Chapter 83

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- Cabeza en alto, arriba. Siempre alerta Potter.

Al tenía el labio sangrando y aunque la mirada de aquellos ojos grises parecía apenada, aún su mano extendida apuntaba con su varita hacia él. El joven se limpió con rapidez e hizo su misma posición, la sonrisa de aquella mujer apareció instantáneamente aunque llena de arrogancia.

- Pero entrenadora, usted ya sabe sus movimientos. El de todos. Nos ha visto entrenar y...- dijo uno en el círculo pero la mujer no se inmutó. Un guiño amistoso apareció dedicado hacia Al mientras que hacía un gesto de espera y se giraba hacia el dueño de aquella voz.

- Barnaby. Mi querido Julius Barnaby. Esa es la idea. En las batallas tanto como en una guerra pueden encontrarse con que su enemigo vigila sus movimientos, los estudia - dijo ella con suavidad - La idea de este duelo es demostrar que siempre podemos sorprender al enemigo e incluso a nosotros mismos. Vamos Al, ¿crees que puedas sorprenderme a mi también?

Al sonrió, una sonrisa muy característica idéntica a la de su padre y se acomodó la túnica. Tener una entrenadora como Lyra era demandante pero le agradaba todo aquello, ella nunca le trataría como a un niño pequeño lo conocía muy bien como para eso. A Lyra ver cómo él se defendía y sobretodo no le quitaba la mirada le recordó a Harry cuando tenía su edad y no pudo evitar sentir nostalgia por aquellos años, cosa que le descontroló solo un poco y Al aprovechó para hacerle caer y desarmarle.

- Potter - siseó ella mientras todos le miraban a la expectativa - ¿Pretendes quedarte allí o ayudarme a levantar?

Todos soltaron una risa aliviada y Al se acercó a tender su mano y ayudarle. Lyra tomó de nuevo su varita y palmeó su rostro delicadamente como señal de orgullo, algo que definitivamente hizo que el joven de ojos verdes sonriera.

- Siento haberte hecho caer, se suponía que el hechizo solo te desarmaría - se disculpó mientras todos salían de aquella clase. Lyra se giró y rodó sus ojos restándole importancia - Gracias.

- ¿Por qué me agradeces Al? Sinceramente di todo de mi para patearte el culo - sonrió hacia él.

- Por no tratarme con cuidado, como si temieran que por ser un Potter o un...

- Que tu apellido te de igual cariño - Lyra le observó con cuidado y soltó un suspiro - ¿Te importa a ti? ¿Ser un Potter? Tu padre también luchaba un poco con eso, más que por su propia fama todos esperaban que él fuera tan bueno como su padre y creo que tú piensas que todos esperan lo mismo de ti. Eres muy bueno, créeme. No lo digo por decirlo. Tienes un talento que solo viene de aquí - ella dió un par de toques al pecho de Al dónde estaba su corazón - Tu padre nunca ha logrado derribarme - rió para sorpresa del joven - dudo que siquiera pueda hacerlo por más que lo intente. Es divertido cuando se le ocurre invitarme a un duelo y ninguno puede acabar con el otro. Eh, ¿por qué no le dices a Harry que te enseñe a...?

- No. Hay cosas que prefiero aprender por mi cuenta. Solo observando, por algo decidí que me cambiarán de sección para la instrucción física - dijo con rapidez y ella suspiró - ¿Eso te molesta?

- En lo absoluto, aunque hay otros instructores. No es que no adore tenerte en mi clase Al, pero creo que no ha sido cómodo para ti las miradas de tus compañeros.

- Que les den. Sopesando mis opciones eras tú o papá. No conozco dos mejores instructores y se que tú no me tratarías con tanto tacto. Un día me gustaría ser tan bueno como ambos y...

- Al querido, no - le detuvo Lyra. Ella se quedó observando aquellos ojos verdes ávidos de conocimiento y solo se mantuvo allí - Tu padre y yo somos buenos porque enfrentamos cosas que nunca querríamos que nuestros hijos enfrentaran. Si, aqui en mi aula es un lugar seguro y sobretodo pruebo sus límites pero hay cosas que solo puedes aprender cuando estás allí afuera, sintiendo como tú vida puede desvanecerse en segundos.

Los Merodeadores - Desafiando al DestinoHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora