—Pues vayamos al asunto— dijo el aran, después de una agradable charla sobre las preparaciones de la pronta celebración —El compromiso de amlugben— continuó el rey elfo, Naruto frunció el ceño y miró a Sasuke, quien estaba sin expresión alguna —Sé que parece un movimiento desesperado para equilibrar tu favor entre las facciones, y lo es. No me avergüenza decirlo. Como rey es mi deber velar por los míos, aunque tenga que rebajar mi orgullo.
—¿Mi hermana aceptó?— preguntó el príncipe de repente.
—Hen Ithil hizo la predicción: "Una boda entre razas creará lazos que consolidarán la paz", fué lo que dijo justo después de que me llegara tu carta y antes de confinarse.
—Aran...— habló el jinete —Me honra con su propuesta, pero...
—Esperemos a hablar con ella— interrumpió Sasuke.
—Aceptará lo que sea mejor para el pueblo edhil— dijo Itachi.
—Pero no pueden obligarla...— interrumpió Sakura y el rey la miró severo.
—Hinata es un princesa elfa, su deber es para y con los suyos— dijo serio.
—Itachi aran...— volvió a intentar Naruto, pero Sasuke contactó con su mente, enviándole una negativa —¿Por qué me detienes?— gruñó internamente.
—Mi hermano se ofenderá si te niegas. Por favor, esperemos a hablar con Hinata— el jinete suspiró profundamente y luego miró al rey.
—El compromiso me tomó por sorpresa— admitió —Tengo un origen humilde, aran, no acostumbramos a casarnos sin conocer antes a la novia.
—Hen Ithil es una mujer hermosa y de gran corazón— señaló Itachi con el ceño fruncido.
—Y no lo dudo,— continuó el jinete —pero no puedo aceptar casarme sin haber tratado con ella— concluyó. Al menos así ganaría un poco de tiempo —Si tiene dudas sobre mi neutralidad entre las facciones y eso lo inquieta, le aseguro que no debe temer. Estoy más comprometido con el pueblo edhil de lo que usted piensa.
Sasuke bajó la cabeza, apretando la copa de plata que tenía en sus manos. Itachi hizo una mueca de inconformidad, pero después pareció relajarse un poco.
—Esperemos entonces, hasta después del Daragar— concluyó.
⌘⌘⌘
Sentado en el escritorio del adabnel, intentaba realizar las tres copias del alfabeto elfo para entregárselas a Jiraiya, pero apenas le salían los trazos. El cansancio, más el vino y la preocupación sobre su supuesto compromiso, no le permitían concentrarse. Cayó en la cama como una piedra y fué Kurama quien lo despertó en la mañana con un rugido ensordecedor, que lo hizo saltar.
—¡¿Pero qué...?!— protestó.
—No lograba despertarte— se explicó el dragón, pero Naruto percibió que se estaba divirtiendo con la situación —Date prisa si no quieres que el maestro se enoje de nuevo porque llegas tarde.
Después de un rápido desayuno, un baño, afeitarse y vestirse adecuadamente, exigencias de Jiraiya, se montó en Kurama y volaron hasta el risco.
—¡Por fin llegas!— protestó el jinete veterano. Sasuke estaba a su lado, lo que extrañó al muchacho.
—¿Qué haces aquí?— preguntó, después de saludar a su maestro.
—Ernil a venido por mi petición. Te ayudará en los entrenamientos de agilidad,— explicó Jiraiya —ya que aprendes más deprisa con la debida motivación— Sonrió de lado. Naruto se golpeó internamente, por supuesto que Jiraiya sabía de su amor clandestino, había entrado en su mente y visto su vida entera. Asintió algo compungido y entregándole los pergaminos que había completado la noche anterior. El elfo los abrió y frunció el ceño —Sigue pareciendo la escritura de un borracho, o de un hombre de noventa años... y ciego— Sasuke volteó su rostro conteniendo la risa y Naruto lo miró furioso, entrecerrando los ojos —Ahora, comprobaré lo que aprendiste ayer— le anunció mientras encendía su pipa con un hechizo sencillo —¿Qué maniobra utilizarías para contrarrestar una corriente de aire descendente?
—¿Qué?— el muchacho lo miró desconcertado.
—¿Si encuentras un cúmulo de nubes de tormenta, debes rodearla o volar por encima?— volvió a preguntar.
—Maestro, creo que está confundido. Ayer no aprendimos esas cosas.
—Yo nunca me confundo muchacho. Ahora a Kurama— se volteó hacia el dragón y contactó con su mente— ¿Cuál es la séptima letra del alfabeto elfo?— el animal no le pudo contestar —¿Qué nombre tiene la escritura que se utiliza para escribir en el idioma antiguo?— Kurama pegó la cabeza al suelo y gimió —Lo que imaginé. Su vínculo llega hasta ahí, que decepción.
—Disculpe, maestro, pero no logro comprender lo que quiere decir— se excusó Naruto.
—Hasta ahora siempre has tenido tu mente resguardada con barreras, eso te protege, pero también te limita. El jinete y su dragón deben estar conectados permanentemente, no solo cuando desees hablar con él.
—Pero de esa manera no tendría privacidad, y mi mente estaría desprotegida si un enemigo decide atacarme— protestó Naruto.
—¿Privacidad? Perdiste eso desde el momento en que la marca de la Luna plateada apareció en tu frente, muchacho— el chico frunció el ceño —No digo que en determinadas ocasiones cierres el vínculo, pero comprenderás que es primordial ese enlace para la batalla. Por ejemplo, si estuvieras en contacto con la mente de Kurama, hubieses podido responder las preguntas que te hize, porque fué lo que aprendió ayer en su entrenamiento con Gama.
—Sería como... vivir dos vidas a la vez— balbuceó Naruto.
—Exacto, aprenderás el doble de rápido, al igual que él— señaló al dragón— Te será difícil al inicio, estás acostumbrado a proteger tu mente con barreras y ahora harás todo lo contrario, pero a medida que pase el tiempo, lo realizarás por puro instinto.
—Pero estaré vulnerable sin barreras mentales.
—Eso lo solucionaremos más adelante, ahora debes concentrarte solamente en lo que quiero que hagas— Jiraiya le palmeó el hombro.
—¿Comenzamos ya, amlugben?— preguntó el ernil y el elfo peliblanco asintió.
Sasuke empezó a quitarse su cinturón y luego la túnica azul que llevaba puesta. Al final, solo quedó en calzas y botas. Naruto, después de abrir enorme los ojos, mordió el interior de su mejilla para que el dolor lo distrajera de los pensamientos lascivos que se formaron en su cabeza. El príncipe lo notó y sonrió un poco.
—¿Eh... qué tipo de entrenamiento será?— preguntó algo inquieto.
—Quítate la ropa— ordenó su maestro y Naruto lo hizo, un poco reticente, quedando igual que Sasuke.
Los dos estaban de pie, a diez metros del borde del risco. El bosque espeso de abajo se veía completamente verde e impenetrable.
—Atravesarán el follaje hasta llegar al anciano limonero que ves allá,— señaló un árbol inmenso con las hojas un poco más claras que los demás —entonces volverán y subirán el risco hasta aquí. Si por algún improbable motivo, le llegaras a ganar al ernil, te daré la tarde libre— ofreció y Naruto sonrió amplio. Quizás podría pedirle al príncipe que le diera un recorrido por la ciudad y pasar un rato juntos.
—De acuerdo, lo que no entiendo es porqué debemos ir sin ropa— balbuceó.
—¿Listos...?— preguntó Jiraiya, Naruto se quedó en el borde y Sasuke retrocedió veinte pasos— ¡Bad! (¡Adelante!)
El elfo joven tomó carrera y saltó en el borde del risco, cayendo en picada entre el verde follaje.
—¡¿Está loco?!— gritó Naruto.
—¡¿Qué estás esperando?!— gruñó Jiraiya y él retrocedió tres pasos.
—¡Maldición!— espetó ansioso. Luego corrió hasta el borde y siguió al elfo, lanzándose al mar de árboles.
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PRESAGIO (Terminada)
FanfictionEn el principio de los tiempos, cuando no habían ni siquiera personas en esta tierra, los dragones vivían y cazaban con absoluta paz. Criaturas magníficas e increíblemente mágicas, caminaron y volaron por los mismos parajes que nosotros habitamos ah...
