Este es el lugar donde Daryl Dixon te huele, te acecha... y te elige.
Él no necesita hablar para hacer que todo tu cuerpo reaccione.
Solo basta una mirada suya, una respiración cercana, una caricia que no llega pero se siente.
Aquí, tú eres la presa...
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La vida en la granja había prosperado.
Después de aquel incidente con Shane, Rick y Hershel habían tenido una larga y severa charla con el hombre.
Le ofrecieron darle una oportunidad, y que siguiese con ustedes, o podía marcharse.
Shane se quedó, y con ello, su cambio de actitud hizo las cosas más fáciles.
Y había empezado una relación con Andrea, dejando atrás a Lori.
Por qué si, todos se habían enterado que ellos habían tenido un amorío que había terminado en cuanto Rick apareció en sus vidas.
Hershel había terminado abriéndole las puertas de su hogar al grupo, y ahora todos vivían bajo el mismo techo.
Por su puesto, Daryl dormía contigo.
Habían empezado a tener una relación apenas y las cosas se establecieron en la granja.
Hershel no había estado muy de acuerdo con ello, por la diferencia de edad, pero le dijiste que no querías esperar y a quedarte sola, solo por creer que llegaría alguien más.
Ese alguien más era Daryl, el hombre por el que habías caído completamente enamorada.
— ¿Muñeca? —
Giras tu cabeza y miras a Daryl, quien estaba recostado en su ahora también cama, sin camiseta, en un bóxer.
Era de noche, probablemente muchos ya dormían.
— ¿Si? — murmuras mientras le miras desde la silla giratoria que tenías en tu escritorio.
— Estas muy callada hoy —
Sonríes de lado y mantienes el contacto visual con él, mientras te levantas de la silla y caminas hasta llegar a la cama, gateando en esta hasta ponerte arriba de él.
Solo llevabas tu braga y una camiseta del hombre puesta.
— Es que... — haces una pequeña mueca y miras los tatuajes en su pecho, los cuales ya te sabías de memoria.
— ¿Qué pasa? —
Daryl se sienta, contigo arriba de él, pasa los mechones sueltos de su rostro detrás de tus orejas y te sonríe.
— Puedes decirme lo que sea —
Asientes, y con la yema de tu dedo, delineas el tatuaje que está en su pecho izquierdo, donde se lee el nombre de Norman, su único mejor amigo que llegó a tener, quien había fallecido en un accidente de motocicleta.
— Lo se — murmuras, llevando tus ojos a los suyos, y sintiendo un nudo en la garganta. — Yo... Estoy embarazada Daryl —
Daryl se queda en blanco, y su rostro pierde ligeramente el color, sus ojos azules se tiñen levemente rojizos, y no sabes qué pasa.