Capítulo 76

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Any: Yo no lo apoyaba. Supongo que ahí comenzaron los problemas; no estoy muy segura. Yo no lo apoyaba porque tenía miedo de que algo pudiera pasarle. Poco tiempo después de que Julián tuviera el negocio, mi hermana enfermó; entonces... Estuvo faltando al trabajo por cuestiones médicas; citas, análisis, ingresos... Y eso se notó mucho en la economía de casa. Entonces hablé con Julián. Y él no puso impedimento ninguno. Te juro, Teresa; que no sé por qué dicen que la prostitución es dinero fácil, porque no lo es. Esos fueron los peores años de mi vida.
Teresa: ¿Te prostituías?
Any: Sí –comenzaba a sollozar de nuevo-. No sabes cuánto me duele cada vez que pienso que él no me lo impidió... Al principio nada más iba los fines de semana, por mis estudios. Pero pronto comencé a ver que podía ganar mucho dinero en una sola noche. Y comencé a querer ir más a menudo. Me... Me dejé llevar por los fajos de billetes que comenzaba a tener para mí; para mi casa... Me dejé llevar por una codicia y una avaricia que nunca había tenido; comencé a darme cuenta de que podía tener todos los caprichos que quisiera sin privarme de nada, sin medir en qué podía o no gastar mi dinero. Y me gustó, no te lo voy a negar.
Teresa: Comenzaste a vivir como nunca habías vivido –Any asiente-. ¿Y qué más pasó? Dime que no sigues ahí, por favor –le dijo acariciándole su pelo y secándole las lágrimas-.
Any: Con los años me di cuenta que me estaba convirtiendo en alguien que no era yo. Nunca había sido una niña caprichosa y lo estaba siendo. Nunca me importó el dinero y estaba comenzando a importarme más el dinero que la manera de conseguirlo. Comencé a ahorrar, y deseaba irme de ahí. Pero entonces mi hermana –volvió a romper en un mar de lágrimas-.

Teresa envolvió a Any en un abrazo protector; como si supiera las palabras que venían a continuación. Pero, ¿cómo saberlo? Llevaba poco tiempo de conocer a Any.

Any por su parte; terminó de contarle todo a Teresa por el camino. Todo; como jamás le había contado a nadie, expresándole sus sentimientos, sus emociones. Contándole cómo había sido que se había enamorado de otro hombre, de Poncho. Contándole que no sabía de qué manera salir corriendo hacia él sin ponerlo en peligro ante Julián. Y sobre todo, sin poner en peligro a una niña de cinco años que ya había perdido a sus padres.

Teresa: Entonces –dijo estacionando en la puerta de Any-, ¿crees que el problema de Julián, sea el alcohol?
Any: No lo sé. Dudo que únicamente el alcohol te haga cambiar tanto. Es obvio que sí lo tiene. Pero no sé cómo descubrir si se trata nada más de eso. Julián jamás amenazaría con quitarse la vida. Nunca ha sido un cobarde que pensara en eso. Podría amenazar con cualquier otra cosa, ¿pero con eso?
Teresa: También te digo, hija, que... Hay que ser muy valiente para suicidarse.
Any: Pues como sea, pero... Jamás se le hubiera pasado por la cabeza.
Teresa: ¿Y no crees que el tal Aarón ese que mencionaste, pueda ayudarte?
Any –se mordió el labio pensando-: No, no lo creo. Me hubiera ayudado ya, ¿no? Ni si quiera me contó que se ve con Julián. No sé si Julián me espía desde que conocí a Poncho, por cómo se puso aquella noche; si desde que regresó Aarón y yo de tonta le conté todo, o si lo hace desde que ya no le cuento tanto a Aarón. ¿Cómo puedo descubrir si sigue con lo que le dejó su papá y además, no sólo las vende sino que también... Se las esté tomando?
Teresa: No lo sé. No te puedo responder a eso. Nunca estuve en una situación así. Pero supongo que con las cosas típicas que se escuchan, ¿no? No sé... Supongo que sus pupilas o sus ojos lo delatarán en algún momento. O incluso su propio organismo. Mira, Any... Yo no te puedo ayudar, directamente. Pero conozco a alguien que puede hacerlo.
Any –retirándose una lágrima que se le derramó de nuevo-: ¿Quién?
Teresa: Mi sobrino.
Any: ¿Tu sobrino?
Teresa: Así es.

Any estaba a punto de responderle con que no quería que más gente supiera de su vida, pero Teresa, como adivinando de nuevo lo que iba a decir ella, se le adelantó y no la dejó hablar.

Pasión y Amor van UnidosHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora