NARRADOR
Mientras todos están al pendiente de sus vidas, cambiándolas, guardándolas, hay alguien que está fuera de la vida cotidiana, Él a pesar de estar acostado en una cama siendo cuidado por enfermeras, médicos y familia, su mente no sabe de eso, solamente está replicando toda su vida, su tortura, su sufrimiento. Su mente juega con sus sentimientos, a veces feliz, a veces triste, pero lo que más siente es terror, los recuerdos vividos de su encierro están siempre ahí, los vive como si fuera el ahora. Nadie siquiera imagina lo que está pasando por su mente debido a que parece que simplemente está ahí acostado con los ojos cerrados como si estuviese durmiendo, cuando la realidad es otra
A veces está viendo su noviazgo con Alessa, cuando lo recibe con una amplia sonrisa, sus candentes y amorosos besos, sus caricias, su pedido de matrimonio, su boda, su primera vez, el nacimiento de sus hijos, esa felicidad de estar en familia. También malas escenas como cuando fue a reconocer el cuerpo de su hijo mayor cuando tuvo ese accidente en las carreras de autos, ese dolor horrible y más ver a su esposa llorar por la pérdida de su vástago
De improviso cambia el paisaje y se ve en la universidad junto a sus amigos, sus risas, sus juegos, sus salidas a bailar, a tomar un trago, cuando todo cambio y estaba en una habitación sentado en una cama y ver a su gran amigo Danko sentarse junto a Él y oírlo develar su secreto
—Alexander, yo... yo te amo
Fue tal su sorpresa que se quedó sin habla por unos segundos, hasta que reaccionó y le hablo
—Danko, pero ¿qué locura estás diciendo? Somos amigos, yo solamente te quiero de esa manera. A mí no me gustan los hombres
Cambio el panorama y veía que no había día en que su amigo Danko se le ofreciera, que le dijera que lo ama, sin embargo, siempre le daba la misma respuesta negativa, hasta que llego el día de la graduación y se alejó de Él, se enamoró y pidió ser novio de Alessa, recibiendo un gratificante "sí, quiero". Eso fue todo para después solamente enterarse de que Danko se fue a otro país. Después se reencontraron, pero su amigo ya estaba casado y ella estaba embarazada, mientras Él ya tenía sus hijos, solamente se saludaron y su amigo le dijo que se alejaría y nunca más volvería a molestarlo con esa petición.
Su mente trabajaba dejándole ver recuerdos buenos y a la vez también malos, como recordar la mirada de ese hombre que lo secuestro, lo que le dijo que se quedaría solo en esa celda, recordar su angustia de estar encerrado, el hambre atroz que sentía y la sed fuerte que tenía, recordaba que unas fieras rugían a su alrededor, que querían comérselo, sentía las garras enterrarse en su carne, sentía cómo comenzaban a devorarlo, ese intenso dolor insoportable y sin nadie que lo ayudara
Otras veces su mente le hacía ver su matrimonio con Danko, sus peleas, a veces todo cambiaba de improviso, sintió ese pánico de estar encerrado en el ascensor completamente solo, para después oír las dulces palabras de Danko cuando lo rescato. Recordaba sus sesiones de sexo, su amor entre ellos dos. Su vida se desplegaba ante Él. Sin embargo, en los últimos días su mente se enfrascó en todo lo malo que vivió con Danko
Solamente veía sus agresiones, sus palabras hirientes, su mente comenzó a verlo como si fuese un enemigo que solamente quiere hacerle daño, sus maltratos, sus mentiras, sus miradas de odio, sus gritos, ya no veía nada de su matrimonio con Alessa, era como si jamás la hubiese conocido. Su mente era un caos, veía rostros de burlas, los barrotes de la celda, sus gritos desesperados pidiendo ayuda
Se veía a sí mismo caminando en completa soledad por un sitio solitario, el sol casi no alumbraba nada, apenas podía ver algo. Solamente escuchaba gritos espeluznantes, observaba a su alrededor y no había nadie, seguía caminando y no había indicios de vida por ninguna parte, a veces llegaban a sus oídos unos murmullos incomprensibles, a veces un ruido persistente para después quedar en completo silencio. Encontró una banca oxidada donde se sentó para después agarrarse su cabeza con fuerza y gritar
—¿Dónde estoy? ¿Quién soy yo? ¿Qué hago en este maldito sitio?
Sus ojos ávidos miraban a todas partes, sin embargo, nada, todo desaparecía, se veía ahí solo, con un cielo oscuro, sin brisa, sin calor, sin frío, nada. Estaba ya muy desesperado, sin saber de nada ni de nadie. Caminaba algunos metros en la nada, no había suelo, no había nubes, no había sol, solamente el vacío. De repente estaba totalmente oscuro, se sentía devastado, solo, cuando de repente una luz tenue a lo lejos le llamo la atención y comenzó a dirigirse hacia allá
Cada paso lo acercaba a esa luz que cada vez se hacía más grande, seguía esa claridad con esperanza de encontrar algo, sus oídos comenzaron a escuchar, pitidos continuos, miraba a todos lados, pero no se veía nada, de a poco se acercaba a la luz y los sonidos se aclaraban, murmullos de alguien hablando en voz naja, no entendía qué decía, un círculo estaba frente a Él, estaba bien iluminado, por decir muy brillante, tapándose un poco con su mano estaba lleno de curiosidad por ver qué había ahí dentro de ese círculo
Estaba ya muy cerca cuando comenzó a sentir que el aire le faltaba, trataba de inhalar y no podía, sentía que se estaba asfixiando, el terror se apoderó en Él, quiso gritar para pedir ayuda, sin embargo, no podía, su cuerpo se inclinó hacia delante pesadamente y cruzo ese círculo de luz, cuando de nuevo todo se tornó oscuro. Sus ojos estaban viendo borroso, sus párpados se fueron abriendo con mucha dificultad, solamente estaba asustado por la falta de aire, cuando el oxígeno finalmente llego a sus pulmones e inhalo con fuerzas y soltó un sonido fuerte
—Agh
La enfermera, que en ese preciso momento estaba sacándole el suero, salto hacia atrás del susto al ver al paciente en coma que había despertado, se le acercó para calmarlo
—Por favor, no se mueva, cálmese
Y llamo por un celular al médico
—Doctor, acaba de despertarse, el señor Alexander, venga rápido
Mientras esperaba la llegada del doctor continuó hablándole
—No hable, no se mueva, acaba de despertarse de un coma, no haga ningún esfuerzo
El paciente simplemente observaba alrededor y a la vez a la chica que estaba vestida de blanco, su mente no reconocía el sitio ni a esa chica tampoco. Pero sí la oía, que le pedía que no se moviera ni que hablara tampoco. Solamente se preguntaba «¿Dónde estoy? ¿quién soy yo? ¿coma? ¿Ella dijo que desperté del coma? ¿qué está pasándome?»
Hasta que el milagro sucedió, Alexander despertó del largo coma, aunque su mente parece que todavía no asimila su situación
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LOS FETICHES DE MI PADRE
RomansaKiara promete a su padre cumplirle los caprichos más banales que se le ocurran, lo que no imaginaba era que le iba a pedir toda clase de juguetes sexuales, personajes para cumplir sus raros fetiches sexuales y todo por pendeja y abrir su bocota
