Cuando Julián estaba colocando el alzador en el coche de Any, Poncho aprovechó para acercarse a ella.
Poncho: Advierte a Julián para que tenga cuidado con lo que le dice a mi sobrina. Si no quería que fuera en tu coche es porque no quiero a Julián cerca de ella. No era por ti.
Any: Despreocúpate, Poncho. Sabes que no voy a permitir que Julián le haga daño a Silvia por nada del mundo.
El viaje en el coche de Any fue muy divertido. Fueron todo el camino jugando a que cada uno tenía que cantar una canción de las que iban saliendo en la radio. Cuando llegaron a Valle, todos estacionaron en la puerta de una gran casa. Y Poncho se acercó al coche de Any, por el lado de ella.
Any: ¿Es aquí?
Poncho: Sí. Pero aún no llegó el dueño. Silvia, ¿cómo te portaste?
Any miró a Silvia, quien volteó la cabeza para no responder a Poncho, haciendo que Any se riera volviendo a mirar a Poncho, pero éste por el contrario, suspiró conteniéndose para no hablarle mal a la pequeña.
Any: Se portó muy bien. Vinimos jugando y ganó Silvia -dijo sonriendo-.
Silvia -quitándose el cinturón y poniéndose entre Any y Julián-: Es que estos dos no se saben ninguna canción, papá.
Todos rieron ante ese comentario, incluido Julián, quien se estaba preparando para fumarse un cigarro. Any sólo lo miró seria y alzando una ceja, haciendo que se bajara del coche para que se encendiera ese cigarro.
Cuando llegó el dueño de la casa, Poncho estuvo hablando con él y cuando se fue, decidieron guardar los coches en el garaje. Una vez que todos habían elegido dormitorio, los hombres se fueron a comprar la comida para el fin de semana y las chicas se quedaron en casa preparando todo con los adornos que Dominica se había encargado de comprar.
Dominica: Any, ahora que no están los hombres, me gustaría platicar contigo.
Any: ¿De qué?
Dominica: De Poncho.
Any: Domínica, no tienes que decirme nada. Yo sé que lo suyo no es real.
Dominica: Pero te noto incómoda. Siéntate, por favor -ambas se sentaron en el sofá-. Any, no quiero que me odies por lo que veas entre Poncho y yo.
Any: No te odio, Dominica. ¿Por qué dices eso?
Domínica: Porque soy mujer, y también estoy enamorada. Y sé cuánto duele y molesta ver al hombre al que amas en brazos de otra. Aunque lo mío sea diferente... Yo me enamoré del hombre prohibido y que además está casado. Y es algo que nunca me quité de la cabeza. Pero aún así no deja de dolerme el verlo feliz en brazos de su esposa.
Any: ¿Te puedo hacer una pregunta?
Dominica: Claro. Todas las que quieras -le sonríe-.
Any: ¿Qué pasa si con todo esto de hacer creer a Julián que ustedes tienen una relación, vuelves a sentir algo por Poncho?
Dominica: Eso no va a pasar. Pero, en el caso de que pasara, te aseguro que nadie se enteraría. No haría nada para recuperarlo. El corazón de Poncho me dejó de pertenecer hace mucho. Y si tienes miedo de que algo suceda, te aseguro que puedes estar tranquila. Mira... estos días Poncho y yo nos hemos estado viendo, y hemos dejado muy claro que si alguna vez entre nosotros va a haber algo, va a ser una amistad. Nada más.
Any: Pero ustedes estuvieron juntos mucho tiempo. Todo puede pasar.
Dominica: No. Any, yo estuve enamorada de Poncho pero las cosas entre nosotros empezaron a ir mal y eso terminó con el amor. Tanto por mi parte, como por la suya. Aunque quizá ni él mismo lo sepa.
Any: Pero se iban a casar.
Dominica: Y no sé por qué. Supongo que ninguno quería aceptar que ya no había nada después de tanto tiempo. Supongo que íbamos a casarnos por la costumbre de estar juntos. Pero estaba escrito que por un motivo u otro, eso no tenía que pasar. Reconozco que todo fue mi culpa, que fui una cobarde. Pero en el fondo me negaba a perder a Poncho. Anahí, Poncho es un hombre que vale su peso en oro. No cometas el error de perderlo. Lucha por él. Si de algo me arrepiento con todo lo que pasó entre nosotros es del daño que le hice, porque no se lo merecía. Y te aseguro que nada me gustaría más que tener su amistad. Siempre que tú estés de acuerdo en que él y yo seamos amigos.
Any: Yo no tengo que estar de acuerdo en eso, Domínica. Eso es cosa de ustedes.
Domínica: Si, pero entiendo como mujer que no es agradable que el hombre al que amas sea amigo de su ex novia. Por eso es que quería hablar contigo. Quiero que estés tranquila, y que sepas que entre Poncho no hay nada más que el respeto que una vez le perdí.
Any: ¿Te puedo hacer otra pregunta? -Dominica asintió-. ¿Pasaron la noche juntos?
Domínica -riendo-: ¿Quién te metió esa idea en la cabeza?
Any: Nadie. Pero estas tan feliz y... No sé. Estaban juntos preparando el equipaje.
Dominica: Pues no... Silvia durmió en mi depa, porque vinieron a cenar para terminar de hablar de este fin de semana y se quedó dormida. Entonces no quise que Poncho la despertara para que se fueran. Mi felicidad se debe a otra cosa. No tiene nada que ver con él.
Any: ¿Y entonces por qué estaban preparando el equipaje juntos?
Dominica: Se me hizo buena idea compartir maleta, como parte del plan de poder engañar a Julián. No estábamos preparando el equipaje, estábamos cambiando su ropa a mi maleta. Eso es todo.
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Pasión y Amor van Unidos
RomanceNunca es fácil terminar con una pareja, mucho menos después de llevar muchos años juntos y saber que esa persona es tan peligrosa, que es capaz de hacer cualquier cosa. ¿Podrá Anahí dejar a su novio para vivir su vida al lado de Poncho, el hombre q...
