CAPITULO 185

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SIGUE NARRADOR

Alessa entro muy despacio debido a su vientre prominente, llevaba una linda sonrisa al ser testigo de la felicidad de su esposo. Kiara y Alessandro también entraron para ver felices a sus progenitores. Afuera habían quedado Reinhart y su esposo James sentados hablando entre ellos, tomados de las manos y el alemán le prometía nunca separarse, que siempre hablarían por cualquier percance.

James recibió una llamada y al tomarla era su madre preguntando por la salud de Danko. Le informo lo que había sucedido, en ese preciso instante su esposo le aviso que iría al baño. James aprovechó para contarle a su madre todo lo que aconteció entre ellos dos, lo que fue testigo de la reunión entre Danko y Reinhart. Dalila le indicó que no dude de su esposo, que el hecho de haber aceptado que está obsesionado con Danko es ya un gran paso y que al aceptar a tratarse fe ese problema le está demostrando de que verdaderamente lo ama

El joven médico aceptó los consejos de su madre y esbozo una amplia sonrisa para agradecer de que ella siempre está para su hijo. Se despidió de ella y guardo el celular para esperar a su esposo amado. Cuando Reinhart regresaba sus ojos notaron el cambio del semblante de su esposo, se lo veía seguro de sí mismo, se sentía en el ambiente una tranquilidad no forzada.

James se levantó para tomar de la mano a su esposo y pedirle que salieran juntos a caminar afuera de la clínica. En el ascensor James besaba con pasión a su esposo y este a Él. Al salir caminaron un poco recibiendo la brisa que acariciaba sus rostros. El alemán lo miró alegre y le indago

—Mi amor, te siento como si hubieses recibido un regalo o algo así ¿acaso tu madre te dijo algo?

James sin dejar de mirarlo con amor le contesto

—Sí, me dijo que nunca deje de amarte, que te cuide, que tu amor es incondicional. Que lo que hubo entre tú y Danko, ya pasó, es cosa del pasado y que te acompañe en tu tratamiento, no solamente por apoyo sino por amor. Me dijo que cuando regresemos sea con una nueva perspectiva, dejar todo atrás y ser felices

Reinhart lo escuchaba con atención para después decir feliz

—Soy feliz contigo mi amor, además tengo unos suegros que me aman y tu hermano me adora. Que me ames es todo para mí, solamente eso necesito James. Te amo y siempre te voy a amar y esta vez, sin fantasmas del pasado

James de respuesta lo beso con mucha pasión y le sugirió ir a algún lugar para despejarse. Caminaron por las calles hasta perderse en una multitud. 

De regreso a la clínica, en uno de los pabellones se escuchaba una algarabía intensa, los médicos salieron de sus consultorios para averiguar el lugar de donde salían las voces efusivas.

El doctor García quién conocía a la familia de Danko y Alexander se imaginó al instante de que el barullo era de ellos. Camino con seguridad a la habitación de su paciente ruso, afuera de la habitación estaban algunas enfermeras cuchicheando entre ellas con una felicidad en sus caras. Al notar la presencia del médico se alejaron para regresar a sus puestos

El doctor se quedó parado en el umbral de la puerta de donde salían las voces alegres y en tono muy alto. Vio con sus propios ojos que el convaleciente del accidente en moto, estaba parado en medio de todos ellos sosteniéndose de la cama y de su esposo. Ya conocía el médico la situación loca de esa familia, sin embargo, estaba muy mal que el paciente forzara su cuerpo al estar de pie. Así que entro aplaudiendo con fuerza para llamar la atención de todos y hablando

—Muy bien, basta de elogios a mi paciente. Les advertí que solamente debía entrar una sola persona a la vez ¿y qué es lo que me encuentro? Que toda la tribu está aquí adentro y haciendo lo que no deben

Puso sus manos en la cintura como jarra y alzo la voz dando una orden

—¡Afuera todos! Quiero que el paciente se quede solamente conmigo

Todos protestaron a esa orden, sin embargo, el doctor era implacable diciendo en voz alta

—Que salgan todos, he dicho. Si en verdad quieren que el paciente se recupere saldrán todos de aquí

Giorgio como siempre imprudente soltó unas palabras de reclamo

—Cuando no, viene un aguafiestas ahora. Tan bien que estábamos

Mijaíl lo miró, se le acercó para tomarlo de la oreja y decir

—Giorgio, eso no se hace, es el médico y lo hace por el bien de Danko, vámonos ahora

Renegando Giorgio camino hasta la salida seguido de sus hermanas que ni cortas ni perezosas acataban la orden de su esposo. Kiara se despidió de su padre no sin antes ayudarlo a acostarse de nuevo en la cama, se despidió con un beso en la mejilla. Alessandro también se despidió para irse con su esposa. Quedaron ahí dentro solamente Alessa, Alexander y Danko

El médico se acercó y miraba a la pareja sin parpadear, Alessa le pregunto

—¿Nosotros también debemos salir?

Recibió una respuesta afirmativa. Se oyó un resoplido provenientes de la pareja de esposos, se despidieron de Danko y también salieron, dejando al doctor y a su paciente solos ahí dentro. Danko lo observaba y notaba algo raro en el médico y le pregunto

—¿Sucede algo, doctor?

Su respuesta fue una gran carcajada seguida de unas palabras

—Jajajaja, señor Danko, desde que los conocí a ustedes, esta clínica ha cambiado mucho. A pesar de ser muy peculiares son muy unidos, por eso le digo señor Danko, que su recuperación será muy rápida. Bien, ahora vamos a auscultarlo

Lo reviso completamente, escribió el reporte en su cuadernillo y se encaminó hasta la puerta para sacar su cabeza un poco y llamar a Alexander. Este presuroso llegó hasta la puerta y el doctor le pidió que le ayudara a ponerle un gel en todo el cuerpo del paciente, mientras Él le ponía unas inyecciones que necesitaba

El doctor terminó de ponerle varias inyecciones cuando estaba por decir algo, sus ojos atónitos se fijaron en que la polla de su paciente estaba erecta y el semblante del mismo era de satisfacción. Alzo la cabeza para ver al esposo observando la misma erección relamiéndose los labios, no se aguantó en reclamar

—A ver, a usted le dije que ayudara con el gel, no que lo masturbara, ya suéltelo, eso no le hace bien para su recuperación (entonces alzo la voz) ¡ya basta! ¿acaso no pueden esperar cuando regresen a casa? Por favor.

Danko lanzo un resoplido de decepción y todavía fue capaz de reclamar

—¡No es justo! La estaba pasando muy bien

El médico alzo los brazos hacia el cielo para vociferar

—¡Esto es el colmoooo! Ya no puedo más ¡hagan lo que quieran!

Y que sale de la habitación cerrándola de un portazo. Los demás que estaban en la sala de espera escucharon el fuerte sonido del portazo y vieron al médico que caminaba hacia ellos con el ceño fruncido y se dirigió directamente a Kiara para decir airado

—Por favor, ¿podría controlar a su padre y a su suegro? Por Dios, que ya se pasan. ¿Puede creer que solamente le pedí al señor Alexander que me ayudara a untarle un gel para el dolor ¿y qué cree que hizo? Dios mío. Lo estaba masturbando y ¿su papá? Feliz y todavía me reclamo. Yo ya me cansé de advertirles que eso retarda la recuperación del paciente. Así que le pido que se haga cargo

Después del exabrupto se fue caminando hacia su consultorio y no faltaba más que Giorgio bufara

—Un aguafiestas es que es este doctorcito

Todos se rieron de lo que dijo Giorgio. Pero, el que se levantó para ir a la habitación fue Mijaíl diciendo

—Kiara, yo voy a ir donde Danko. Dejame a mí. Yo soluciono esto


Una familia muy unida, muy excéntrica, pero, que cuando hay alguna emergencia no respetan ningún límite para ayudar. Ni siquiera que algún miembro sea causante de alguna discordia

LOS FETICHES DE MI PADREHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora