Leones y Hienas

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Amír:

Sostenía a Alexa en mis brazos, ambos estábamos en silencio, al parecer había sido un día lleno de incógnitas y malos recuerdos para ambos, sabía que necesitaba respuestas y también quien podía dármelas, pero sería injusto pedirle más de lo que ya le estaba pidiendo a Alexa.

—¿En qué piensas?—por fin ella rompió el silencio.

—En mis padres, en tu madre, en nosotros...— sus ojos reflejaban preocupación y con sus dedos recorrió la herida en mi cuello. 

—¿Vas a hablarme de esto?— beso la punta de la herida que llegaba a mi hombro.

—No, la verdad es que tendrás que quedarte con la duda acerca de eso— sostuve su barbilla para besarla.

—¿Todo bien con Dimitry?— sabía que ella podría pensar que fue él.

—Sí, hoy fue de mucha ayuda, aunque su forma de pensar es algo difícil de entender para mí, creo que no somos tan distintos— ella se recostó en mi pecho mientras yo jugaba con su cabello.

—No lo creo, desde mi punto de vista son tan distintos como el agua y el aceite, pero ambos tienen algo en común, son hombres buenos, bondadosos y con tanto amor para dar que no son capaces de guardarlo dentro de ustedes, si no que todos sus actos, inclusos los más perversos, siempre son una proyección de ese amor que sienten por los suyos— sentía sus dedos recorrer mi pecho mientras entendía el peso de sus palabras.

Ella hablaba de todas las veces que la herí y la traicione, como muestras de amor a mi madre.

—Que forma de amar tan enferma tenemos— sentí la vibración de su risa en mi pecho y maldita sea, que bien se sentía— Sabes, me gustaría hablar con tu madre, acerca de mi padre, creo que solo ella podrá acabar con todas esas dudas que me anclan a mi pasado, quiero poder soltar todo eso Lex, quiero poder seguir con mi vida al lado tuyo sin que mi pasado me atormente todo el tiempo—

—Tendría que hablar primero con el doctor, para saber si es buen momento para que ustedes se reúnan, hoy me recordó que ella aún no esta del todo bien— asentí entendiendo su preocupación.

—Gracias por intentarlo—la forma en que me sonreía me hizo sentir tan afortunado de estar a su lado.

Esa noche dormimos abrazados, necesitando la compañía del otro. A la mañana siguiente al despertar me di cuenta que ella se había levantado antes y ya se estaba arreglando para salir.

—Prepare ropa para ti, me habría encantado acompañarte, pero creo que mi presencia sería más perjudicial que de ayuda, así que por lo menos quise hacer esto— dijo mientras me guiaba al closet donde colgado en el vestidor se encontraba un traje completamente negro con una corbata roja, se acerco a mí con una caja en sus manos y al abrirla había un par de gemelos con forma de leones de plata— Y esto, es un regalo de Dimitry, lo hizo llegar temprano para ti—

Me beso, un beso rápido y ardiente, dijo que iría a ver a su madre nuevamente y hablar con el médico acerca de reunirme con ella y del plan de movilizarla a otra casa de seguridad, creía que esta semana era el momento ideal pues Silvia se encontraba fuera para ver a su hermano antes de que lo enviran a otro hospital.

La escuche irse mientras estaba en la ducha, al salir de bañarme y bajar a desayunar me  encontré con Dimitry, quien ya estaba desayunando y parecía que me esperaba, llevaba puesta ropa similar a la que había visto a los guardias de seguridad ayer en la casa de mi padre, fue agradable verlo ahí, hasta cierto punto era tranquilizador tener a alguien con quien compartir el peso de las cosas que no estaba listo para decirle a Alexa.

—¿Estás listo para enfrentarlo?— me pregunto mientras acababa mi desayuno.

—Pase años de mi vida preparándome para esto, un par de veteranos no me harán flaquear ante su escrutinio— parecía satisfecho con mi respuesta— Solo espero que estemos actuando a tiempo, temo fallarle a Alexa y perder a su hermana—

—Eso no va a pasar Amír, no puede pasar, haremos esto y la traeremos de vuelta— dio un par de palmadas en mi hombro haciendo que dejará escapar el aire de los pulmones—Entonces es momento de irnos, me aseguré de que todo esté custodiado, cualquier movimiento extraño que note, te aseguro que desearan no haber sido tan estúpidos— lo seguí hasta el auto y se sentó en la parte delantera con el chófer —Es importante que te vean llegar custodiado, que aprecien tu asenso— me dijo al ver el cuestionamiento en mi mirada respecto a su acción.

Al llegar a la casa que había pertenecido a mi padre, el movimiento fue notorio, esta vez no solo las puertas se abrieron al instante para nosotros, sino que era el mayordomo quien se encontraba esperando por mi al bajar del auto, acompañado por un grupo de hombres que franqueaban ambos costados del camino desde donde se detuvo el carro hasta la entrada de la casa, Dimitry fue quien abrió mi puerta y permaneció detrás de mí mientras caminábamos, pude notar algunas caras familiares, había memorizado sus nombres, rostros y vidas, mi madre se había encargado de que conociera a estos hombres, tanto sus fortalezas como debilidades y también podía notar su mirada afilada con desconfianza sobre de mí.

—Señor Alarcón, bienvenido a la mansión, espero que todo luzca acorde a sus expectativas— dijo el hombre una vez me guío al patio donde se encontraban todos los leones esperando por mí — Tal y como lo pidió llamamos a cada hombre que sirve a la familia Alarcón, tanto veteranos como novatos se encuentran aquí—

Con la mirada recorrí el grupo de hombres delante mío, mientras los que habían custodiado mi camino se enfilaban con el resto, tanto el chofer de Dimitry como él se colocaron a mis espaldas mientras caminaba buscando ubicar a cada uno de los hombres de mi madre y tal y como esperaba todos se encontraban ahí. Me plantee delante del hombre al que mi madre le había asignado el cargo de líder del grupo, y este me sostuvo la mirada con rencor, era un viejo amigo de Charly, y también había sido uno de mis mentores.

—¿Romanoff, ya hay cargos asignados?—le pregunte al mayordomo mientras miraba fijamente al hombre delante mío, su nombre era Edgar Solger. 

—Algunos, en la organización, son los hombres que se encuentran a la cabecilla de cada equipo, pero ante la ausencia de un Alarcón, a ninguno se le dio acceso a la mansión—asentí ante su respuesta, Solger era uno de ellos.

—Eso tendrá que cambiar a partir de ahora, no pienso buscarlos cada vez que necesite el reporte de su trabajo, envía a los líderes asignados a mi oficina más tarde—

—Sí señor— 

—Espero verte ahí—susurre mientras pasaba junto a Solger para que nadie más escuchará y vi como las venas de su cuello saltaron ante su frustración, un reflejo que conocía muy bien desde niño.

—Muy bien, acabemos con esto pronto, tengo cosas importantes que resolver y no puedo seguir perdiendo el tiempo aquí— dije con cierta indiferencia mientras caminaba al asiento designado para mí.

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Hola mis amores!!!

Ahora podrán ver los adelantos de cada novela, así como fotos y videos, podré tener mayor contacto con ustedes y podrán compartirme sus opiniones sobre sus personajes favoritos, todo en la cuenta de Instagram que abrí pensando en ustedes ❤️.

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Con amor Valeria Juárez ❤️ 

La Princesa.Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora