Cuando Jin fue a inspirar, se llevó junto al aire una muestra del aliento del alfa. Justo después sus labios se rozaron.
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-Namjoon, para. -farfulló el beta, apartándolo rápido como el reflejo al pinchazo de un alfiler. Aunque en sus brazos se hallase el calmo sosiego que su espíritu anhelaba, empujándole caer en ellos, Seokjin sabía que no había nacido para ser suyo. Debía olvidarse- Lo que pasó el otro día no puede repetirse. Alguien como yo no...
El alfa rodó los ojos y rezongó como cachorro que no alcanza su hueso. Abrazó entonces con sus zarpas al desprevenido beta, y con firmeza hizo sonar un beso sobre su oreja, provocándole un saltito. Divertido, posó otro beso más dulce en su fino cuello que tragó saliva todo tornándose rojo. Sin prisa, los labios de Namjoon tallaron con su suavidad los contornos de aquel rostro que, incluso hundido por la fatiga, sería envidiado por las irradiantes Cárites. De una sien a la otra, dibujando el óvalo sonrosado, para después repetir el mismo recorrido a la inversa con la misma calma agitadora. Para finalizar, posó un beso pequeñito y fugaz, como un punto, sobre su naricita que se encogió sorprendida.
Se miraron fjamente por unos pocos más intensos segundos sacudidos por miles de descargas eléctricas cuyas chispas acabaron centelleando en sus ojos como el estallido de todo lo callado. El alfa de pulso acelerado acomodó una última caricia en los labios del beta, tan lenta y tan tierna que Jin pudo deleitarse en su cremoso cacao, y a través de él notar las grietas de su piel.
-Deja de intentar seducirme. -le abroncó el beta, girando la cara.
-¿Por qué? -susurró Namjoon con la confianza de un galán- ¿Funciona?
-Idiota. -masculló alterado- Suéltame.
-No quiero~
Namjoon sonrió ladino y rodeó su nuca con una mano para atraerlo de nuevo a su boca. Sin besarlos, clavó sus dientes afilados en los labios carnosos del beta, que se contrajeron huyendo de aquella ferocidad cautivadora. Seokjin sintió las piernas flaquear. Se dijo a sí mismo que en cuanto pudiese pararse firme huiría de allí. Pero pronto después de unos pocos besos cariñosos, la lengua de Namjoon entró dentro de él, atándolo irremediablemente a aquella escena candente.
Atrás quedaron su tierno primer beso y los esponjosos llenos de afecto que le habían seguido. Nada era igual a aquella vez. Ahora se devorarían el uno al otro en un intercambio frenético de baba, suspiros y roces desesperados. Al cuerno con las excusas que salvarían su moral, no había nada de pureza entre ellos. Dos lobos adultos y calientes, tras mucho vacilar por fin dando el paso a la honestidad prohibida de sus lujurias, eso eran ellos.
Así como sus rodillas se doblaron como mantequilla fundida y la fuerza en sus piernas desapareció por completo, Jin sintió cómo su rostro se iba destensando poco a poco, y sus párpados cayeron junto a sus hombros rendidos.
No aguantó más de pie. Su cuerpo se deshizo sobre el sillón del salón y las feromonas de Namjoon impregnadas en el tapiz revolotearon a su alrededor. ¿Para qué seguir conteniéndose? Se llenó el pecho de aquel olor fresco. Le encantaba.
Jin mojó sus labios, pidiendo más besos al hombre que le observaba lleno de incrédula dicha. Namjoon no se hizo de rogar. Se quitó la sudadera verde que le acaloraba. Al descubierto quedó una apretada camiseta de tirantes que proyectaba al detalle las sombras de su abdomen y pectoral musculado. Al verlo tan fuerte, tan grande, tan potente, Jin sintió cierto tilín en una parte indebida.
"No sabía que un cuerpo masculino podía ponerme así...", examinó con rubor.
Namjoon se inclinó sobre él y como un lobo hambriento hundió su boca en el cuello de su presa, que ahogó un gemido haciendo vibrar sus dientes. El cuerpo del alfa eclipsaba por completo al del beta inerme frente a su férreo deseo, sumiso a un apetito que sólo se saciaba con jadeos e hilos de saliva de fresa.
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EL OLOR DE LOS JILGUEROS
Fanfiction+18 - BTS - OMEGAVERSE - KOOKMIN / NAMJIN / SOPE El origen del conflicto entre las opuestas manadas de Geum y Cheonsa se remonta a siglos atrás, pero las recientes heridas abiertas entre las familias líderes de ambos territorios tienen a todos sus h...
