NARRADOR
Al no estar Alexander presente, todos los participantes ingresaron a la habitación de Danko y cerraron la puerta con seguro, no sin antes dejar a dos guardias al pie de la escalera como campaneros. Mijaíl comenzó a hablar dando detalles de su plan para ayudar a Alexander. Alessa fue la primera en intervenir
—Anoche, escuché gritar a mi esposo, nunca había tenido pesadillas, solamente cuando nuestro hijo murió en esa carrera de motos. Él amaba a su difunto hijo.
Mijaíl habló después para revelar algo que nadie sabía
—Yo vi las grabaciones que ese maldito desgraciado tenía de la permanencia de Alexander en esa celda (puso su semblante acongojado). Fue demasiado horrible verlo sufrir, se comportaba como loco, gritaba que lo perseguían, que se lo iban a comer. Además, dolía verlo tomar esa agua putrefacta por la sed que tenía y... empezó a raspar las paredes para tragar lo que salía: trozos de ladrillo
Mijaíl no soportó más y se le soltaron las lágrimas, sollozó un poco y se limpió las lágrimas para seguir
—Perdón, es que... Él es claustrofóbico, eso fue lo más cruel que puede pasarle a una persona y ese maldito se reía viéndolo sufrir porque sabía muy bien de lo que padecía su prisionero
Se levantó lleno de furia para acotar
—Por eso dejé que Danko lo golpeara y pues mi amigo le hizo sufrir lo mismo y tal vez peor, porque lo dejó desnudo, sin agua, sin comida, encadenado, en oscuras, herido, desangrándose y sin la insulina que necesitaba, sin una cama para reposar. Pagó muy caro lo que le hizo a Alexander
Alessa sollozaba al enterarse de todo lo que había sufrido su esposo siendo inocente. Alessandro también con sus ojos llorosos menciono
—Mi papá no debe recordar todo lo que le sucedió. ¿Qué hacemos? Parece que ya comenzó su mente a recordar, me da pavor que le pueda dar un infarto y... perderlo
Kiara se habló decidida
—Debemos llevarlo con un psicólogo o mejor con psiquiatra y que lo evalúe para que nos diga lo que debemos hacer
Danko exclamo con preocupación
—Alexander me hizo prometer que... que le diría todo lo que pasó, porque no quiere estar excluido de la verdad. Yo... No sé qué hacer, me aterra tener que narrarle todo su sufrimiento, su tormento, su dolor, sus alucinaciones
Kiara intervino con voz tranquila
—Creo que tú eres quien debe hablar con Él, decirle la verdad
Danko ya estaba por aceptar cuando en la parte de afuera se escucharon gritos
—¿Por qué no puedo, pasar? ¿Qué está sucediendo? ¡Danko!
La voz de los guardias se oían en la parte de abajo
—Perdón, señor Alexander. Nos ordenaron que no lo dejáramos subir
Uno de los guardias dijo con imprudencia
—Están en una reunión para ayudarlo a usted. ¡Entiéndalo, por favor!
Al escuchar esas palabras, Alexander se regresó por el pasillo; parecía que iba nuevamente al despacho. Pero, no. Tomo un camino transversal que solamente Él y Danko conocían. Al final había una puerta falsa, salió y en la parte de afuera había una escalera de emergencia y subió por ahí hasta llegar a la parte más alta de la casa
Cuando llego allí, camino un poco para entrar por la puerta y bajar por la otra escalera que da hacia los dormitorios. Danko por estar hablando de la salud de su esposo, ni siquiera se le pasó, por la cabeza, ese paso solitario. Alexander llegó hasta la puerta de la habitación de Danko. Cuando estaba por abrir la puerta, escuchó muchas voces y se quedó ahí, parado afuera, escuchándolo todo. Cada palabra dicha, analizando todo lo que se decía, no entendía algunas cosas, no recordaba nada de lo que hablaban allí dentro
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LOS FETICHES DE MI PADRE
RomansaKiara promete a su padre cumplirle los caprichos más banales que se le ocurran, lo que no imaginaba era que le iba a pedir toda clase de juguetes sexuales, personajes para cumplir sus raros fetiches sexuales y todo por pendeja y abrir su bocota
