Chapter 43

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No necesitó girarse a ver quien estaba allí, sin embargo la necesidad que brotaba desde el fondo de su ser le obligó a verle a aquellos ojos grises que parecían haber estado llorando un largo rato. Ni siquiera dijo una palabra, solo la tomó entre sus brazos y le mantuvo encerrada en un abrazo que ella correspondió con tanta fuerza como si temiera que fuese a desaparecer.

- Siento haberte dejado plantado, quizás deba compensarlo con una cita en las cocinas - dijo sin más aún con su rostro hundido en el pecho del castaño.

- Lyra, ya se lo que sucedió, Sirius me lo ha contado. De hecho, se lo he sacado - Harry se separó del abrazo y tomó su rostro con delicadeza - Lo que papá dijo...

- No deseo hablar de James, Harry - ella se separó un poco y por primera vez, él notó que en sus ojos había molestia - es lo que menos deseo en este momento.

Harry asintió y le tomó de ambas manos mientras le observaba mejor.

- ¿Dónde estuviste? Te buscamos, Sirius y yo.

- Fui con Apolo - respondió con completa sinceridad, aunque Lyra notó en Harry un poco de molestia con la mención de aquel nombre.

- ¿Con Apolo? ¿Por qué? - la pregunta había salido de los labios de Harry sin poder contenerse.

- Quería irme de allí y dado que actualmente mis amigos no son mis amigos, solo pensé en Apolo - explicó ella sin mas aunque Harry no pareció muy aliviado.

- Le gustas, lo sabes bien - Lyra quiso sonreír ante el pequeño ataque de celos de Harry - Es capaz de aprovecharse de la situación para...

- El ha sido quien me ha traído de vuelta a Hogsmeade, pensó que estarías preocupado por mi - le interrumpió Lyra viendo como Harry parecía sorprendido.

- En eso tiene razón, lo estaba. Aún lo estoy. Escucha Ly, lo que sea que dijo papá, no le hagas caso. Ya hablaré con él - aseguró - ¿está bien?

- Harry...

- No. No quiero escuchar cualquier cosa inteligente o sabia que debas decir acerca de eso. No me interesa saberlo - Lyra vio la seguridad con la que Harry soltó todo aquello sin soltar sus manos - porque se que dirás algo como que afectar el futuro solo traería problemas o que tienes miedo de que lo que papá dijo sea cierto. No es así, no lo es ni lo será. ¿Entendido?

Lyra ni siquiera replicó, solo se aferró nuevamente al cuerpo de Harry y se quedó así durante un rato. No había mas lágrimas, solo podía sentir el calor que emanaba el muchacho en aquella noche fría, también sus dedos acariciar su cabello lentamente y su respiración pausada. En ese instante pensó en las palabras de Apolo, en la persona que era y en la que ella misma sentía ser, una que no dejaría lo que mas le importaba, no había imposibles.

- Me gustan las chicas de cabello oscuro, por cierto - susurró Harry a su oído y aunque no podía verlo, sabía que tenía una pequeña sonrisa en sus labios - sobretodo las que suelen hablar mucho y que no paran de comer. No creo que conozca a mas nadie así que tu - él le abrazó con mas fuerza - además, me gusta escucharte cantar.

- Dijiste que hacía que te quedaras dormido - dijo ella haciéndole reír.

- Era un halago, pero ya veo que no lo dije bien. Siempre que se te ocurre tararear, me siento en paz. Supongo que asi se siente, ¿no es así?

- ¿Qué? - preguntó Lyra en un suspiro mientras se separaba para verle.

- Estar con la persona correcta, debe sentirse así. Pacífico. Aún cuando ambos sabemos que estamos hundidos hasta el cuello en problemas tu y yo.

Los Merodeadores - Desafiando al DestinoHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora