Acalorada, Jiwoo levantó la barbilla para despegarse la piel sudorosa del cuello. Su mirada cansada deambuló errante por la marquesina colosal que resguardaba la estación de trenes. La enorme construcción sobre sus cabezas se componía por una infinidad de placas de metal cuadradas oscurecidas por la suciedad inalcanzable. Era atravesaba por una vidriera que en su día debía de haber sido de colores, pero que ahora tenía más piezas quebradas o sustituidas por plástico que originales. El estado general de la estación era deplorable, siendo uno de los muchos lugares públicos venidos a menos que necesitaban renovaciones con urgencia.
Llegó un tren y en sus vagones se llevó a muchos de los viajeros que esperaban. Los bancos del andén se vaciaron a toda prisa. La pantalla luminosa frente a la muchacha anunció la llegada inminente de otro tren que levantó varios pies hacia su vía.
Y luego vino otro, que se llevó a unos pocos a cambio de unos tantos. Y así sucesivamente, haciendo sonar sus estridentes bocinas como si los chirridos de las ruedas y los bufidos de los frenos no fueran aviso suficiente de sus llegadas.
Jiwoo y Yoongi deberían aguardar todavía un buen rato más. Por la vía más cercana a ellos pasaría el tren que les llevaría a Daia en el segundo de los tres transbordos que requería su recorrido hasta Nunbola, la manada del norte.
Una máquina expendedora se tragó la mitad de la calderilla que le echó Jiwoo. Con el resto le devolvió un paquete de galletitas chocolateadas, frías y rancias, probablemente caducadas.
-Jiwoo, mira. -la llamó Yoongi, enseñándole la pantalla de su teléfono. En una fotografía, Riku sonreía con las mejillas llenas en los brazos de un lobo cuyo rostro había sido recortado.
Contenta de verla a salvo y presumiblemente feliz, la muchacha sonrió y siguió masticando sus galletitas.
-Parece que se está adaptando bien a la nueva casa. -se alegró el omega, guardándose el teléfono de vuelta en el bolsillo- Gracias por confiar en mí.
-No me has dado motivos para no hacerlo. Y tampoco me quedaba otra. -bufó Jiwoo, dejándose resbalar por el banco como la cera de una vela que se deshace- Sinceramente, Riku era muy mona pero no quiero tener que lidiar con un cachorro nunca más.
Yoongi le robó una galleta. Aunque no tenían sabor, estaba repleta de pepitas de chocolate de textura algo arenosa. Se relamió las migas insulsas de los labios y preguntó por curiosidad:
-¿No querrás al menos uno? ¿Algún día, en el futuro lejano...?
Jiwoo negó con la cabeza y una sonrisa melancólica alzó sus comisuras pero hundió su rostro.
-No lo sé. La única persona con la que me hacía ilusión formar una familia ya no está. Además, a partir de ahora quiero empezar a separar qué deseos me han sido impuestos y cuales salen verdaderamente de mí. Después de cuidar del cachorro de alguien más, me han entrado bastantes dudas de si todo esto de la maternidad está hecho para mí. No me gusta ser responsable de algo tan frágil. Querría viajar si me apetece, estudiar de nuevo, comprar ropa hasta arruinarme e ir a eventos sin preocuparme de regresar a casa... -Yoongi hizo un sonidito con la boca, entendiendo a lo que la muchacha se refería- ¿Y tú? ¿Quieres tener cachorros?
-A lo mejor te sorprende, pero la idea de tener un cachorro no me desagrada. -ella alzó las cejas, efectivamente impresionada- Trabajé junto a muchos niños y niñas en el Frente de Luseu. Aunque considero que eran demasiado jóvenes y una realidad tan dura no era su lugar, siempre me ha gustado ver el progreso brillar en los ojos de las nuevas generaciones. Para mí, darme a mi cachorro sería como la única forma de dejar constancia del crecimiento de nuestra manada. ¿Cómo decirlo? Yo le daría todo lo que sé, y él o ella sería un poquito más sabio que yo, y así eventualmente cada lobo de mi legado serían mejores personas... Suena utópico pero con buena educación y cuidado creo que es la única forma correcta de ser padre: aspirar a, y aceptar, que tu hijo te ha de superar. Por otro lado, estoy en el constante dilema de si traer a alguien nuevo al mundo con el panorama actual es egoísta.
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EL OLOR DE LOS JILGUEROS
Fanfiction+18 - BTS - OMEGAVERSE - KOOKMIN / NAMJIN / SOPE El origen del conflicto entre las opuestas manadas de Geum y Cheonsa se remonta a siglos atrás, pero las recientes heridas abiertas entre las familias líderes de ambos territorios tienen a todos sus h...
