NARRADOR
Después de la conversación entre Reinhart y Alexander, el ambiente quedo un poco tenso. Danko desde la cama observaba a su esposo que estaba de espaldas, admirando su cuerpo, su porte, su galanura y su aroma le llegaba a la nariz. Sin embargo, todo se desvaneció de improviso al recordar las crueles palabras dichas por Alexander: "me das asco, lárgate de mi presencia, fuera" Esto seguido de su semblante furioso, sentía su desprecio a través de su rostro, a través de su mirada asesina. Prácticamente, estaba reviviendo esa cruel y dolorosa situación que fue tal la desesperación que gritó asustado
—¡Noooo! No me alejes de ti
El grito desesperado de Danko hizo que Alexander se diera vuelta y lo viera que se removía en la cama como si estuviese siendo atacado por alguien, manoteaba el aire con gestos de defensa y gritaba lleno de miedo y desesperación. A toda prisa se acercó para ayudarlo diciendo palabras de amor mientras agarraba las manos de su esposo aterrado
—Mi amor, por favor, cálmate, ya estoy aquí contigo. Danko, ¿me oyes?
Observaba con dolor la reacción de Danko, sus ojos denotaban pánico, su semblante era de miedo, lágrimas bajaban por sus mejillas, nunca lo había visto de esa manera. Se estaba comportando como una persona demente. Alexander optó por abrazarlo con mucha fuerza y susurrarle
—Aquí estoy contigo, mi amor. Soy Alexander, mi amor, tu esposo, te amo
Danko en su ataque de nervios alcanzo a escucharlo y de a poco en poco fue calmándose, su galopante respiración fue cambiando, su corazón acelerado se iba calmando, hasta que por fin se normalizó. Se movió un poco para ver frente a frente a su esposo y se encontró con ese rostro enamorado, amoroso, con la sonrisa de amor al cual estaba acostumbrado, ya no estaba ese semblante lleno de rencor y odio
Entonces lloró mientras lo abrazaba y decía
—Ya no me odias, otra vez me quieres, mi amor. No me alejes de ti, porque me muero. Alexander, te amo
Esas palabras chocaron de nuevo con Alexander, todavía no entendía esas palabras no solamente dichas por Danko, sino por todas las demás personas. Sin embargo, decidió no ahondar el asunto por ahora. Solamente quería que su amado esposo se tranquilizara para que se recuperara de su accidente. También lo apretó con fuerza para que se sienta protegido
Así duraron varios minutos hasta que el mismo Alexander se apartó para mirarlo a los ojos y sonreírle. Danko le brindo una dulce sonrisa y exclamo
—Alexander, yo...
El mencionado intervino no dejando que continuara hablando
—Espera Danko, espera. Quería decirte que me preocupé cuando me dijeron de tu accidente, aunque, todavía estoy con un poco aturdido por tus motivos de por qué te pusiste de esa manera para que te fueras de la clínica
Danko lo escuchaba con atención, y estaba un poco confuso por sus palabras, por su mente paso que quizá no lo recuerde. Así que indago
—Alexander, ¿recuerdas algo desde que despertaste?
La mirada de confusión de su esposo se lo confirmó y más cuando dijo estas palabras
—¿Despertar? Pero, yo no recuerdo haber dormido mucho, solamente me acuerdo cuando salí de tu empresa y fui a casa a descansar, te esperé y como demorabas mucho me dormí
Estaba por decir algo cuando fueron interrumpidos por el médico que al ingresar los observo a ambos para exclamar todo alegre
—Oh, aquí están mis dos pacientes convalecientes
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LOS FETICHES DE MI PADRE
RomansKiara promete a su padre cumplirle los caprichos más banales que se le ocurran, lo que no imaginaba era que le iba a pedir toda clase de juguetes sexuales, personajes para cumplir sus raros fetiches sexuales y todo por pendeja y abrir su bocota
