Este es el lugar donde Daryl Dixon te huele, te acecha... y te elige.
Él no necesita hablar para hacer que todo tu cuerpo reaccione.
Solo basta una mirada suya, una respiración cercana, una caricia que no llega pero se siente.
Aquí, tú eres la presa...
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— Me estás jodiendo... — susurraste mientras aún mantenía tu arma en lo alto, apuntando al grupo de extraños que parecían dispuestos a terminar con tu vida. — ¿Daryl...? ¿Daryl Dixon...? — dijiste tan sorprendida, parecía irreal volver a verle.
— ¿_______? — susurró él, sorprendido como tú.
— ¿Se conocen? ¿La conoces Daryl? — preguntó quien parecía que había sido un oficial de policía.
— Eh... si, si — volvió a susurrar, bajando su ballesta.
— Maldito hijo de perra... — sin pensar en lo que hacías, te lanzas contra él, haciendo que ambos cayeran al suelo, empezando a golpearlo repetidas veces. — ¡Eres un cabrón! — intentabas lastimarlo pero no tenías mucha fuerza como para hacer que se quejara, haciendo que te enfurecieras más.
— ¡_______, detente! — gritó el castaño tratando de detenerte, pero unos brazos te tomaron de la cintura, elevándote y alejándote de Daryl.
— De acuerdo, suficiente — te dice el oficial, mientras seguías peleando.
Ya todos habían bajado sus armas, pero seguían mirando sin entender que sucedía.
— ¡Me abandonaste! — gritaste aún tratando de librarte del hombre. — ¡Me dejaste a mi maldita suerte! —
Daryl, quien seguía en el suelo recargado en sus brazos, niega repetidas veces y luego se levanta, rechazando la ayuda de un chico asiático.
— Volví, volví por ti, pero ya no estabas — dice tratando de acercarse a ti. — Te juro que lo hice, te busqué durante días, _______ —
Sollozas, negando ante lo que escuchabas.
— Me dejaste, te fuiste con Merle... — limpias bruscamente tus lágrimas. — ¡Ya suéltame! — manoteas y el hombre lo hace. Volteas a ver a Daryl, quien parecía culpable. — Te vi, vi como salías detrás de él —
Empiezas a caminar rumbo a tu bolso que estaba en el suelo, y te inclinas para levantarlo.
— Quédense con las putas cajas de comida — abres la puerta de la tienda y sales molesta, dejando que estas se azotaran.
Rick, Glenn, y T dog voltean a ver a Daryl, quien miraba hacia la puerta por donde habías salido con miedo de volver a perderte.
— ¿Qué fue eso hermano? — pregunto T dog por todos.
— Ahora vuelvo — dice tomando su ballesta del suelo, empezando a dirigirse a la puerta también, pero antes de salir, Rick lo detiene. — ¿Qué? —
— Debemos de volver con Hershel, no tardes, si quiere venir es bienvenida, sino, que siga su camino, 10 minutos Dixon —
Daryl asiente y abre la puerta, viendo cómo te subías a una bicicleta, y ponías tu bolsa en la canasta, empezando a pedalear.