías que ser tu quien decidiese venir al otro lado del mundo. Mi vida sin ti no es tan sencilla, ¿con quien hablaré a medianoche mientras comemos los dulces que le robamos a Sebastian? ¿Quien irá conmigo esta vez al baile de bienvenida? Detesté ir con Morgan el año pasado, es buena chica pero no sabe bailar tan bien como tu.
Jacob se quitó los anteojos y los dejó a un lado.
- Desearía poder envolverte en una caja de cristal, que nada te hiciera daño. Desearía haber sido yo quien detuviera a Thackery pero, no habría sido tan fuerte, no como tu.
- No es algo de lo que me sienta orgullosa - siseó sin verle, Jacob besó su mejilla haciendole sonreir.
- Deberías, ¿sabes? Espero, cuando tenga mis propios hijos, que tu seas la madrina de todos. Jacob Junior, Jacob III, Jacob IV.
- No puedes llamarlos a todos así - le miró con una ceja enarcada - Nike no te dejará.
- Nike me odia, no quiero hablar del tema. De cualquier manera intentaré olvidarme de ella, así deba cogerme a media escuela para hacerlo, sino...me casaré con Alan. Adoptaremos críos y estoy seguro que él si me dejaría llamarlos Jacob a todos - tentó mientras ambos reían.
- Pero no sucederá. No vas a olvidar a Nike porque tu, Jacob, a pesar de ser el mas rudo, también eres el mas dulce y mas amable ser que he conocido. Dejar de amar a las personas no es tan sencillo, sobretodo cuando realmente el sentimiento es mas fuerte que tu.
- Odio que me conozcas mejor que cualquiera - sentenció - ¿Al te ha soltado algo?
- No, pero ya lo hará.
- No quiero que lo que tenemos los cuatro se vea arruinado por eso, amo a Alan, de verdad y quiero que sea feliz pero, ambos sabemos que Bash no le corresponderá. Yo podría hacerlo, porque ya sabes...no me importaría - le guiñó - pero Bash lo conoces y lo rechazaría de la peor forma.
Lyra iba a decir algo pero un grito le interrumpió.
- ¡Mamá! ¡No encuentro mis lentes! - gritó Harry y en ese instante se escuchó como algo tropezaba en las escaleras. Lyra y Jacob se miraron y soltaron a reir.
- Harry es el mago mas grandioso, pero usualmente olvida que es uno y no sabe que con un accio ya tendría visión - dijo Lyra con condescendencia mientras le quitaba los lentes a Jacob - Iré a darselos, antes que nos quedemos sin defensor del mundo mágico por la muerte mas indigna, rodar por las escaleras.
Jacob sonrió y asintió sin decir nada, la vio alejarse y suspiró. Esperaba que el tiempo se detuviera y nada, nada de lo que sea que viniese dañara aquel perfecto día.