Este es el lugar donde Daryl Dixon te huele, te acecha... y te elige.
Él no necesita hablar para hacer que todo tu cuerpo reaccione.
Solo basta una mirada suya, una respiración cercana, una caricia que no llega pero se siente.
Aquí, tú eres la presa...
La letra de la canción se las pondré en español, pero en inglés el sentimiento es más fuerte 🤌🏻 escuchen la canción cuando aparezca esto ✨✨✨ es un feeling diferente oyendo de fondo a Mariah Carey...
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Respiran el aire fresco de esa mañana, te sentías mucho mejor gracias a los cuidados de Daryl y Beth. De alguna manera los tres se habían vuelto muy unidos en el lapso de una semana, se protegían las espaldas, y seguían pistas que creían les llevaban al resto de sus amigos. A lo lejos pueden ver lo que parecía una funeraria, y sin decirse nada, se dirigen hasta el lugar, pues después de estar en la cabaña, solo habían dormido en periodos de pocas horas, turnándose para hacer guardias, pues Beth y tú se negaban a que Daryl se llevará toda la responsabilidad.
Daryl era un poco más abierto con ustedes, si bien seguía siendo alguien reservado en algunos aspectos, ahora sentían más confianza de hablar y expresar lo que sentían al momento.
Como en ese momento, pues una vez que revisaron el lugar, se encontraron con que todo estaba limpio y en orden, había alimentos y aunque no fuese precisamente una cama, los ataúdes se sentían cómodos. Daryl se acerco un poco tímido en donde estabas sentada, y se atrevió a tomar tu mano y dejar un pequeño beso en esta, haciendo que sonrieras y te estirarás para darle un pequeño pico en los labios.
Eras consciente de que Daryl no estaba acostumbrado a las muestras de afecto publicas, así que no le presionabas, y que Beth estuviese por allí, le hacía sentir nervioso, pues la chica les había pillado aquella noche cuando se besaban fuera de la cabaña.
— Podemos quedarnos aquí por un par de días, ya sabes, descansar y que termines de recuperarte — empieza a decir el cazador, sentándose a tu lado, aún sosteniendo tu mano.
— Si, me parece bien... Realmente estoy muy cansada — te recargas sobre su hombro y cierras los ojos por un momento. — ¿Crees qué regrese la persona que vivía aquí? —
— Nah, no lo creo —
— ¿Y si lo hace...? —
— Si es una amenaza, lo mato — dice con sencillez, querías replicar ante ello, pero te quedas callada.
— No vamos a matar a nadie Daryl — escuchan a Beth, quien a los segundos aparece por la puerta comiendo pepinillos. — Todo esta acomodado y en orden, como si hubiera dejado esto preparado para quien buscara refugio, nos regaló una oportunidad de vivir esta noche — dice para sentarse en una de las sillas que miraban hacia el ataúd que estaba hasta el fondo del lugar.
Sonríes de lado, y observas a tu hermana, quien lucia más madura en su manera de pensar, había abandonado aquel rostro de niña desprotegida y miedosa, ahora empezaba a lucir una joven adulta, sus facciones maduraban, y a pesar de que habían vivido meses terribles, siempre se mantenía positiva y les regalaba una sonrisa, como una promesa de que el siguiente día sería mejor que el anterior.