- ¿Estás bien?
Lyra observó a Harry mientras se acomodaba en el sofá esa noche y sonrió asintiendo aunque el castaño sabia que solo estaba tratando de desviar el tema.
- Quita esa cara niño rayo, solo estoy un poco cansada, es todo - dijo recostando su cabeza en el hombro de él - Para tu información, Apolo solo ha ido porque mi padre se lo ha propuesto.
- Debí ir contigo, soy tu novio después de todo - siseó Harry con un tono algo molesto aunque Lyra por primera vez esa noche, sonrió divertida - No es gracioso Lyra.
- Lo es. Tener celos de Apolo es algo infantil, Harry - Lyra sin embargo aún tenía el recuerdo de su visión y eso le hizo componer una expresión triste, perdida, aunque el castaño no podía verla.
- Admito que son celos, pero...pareces ser la única que no nota la manera en la que él te mira.
- Aún así, siempre habla muy bien de ti, Harry. Apolo sabe de mis sentimientos por ti, y no soy tonta. Se que aún está enamorado de mi, es solo que... - Lyra miró a Harry y este se acomodó para verle mejor - eso solo sucedería en un futuro completamente diferente.
Harry de pronto recordó su encuentro con aquella jovencita, tan idéntica a Lyra y suspiró preocupado, pensamiento que desapareció de una manera rápida en el instante en que Kreacher apareció agitado y sobretodo con un chillido estruendoso.
- Kreacher - susurró Lyra algo aturdida mientras se levantaba. Harry se quedó a su lado e inmediatamente Apolo, Sirius y James aparecieron en la sala.
- ¿Que haces tú aquí? - inquirió Sirius en tono molesto.
- La señorita...la pequeña ama debe venir, debe venir ahora. Mi ama Walburga demanda su presencia - chilló el elfo.
- Lyra no irá a ningún lugar. ¿Por qué Walburga le necesita? - el elfo pareció no querer responder y Sirius se encargó de controlar su molestia para no descargarse en aquella criatura - Es una orden que respondas.
- Mi...mi ama...ella me hizo jurar que...
- ¡Habla ahora maldito elfo! - bramó Sirius con el rostro furibundo.
- Papá, ¿no lo ves? Algo ha pasado...Kreacher, ¿por qué la abuela Walburga pide que vaya? ¿Le ha pasado algo?- el elfo negó con rapidez y removió sus larguiruchas manos con nerviosismo.
- Kreacher la ha visto...ha pensado que era usted...la pequeña ama en la honorable casa de sus ancestros, pero la niña...no era usted, aunque se le parece. Mi ama la tiene atada, mi ama Walburga ha luchado con ella, mi amo Orion ha sido quien la ha doblegado - dijo esta vez con orgullo en su aguda voz.
- ¿Dónde está mi tío Régulus? - preguntó Lyra preocupada.
- El amo Regulus no está en casa, ama Lyra. Pero es...necesario que usted venga conmigo.
En ese instante, Harry palideció mientras miraba a Apolo quien notó el cambio en el semblante del joven. ¿Acaso sabría algo? Lyra se colocó a la altura del elfo y le miró directamente, quizá sopesando la situación que tenía.
- Iré a ver qué quiere Walburga - soltó Sirius de pronto.
- Yo iré contigo - se unió James - quizás sea una trampa.
- Yo iré con ustedes y no habrá nada que puedan hacer para detenerme. Walburga nunca ha pedido por mi, quizás si sea algo realmente grave.
- Si es algo peligroso eres la persona menos indicada para aparecer allí, Lyra - gruñó su padre - No quiero intentos de valentía.
- ¿Intentos? - Lyra alzó su rostro y enarcó una ceja - Dudo que siquiera alguno en esta sala pueda ser capaz de detenerm mis intentos papá. Deja de ser tan testarudo y solo llévame contigo.
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Los Merodeadores - Desafiando al Destino
Fiksi PenggemarHarry Potter y Lyra Black tienen algo en común mas que ser hijos de los Merodeadores mas revoltosos de todo Hogwarts. Esta vez, deberán aprender a enfrentar a sus mas grandes enemigos y combatir sus miedos juntos. Desafiar lo que esta escrito será...
