Harry permanecía separado de todo aquello, pensando firmemente en lo que había sucedido y todo lo que había hecho. Dumbledore ya no estaba y la traición de Snape parecía haber silenciado todo Hogwarts, como si su sola mención fuese una maldición que todos quieran mantener enterrada.
Había algo en la forma que todo había ocurrido que le mantenía en un estado de trance, pensando, mientras que su corazón parecía estar hundido en el fondo de su ser. ¿Por qué Dumbledore lo había llamado aquella noche? ¿Acaso el mago más poderoso del mundo no pudo haber previsto la traición de Snape y del mismísimo Draco Malfoy? Aquella imagen de Lyra defendiendo a Draco y su discusión con James eran algo que no podía pasar por alto. ¿Su padre tendría razón en desconfiar de ella?
Aún podía recordar la mirada de Lyra, cargada de ira, de tristeza, sobretodo de decepción. Parecía que todo en ella había cambiado de pronto desde la muerte de Sirius y aunque intentaba adivinar a dónde iba todas las noches, nunca lo había descifrado. Detestaba a su padre por haber sembrado la duda en él, ¿Lyra habría participado en aquel ardid con Draco? No lo creía posible, sobretodo porque ella parecía realmente afectada por la muerte del director, ¿pero a donde había ido aquella noche antes que todo sucediera? Harry había descubierto que Lyra lograba quitar su rastro del mapa, cosa que incluso Ron encontró peculiar y le hizo unirse a la teoría de James acerca de la posible traición de la pelinegra a todo lo que alguna vez habían confiado.
- Te molesta, ¿no James? - siseó ella en medio del pasillo - Te molesta mi presencia porque crees que la sangre de mi familia ha predominado después de todo.
- Sirius...
- No metas a mi padre en esto, James Potter - Harry intento tomar su mano pero ella la separó de forma brusca - Mi padre era, además de mi madre, el único que creía en mi incondicionalmente. Si el estuviera vivo no estaría cuestionando mis decisiones.
- Lyra, no hagas esto - susurró Annabelle mientras se quedaba a su lado - Confiamos en ti.
- ¿Confiamos? - Lyra compuso una sonrisa retorcida - ¿Que dices tú Harry? - se giró hacia él - ¿No estabas hace unos minutos cuestionando el hecho de que no estuve en la sala común en toda la noche?
Los ojos grises de Lyra se posaron en él y aquello le hizo quedarse sin palabras. En aquel rostro no había ningún trazo de dulzura o suavidad, no. Ella lo observaba como si intentase traspasar su mente y sus labios permanecían en una línea, reprimiendo seguramente algo que quisiera decir.
- No es momento de dividirnos. Los tiempos que se avecinan son difíciles - habló Remus con voz cansada - James no hagas esto más complicado.
- ¿Complicado? Tu mismo lo has dicho. Se avecinan tiempos difíciles y todos debemos escoger nuestro lado, pero parece que Lyra pretende estar en medio y eso no es posible. ¿Sabes lo que han hecho los Malfoy a los nuestros? ¿Lo que creen de gente como los no magos? Incluso de personas con la condición de Remus - James se había adelantado unos pasos - ¿Que no sabes que es de lo mismo que Sirius intentó alejarse toda su maldita vida? Si no fuera por ti el no habría vuelto a Grimmauld Place.
El silencio de pronto parecía hacerse pesado, doloroso y en ese mismo instante, Annabelle se adelantó y le dió una cachetada sonora al castaño quien le miró sorprendido.
- Jamás se te ocurra de nuevo insinuar que mi hija fue la culpable de la muerte de Sirius, jamás - siseó con lágrimas en sus ojos - Si es de tomar bandos decido tomar el de mi hija, mi deber de cualquier forma sigue siendo protegerla incluso de ti, Potter.
Aquel cambio de panorama repentino parecía causar una división marcada y tanto Lily como Remus se encontraban en medio de todo aquel lío. Nike por su parte quien estaba al lado de Lily, camino hacia el lado de Lyra y sacó su varita sin más.
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Los Merodeadores - Desafiando al Destino
FanfictionHarry Potter y Lyra Black tienen algo en común mas que ser hijos de los Merodeadores mas revoltosos de todo Hogwarts. Esta vez, deberán aprender a enfrentar a sus mas grandes enemigos y combatir sus miedos juntos. Desafiar lo que esta escrito será...
