Chapter 81

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- Tu poder es la clase de magia que es maravillosa y peligrosa a la vez, Lyra.

La pelinegra levantó su mirada y sus ojos grises se posaron en los azul eléctrico de Albus Dumbledore, este notó que había algo en ellos que parecía vacío, herido y sobretodo con un deje de tristeza casi palpable.

- ¿Peligrosa? ¿Me considera una amenaza, Albus?

Ella se acercó unos pasos y se mantuvo firme pero para su sorpresa Dumbledore sonrió. Encontraba gracioso el hecho que Lyra tuviese tanto de Walburga en ella pero que su carácter fuese amable, delicado y apacible la mayoría de las veces. El tono desafiante de su voz le recordó al de Sirius y sobretodo aquella imagen imperterrita que lograba mostrar.

- ¿Peligrosa? Ciertamente no querida. Pero si eres poderosa y la clase de magia que haces te hace ser cada vez más llamativa al peligro lo que puede ponerte en riesgo - Albus le observó y ella relajó un poco su semblante - He conocido a muy pocos como tú, mi querida jovencita. Podría decir que un número significativo se ha convertido más a la magia oscura.

- Veo en su rostro la misma preocupación que he visto en el de la profesora McGonagall, me ha llamado porque teme que mi magia se salga de control, que yo sea quien pierda el control - aunque sabía que el tono de la conversación se había vuelto peligroso, Lyra mantuvo su voz suave y Albus solo permanecía atento - ¿Por qué cree que lo haría? El control de la magia radica en la razón, y aún no he perdido la cordura.

- Me temo que no es tu brillante mente lo que me preocupa Lyra, sino tu corazón - aclaró el hombre - La muerte de Sirius...

- La muerte de mi padre ha sido un desafortunado accidente, uno que estoy dispuesta a enmendar cuando llegue el momento.

- La venganza...

- La venganza es la redención de los crímenes impunes, Albus - aclaró con una voz firme y sobretodo cargada de rencor - me parece que es normal que cada quien decida llevar su duelo como mejor le parezca.

Albus asintió y permaneció callado durante unos segundos. Parecía impresionante como había cambiado tanto en tan poco tiempo, era como si frente a él aquella jovencita de dulce mirada y sobretodo de hermosa sonrisa se hubiese convertido en una mujer llena de austeridad y firmeza.

- Concuerdo. Debo decirte que te he llamado porque temo por ti querida, eres una bruja impresionante y de eso no hay duda, te aseguro que un día podrías estar fácilmente sentada en este lugar, lo cual consideraría un honor. Podrías traspasar todo ese conocimiento a próximas generaciones - dijo mientras ella estaba en el mismo lugar solo mirándole - El dolor nos lleva a cometer errores que jamás pensariamos en hacer Lyra, y te aseguro que tú padre no querría ver a su adorada hija convertida en algo que no es.

- Se muy bien quien soy - remarcó con los dientes entrecerrados - No me convertiré en Gellert Grindelwald ni mucho menos en Tom Ryddle. Mis motivos van dirigidos a terminar con cualquier mago tenebroso que atente contra la paz de cualquiera sea muggle o lleve sangre mágica.

- Me queda muy claro, pero incluso los héroes deben sacrificar demasiado por el bien común, muchas veces incluso a ellos mismos y créeme que no hablo de solo morir, a veces hay cosas peor que la muerte. Existe un hilo muy delgado entre la paz y la guerra.

- ¿Es todo? ¿Puedo retirarme?

- Harry está muy preocupado por ti incluso Minerva, ¿deseas retornar a casa? No creo que exista algún problema en que...

- No. Mi lugar es en Hogwarts mientras pueda permanecer aquí. Respecto a Harry...ya hablaré con el, no hay nada de que preocuparse y la profesora McGonagall, bueno, iré a su despacho al salir de aquí - habló con rapidez.

Los Merodeadores - Desafiando al DestinoHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora