Dimitry:
Amír tenía un buen plan, por lo menos podríamos encontrar así sus puntos de comunicación, lo que nos ayudaría a tener una idea más precisa de la ubicación del enemigo.
Y era cierto que no esperaban que yo trabajará con él, no se imaginarían siquiera que cada hombre a mi disposición estaría vigilante, siguiendo cada uno de sus movimientos, encontraríamos cada uno de sus puntos estratégicos e iríamos acabando con ellos poco a poco, hasta tenerlos a nuestra merced, sin salida, sin más escapatoria y entonces sentirían la fuerza con que una serpiente asfixia a sus presas antes de consumirlas por completo.
Aunque Alexa no estaba muy convencida, termino aceptando caundo le dije que encontraría la forma de que mi madre nos ayudara sin sospechar, ella sabía que mamá hacía casi cualquier cosa por mi sin cuestionarlo.
La herida en el cuello de Amír no paso desapercibida para ella, pero no nos hizo preguntas, no viendo que nuestra interacción había mejorado, pero seguramente pronto iba a querer respuestas de lo que había pasado.
Estuvimos un rato más escuchando a Alexa acerca de su encuentro con la tía Ainora, y entonces mi teléfono sonó con un mensaje de mi asistente para recordarme que ya casi era la hora de la cita con mi padre.
-Debo irme, tengo que reunirme con mi padre- me levante de la cama y me despedí de Alexa con un beso, Amír me extendió la mano y se la estreche.
—¿Vendrás mañana?— me pregunto antes de soltarme.
—Por supuesto que sí, estaré aquí temprano para seguirte como acordamos— él asintió en respuesta.
—¿Irás también?— Alexa nos miró a ambos— Alguien podría reconocerte y sabrían que es una trampa—
—Tranquila pasaré desapercibido, ¿no creíste que lo enviaría solo para que esas malditas hienas acaben con él o sí?— ella negó con una sonrisa y esta vez me dejaron ir.
Me aseguré de pedirle a mi asiente que me avisara con el tiempo exacto para llegar 30 minutos tarde a la reunión, pero cuando lo encontré esperándome frente al auto no tenía buena cara.
-Señor, la señora Stewart quiere verlo, lo cito en un pequeño restaurante al sur de la ciudad- dijo mientras me abría la puerta y entraba detrás de mí.
-Confirma mi asistencia y avisa a mi madre que surgió algo y no acudiré a la reunión con mi padre, pídele que acuda en mi lugar y reserva para la próxima semana- él asintió y rápidamente envío los mensajes necesarios.
Tardamos al rededor de 40 minutos en llegar al lugar de destino, mientras tanto resolví algunos pendientes que tenía y una vez en el sitio le pedí a mi asistente que esperara con el chófer.
Al entrar al restaurante vi que estaba casi vacío, la tía Charlotte estaba sola en una de las mesas al centro, le di mi nombre al recepcionista y me guio hasta donde ella se encontraba.
—Ya puede traer la carta—le dijo al mesero que estaba cerca y este se retiro.
—Que lugar tan inusual para cenar, pero es agradable el silencio —dije al acomodarme con confianza en mi sitio.
— Supongo que tú fuiste el que cometió esa atrocidad—dijo dejando la carta ensangrentada delante mío.
—¿Te gustó mi regalo tía?—dije tomándola para guardarla en mi chaqueta— Debo confesar que por un momento temí que no fuera de tu agrado tomando en cuenta lo mucho que me esforcé por que fuera perfecto—
—Por un momento quise guardar la esperanza de que había sido Alexa usando a tus hombres, aunque debí saberlo, esos no son sus métodos, aunque tampoco los tuyos— parecía horrorizada — Su mujer e hijos eran inocentes-
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La Princesa.
Fiksi RemajaAlexa es una de las herederas de la mafia y tras disfrutar de una niñez sin preocupaciones al entrar a la Universidad conoce a la persona que cambiara todo su mundo con un terrible secreto acerca de su madre y su familia.
