Tras la sequía de cafeína, unos pocos sorbos en el desayuno habían combustionado como gasolina en las vísceras de Jeon Jungkook, acelerando sus extremidades con el vigor de una liebre hiperactiva.
Consiguiente al chute impetuoso de vitalidad, el alfa galopaba por las habitaciones de la casa con un arsenal de limpieza bajo el brazo. En su escapada al supermercado había comprado: estropajos y bayetas nuevas, limpiacristales en pulverizador y desinfectante multiusos; y por fin había llegado el momento de estrenarlos.
Con guantes de goma y la aplicación de música a todo volumen, dejó ir una interjección de ánimo y se puso manos a la obra. Primero de todo rascó la cal del baño, limpió diligentemente ambas caras de cada ventana, barrió los bichos secos de los rincones y adecentó los escasos muebles de las habitaciones que usaban, arreglando un par de tiradores y patas sueltas ya que estaba.
Una vez satisfecho con la planta de arriba, procedió a barrer y fregar el suelo de la cocina, ordenó el cajón de los cubiertos y sacó brillo a las encimeras deslustradas. Después humedeció un paño y quitó las migas de la mesa del comedor. Con ese mismo paño se dirigió al escritorio del salón, donde Jimin esperaba pacientemente a que el ordenador cargase una pestaña, y quitó la capa de polvo más superficial sobre la torre y la pantalla.
Jimin saludó al alfa con murmullo ininteligible. En sus labios aún perduraba el aroma amargo de su última taza de café, pero a él no le sobraba tanta energía como al alfa. Las horas se volvían interminables cumpliendo la última tarea encomendada por Kim Seokjin. Se trataba de algo muy específico que sólo él, el heredero Park, podría hacer.
Tras la búsqueda fallida de apoyo en sus antiguos afiliados y la pila de documentos inútiles hallados en el escritorio de Sana, Seokjin parecía estar maquinando su próximo movimiento, esta vez uno más complejo y comprometido. Jimin no había recibido apenas detalles de dicho nuevo plan pero tampoco había querido importunar al beta con su indagación. Por el momento se limitaría a hacer lo debido para seguir cayéndole en gracia:
Lo que el beta le había pedido era algo singular, algo indiscreto. Quería que el omega completase una serie de extensos e innecesariamente prolijos formularios sobre cada miembro individual del grandioso árbol familiar de los Park, y determinase de todos ellos quienes podrían optar a suceder el puesto de líder.
Una vez recibido el enunciado, había trabajado sin descanso reuniendo los perfiles de cada uno de sus tíos y primos, tíos abuelos y primos segundos, incluso parientes más lejanos, sin olvidarse de todos y todas sus cónyuges. Sin excepción, aquellos que compartieran una gota de su sangre quedarían recogidos, inclusive la rama bastarda Lee.
Aquí bien lo que le parecía excesivo: además de la información básica personal, también tuvo que hacer recuento de las posesiones y fincas de cada lobo y detallar sus carácteres, sus afinidades y tirrias, sus relaciones intrafamiliares, lo que codiciaban y sus puntos débiles.
Sólo un verdadero Park criado en el epicentro de la estirpe conocería los entresijos de la familia líder, y ahora le tocaba recogerlos todos y entregarlos a un beta foráneo.
Jimin no sabía hasta qué punto sería de valor todo aquel mudable reportaje construído a base de esporádicas memorias; y pensó que tal vez aquellos detalles y especificaciones tan personales sólo servirían para alimentar las ansias de control de Kim Seokjin, pues no es como si la mayoría de esa información pudiese ser cardinal en cualquier operación que que estuviese ideando.
A más a más, había una cajita en ese árbol familiar que no le dejaba de incordiar. Si es que él sabía todo menos lo importante: ¿Quién era RED? De él no conocía ni su verdadero nombre ni su edad, ni hablar de su actitud, aunque sospechaba que sería afín a la de su padre. Desde que se había enterado de la existencia de su hermano oculto, su mente constantemente se batallaba entre el querer saber y el preferir vivir en la ignorancia. Algo dentro de él sentía que conocer los detalles del nacimiento y crianza de aquel alfa que ahora amenazaba con arrebatarle su lugar sólo le haría daño.
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EL OLOR DE LOS JILGUEROS
Fanfiction+18 - BTS - OMEGAVERSE - KOOKMIN / NAMJIN / SOPE El origen del conflicto entre las opuestas manadas de Geum y Cheonsa se remonta a siglos atrás, pero las recientes heridas abiertas entre las familias líderes de ambos territorios tienen a todos sus h...
