NARRADOR
El Ambiente en casa de Danko se encontraba tranquilo hasta que se oyó un grito como si alguien estuviese siendo atacado
—¡Noooo! Por favor, no me toquen, ayudaaaa
Una respiración caótica, un cuerpo tenso y tembloroso moviéndose en la cama como las olas del mar. Esos movimientos añadidos al intenso grito hizo despertar a su acompañante que lo vio que seguía dormido y que tenía una pesadilla. Lo abrazo con mucha fuerza a pesar de sentir todavía su cuerpo adolorido. Le hablo con voz suave y protectora
—Aquí estoy contigo mi amor. Es solamente un sueño. Escuchame por favor, estoy aquí para protegerte
Parece que lo escucho porque de a poco fue dejando de temblar y de balbucear palabras de auxilio. Su respiración se fue calmando y comenzó a roncar muy leve como siempre lo había hecho
Su esposo se quedó abrazándolo y sendas lágrimas comenzaron a bajar por sus mejillas mientras susurraba
—Dios mío, creí que esto no pasaría nunca. Como lo vi tan tranquilo supuse que su mente había bloqueado todo lo que le sucedió
Volvió a cerrar los ojos para volver a dormir. Esta vez no hubo pesadillas simplemente durmieron ambos hasta el amanecer. Nadie más había escuchado el grito para la suerte de ambos. Uno a uno fueron despertando en la mañana, estirándose, levantándose, preparándose para un nuevo día
En la habitación de Danko, Él fue el primero en despertarse, al mirar a su lado Alexander estaba virado frente a Él todavía dormido. Recordó el incidente en la noche y quería saber qué cosa era lo que había soñado para que reaccionara con tanto temor. Los rayos del sol ingresaban por la ventana iluminando la habitación y calentándola
Alexander de a poco abrió los ojos y lanzo un bostezo largo, miro a su lado y se encontró con la mirada feliz de su esposo y su voz llena de amor
—Buenos días dormilón
Recibió la respuesta de la misma manera, con amor
—Buenos días mi amor
Un beso ardiente fue llevado a cabo por ambos y una hermosa sonrisa asomo en sus rostros. Alexander dijo que necesitaba orinar y se levantó a toda prisa, mientras Danko quedo en la cama pensando en que su amado esposo se comportaba como siempre, parece que no recordaba lo de su pesadilla. Se sentó al filo de la cama y estaba a punto de levantarse cuando la voz de su esposo se oyó
—Espera mi amor, déjame ayudarte. No debes hacer mucha fuerza, aún
Los dos entraron al baño y Danko fue ayudado por su esposo para bañarse. Ahí dentro las caricias mutuas prevalecieron; sin embargo, Alexander decía que no debían tener sexo todavía. Esto molestaba a Danko que se quedaba con ganas. Los besos siguieron hasta volver a salir para vestirse. Después se sentaron en el sofá para encender la televisión y ver noticias.
En la parte de afuera se escuchaba los rumores de todos que ya estaban activos en el nuevo día. Entonces Alexander le dijo que iría a prepararle el desayuno para ambos. Salió dejando un beso en los labios de su esposo. La puerta la dejo solamente medio cerrada. Unos minutos después tocaron a la puerta y la voz dulce de Kiara se oyó diciendo
—Papá ¿se puede entrar?
Recibió una respuesta afirmativa e ingreso con su bello semblante risueño, fue directamente a abrazarlo y darle un ósculo en la mejilla de su padre. Además de preguntar
—¿Dormiste bien?
Él contestó tratando de omitir lo sucedido en la noche
—Muy bien, descanse mucho
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LOS FETICHES DE MI PADRE
RomanceKiara promete a su padre cumplirle los caprichos más banales que se le ocurran, lo que no imaginaba era que le iba a pedir toda clase de juguetes sexuales, personajes para cumplir sus raros fetiches sexuales y todo por pendeja y abrir su bocota
