CAPITULO 197

158 3 0
                                        


NARRA DANKO

La bromita que planeé me salió bien al principio, pero, después pague el precio. Comencé a sentir ese maldito dolor y para mi desgracia justamente la persona a quien le hice la broma fue quien alivio mi dolor. Lo que sucedió después cuando quedamos solos, Él me reclamó con justa razón y yo, no pude excusarme porque todo lo que decía era cierto. Lo miraba que estaba enojado y me dijo que tenía ganas de golpearme, sin embargo, al final, le pedí disculpas y le pedí que amara a Serena y la cuidara, cosas que yo no hice

Quedamos en buenos términos, le di la bienvenida a mi familia, bajamos y se me ocurrió molestarlo de nuevo, mi hija y Serena me reclamaron y yo solamente me reí. Lo que no me esperaba es ver a mi hija poner su semblante de dolor, me asuste y el doctor la examino y soltó la noticia de que estaba en labor de parto y yo me quede como una estatua

Reaccioné cuando dijo que ya venia la ambulancia, vi cuando los paramédicos se llevaron a Kiara, Sebastián la acompaño y yo salí junto con Serena para ir a la clínica. En el trayecto note que ella se tocaba el vientre y su rostro se parecía al de mi hija y al preguntarle me supo decir que ella también comenzó a tener esos dolores del parto

Mi mente y cuerpo reaccionaron y acelere para llegar lo más pronto posible a la clínica, pero, ella me pedía que fuera más despacio. Escuché una sirena, pero no le daba importancia y continuaba con mi carrera hasta que vi una patrulla adelantarse y me hizo detenerme. Cuando el oficial descendió de la patrulla reconocí a Robert que al acercarse me vio y me pregunto lo que pasaba y le dije que Serena estaba por dar a luz, entonces me pidió que lo siguiera. Encendió la sirena y se adelantó frente al auto y lo seguí a toda velocidad

Llegamos a la clínica y ya nos esperaban listos las enfermeras con la camilla, la sacaron suavemente del auto y la colocaron en la camilla, se fueron en el ascensor para los pacientes y Robert me acompaño en el otro ascensor. Yo iba muy nervioso y Robert me hablaba tratando de tranquilizarme. Al abrirse la puerta salimos rápidamente

Él se quedó en la sala de estar y yo fui a información para dar los datos de Serena, mientras estaba ahí, vi a alguien que hizo galopar mi corazón. Era la ginecóloga que trajo a mis hijos al mundo. Corrí hacia ella y le dije de Serena, ella respondió que recién llegaba a la clínica, llamo de inmediato por el celular a alguien y me pidió que esperara que ella iba a atender personalmente a Serena

Antes de que se fuera le dije que Sebastián estaba atendiendo a mi hija Kiara. La doctora se fue a toda prisa y yo fui a la sala de estar para sentarme con Robert que acababa de hablar por teléfono. Me informo que le pidió permiso a su tío para quedarse acompañándome. Me abrazo ahí, me brindaba palabras de aliento. Ahí recordé que no le dije nada de Kiara. Entonces le conté que Kiara también estaba dando a luz y su rostro de asombro asomo diciendo

—Danko, esto es increíble, tus nietos y tus hijas al mismo tiempo, guau

Yo estaba sumamente nervioso movía mis piernas y mis manos constantemente, me paraba a cada momento, caminaba de un lado a otro y otra vez me sentaba. Mire el reloj y ya había pasado una hora, cuando vi a Sebastián salir y caminar hacia nosotros con una gran sonrisa

—Ya nacieron los mellizos, están sanos y la mamá también

Lo abrace de sorpresa, lo apreté tanto de la emoción que lo escuche gemir

—¡Auch!

Lo solté y le agradecí, cuando le hable de Serena

—Serena también está dando a luz. La ginecóloga la está atendiendo

Él soltó un grito de asombro

—¿Qué? Pero ¿Cómo?

Rápidamente le conte lo que aconteció, casi corrió entrando de vuelta por esa puerta enorme que dividía los quirófanos. Mire a los lados y no vi a Alessandro, me había olvidado totalmente de Él. Le pregunte a Robert y supo informarme que mientras hablaba con el ginecólogo Él había entrado a ver a su esposa. Yo estaba atarantado en ese momento.

LOS FETICHES DE MI PADREHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora