ESPECIAL AÑO NUEVO

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+ 18 solo por que si.

— ¡¿Listos?! — gritas mientras terminas de posicionar la cámara para tomar la fotografía que tanto deseabas desde hacía días

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— ¡¿Listos?! — gritas mientras terminas de posicionar la cámara para tomar la fotografía que tanto deseabas desde hacía días.

Escuchas a todos gritar que ya, por lo que presionas el botón de la cámara y empiezas a ver los flashes contando diez segundos para la foto, por lo que empiezas a correr y prácticamente te lanzas, quedando sobre Maggie y Andrea, quienes reían junto con los demás.

— ¡Todos juntos! — gritas con emoción. — ¡Feliz año nuevo! —

Todos se unen contigo y vez que los flashes de la cámara van rápidos, lo cual significa que tomo la foto. Te levantas nuevamente y corres de vuelta a la cámara para ver la fotografía y sonríes emocionada cuando vez que después de diez intentos tratando de acomodarlos, dos fotos borrosas, y una caída tuya al suelo, por fin la tenías.

— ¿Que tal nos vemos? —

Giras y te encuentras con los ojos azules de Daryl, quien se veía relajado ese día.

Sonríes y le muestras la foto, poniéndolo en evidencia con aquella rara pose que puso, lo cual le hace sonreír.

— Siempre queriendo enseñar músculo — en tono divertido le molestas.

Daryl ríe divertido y niega, se acerca a ti, demasiado cerca para tu bien y cuando lo tienes a escasos centímetros de tu rostro, se dirige a tu oído.

— Bien que no te quejas cuando estás debajo de mi, gimiendo y pidiendo por más —

Abres los ojos y tienes que obligarte a no maldecir frente a Carl y Sophia y la recién nacida Judith, por lo que solo miras a otro lado muy colorada, teniendo recuerdos de la noche anterior y esa mañana.

El ojiazul sonríe con sorna y deja un beso en tu cabeza, mientras toma tu mano y te empieza a dirigir a la casa de Hershel, donde harían la cena de año nuevo.

~•~•~

Con el rostro pegado a la pared, el vestido en el suelo, y las embestidas de Daryl, así no era precisamente como imaginabas pasar los últimos minutos de año nuevo, pero vaya que estaban valiendo la pena.

Sientes el pecho desnudo del hombre en tu espalda, sientes su cuerpo moverse al mismo ritmo que el tuyo, te pone de lado tu cabeza y besa tu cuello, formando un pequeño camino desde tu hombro hasta tu mandíbula, donde besa y chupa con desesperación mientras masajea tus senos, poniéndolos duros.

— Da, Daryl, se van a pre, preguntar dónde estamos — jadeas cuando deja caer su mano en tu trasero, nalgueándote con fuerza una vez más, haciendo que ardiera placenteramente.

— ¿Crees que somos los, los únicos follando? — gruñe en respuesta el ojiazul, mientras abre más tus nalgas para entrar y salir más rápido en ti. — Nena, estas tan apretada, siempre lo estás para mi, me encanta que te pongas siempre de esta manera para mi — gime cuando aprietas tu interior, sintiendo el espasmo de placer.

— Egocéntrico — murmuras con media sonrisa, mientras gimes, queriendo mas. — Daryl, más—

Sus penetraciones constantes te hacen gemir nuevamente, y tienes que apoyarte en la pared pues estabas prácticamente de puntas, y Daryl estaba dejando caer su peso en tu cuerpo.

Estaban en la habitación que compartían en la casa de Hershel, y aunque siempre evitabas que fallaran dentro del hogar Greene por respeto y lo hiciesen en otro lado, no se habían podido contener gracias al vino que habían estado bebiendo desde la tarde.

Como puedes empujas a Daryl, y lo haces retroceder hasta que esta cae sentado en la cama y te trepas sobre él, besándolo con desesperación mientras buscas su pene y poco a poco empiezas a bajar sobre este, hasta que esta por completo dentro tuyo y empiezas a brincar sobre él, haciendo que el sonido de sus cuerpos hiciese eco en la habitación, y mentalmente agradecías que tuvieran música en la parte baja, o estarían escuchando tus sonidos de guerrera peleando contra aquella enorme espada.

Subes y bajas, apretando los hombros de Daryl, besándolo con intensidad, y sientes al hombre apretar tus caderas mientras te ayuda a subir y bajar, se sentía demasiado drogado por ti, le encantabas y solo quería que estuvieran así para siempre.

Daryl no sabia que les esperaba en el futuro, pero si era otro año lleno de aventuras y locuras contigo, estaba dispuesto a vivirlas a tu lado.

— Te amo... —

Aquellas palabras se escaparon de entre los labios del hombre, y como estaba tan perdido en la sensación de estar dentro de ti y contigo brincándole, no se dio cuenta de lo que dijo hasta que te sintió detenerte y mirarle perpleja, y entonces lo entendió.

Lo que por casi un año se negaba a decir en voz alta, por fin se hacía saber.

Daryl te mira con un poco de miedo, pues le aterraba que no sintieras lo mismo que él, desde que se conocieron en el campamento habías atrapado sus ojos y nunca más se había apartado de ti. Nunca habían hablado de amor, ni mucho menos de sentimientos, siempre habían tenido claro que aquello que tenían era solo pasajero, o a lo menos esos era lo que creían.

Quieta, arriba de él, sin haber salido de su miembro, acaricias su mejilla y poco a poco una bonita sonrisa se forma en tus labios, te inclinas con delicadeza y lo besas, lento, sin prisa alguna.

— Yo también te amo Daryl — murmuras cuando te apartas de sus labios, y el rostro tenso del hombre se convierte en uno de alivio, por lo que te vuelve a besar y con cuidado te recuesta en la cama, empezando a moverse.

Gimes, arañas sus brazos y su espalda, teniendo cuidado de no lastimar sus viejas cicatrices, y el vaivén continúa, rápido, fuerte, extasiante.

— ¡Diez... nueve... ocho...! —

Los escuchan contar, los escuchan emocionados, pero solo te puedes concentrar en la sensación que Daryl te brinda.

— ¡Siete... seis...! —

— Daryl, Daryl — gimes con locura, sintiendo que estás a nada de llegar. Daryl te besa, silenciando tus sonidos en su boca, queriendo ser solo el quien te escuchaba y te veía retorcerte bajo sus brazos.

— ¡Cinco... cuatro...! —

— ______, eres preciosa —

Tus ojos se vuelven llorosos, estabas por terminar y Daryl también.

— ¡Tres... dos... uno...! ¡Feliz año nuevo! —

Daryl cae sobre tu pecho, ocultado su rostro en este mientras tú tratas de recuperar la respiración, y con una agotada sonrisa acaricias su nuca, mientras sientes como hace camino desde el valle de tus senos hasta tu mentón y luego tu boca.

— Feliz año nuevo nena — murmura el ojiazul acariciando tu mejilla con gentileza.

— Feliz año nuevo corazón — murmuras sintiendo una nueva cálida sensación en tu pecho.

Imagine how this ends (Daryl Dixon y tu) One Shots. +18Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora