Debería estar durmiendo.
Tenía el colchón para ella sola, las pieles y tenía las manos libres.
Si. Las manos.
Pero el muy cerdo le había atado una cadena al pie y el otro extremos al pilar de madera que había al otro lado. Podría moverse en la cama, podría salir de ella, pero en ningún caso, podría llegar hasta la puerta.
¡La había atado como a un perro!
Bufo molesta y se incorporo, sentándose en la cama. ¡¿Quien se creía ese idiota que era para tratarla así?!
Unos golpes en la puerta sonaron y frunció el ceño. No, no era él. El Cazador nunca llamaba.
El sonido de la madera moviéndose inundo el lugar, y Beth entro miradora con precaución.
-Buenos días -camino por la sala, hasta dejar la bandeja del desayuno sobre la mesa -Tendrás hambre. -y la miro incomoda -¿Has podido descansar? -se removió incomoda ante ella -Se que no es la camada mas cómoda pero...
Moira dejo de escucharla, veía su boca moverse nerviosa. ¿Nunca se callaba? Se vio sonriendo, esa chica le recordaba a su hermana Ania, siempre hablando.
-Por favor -Cuando la escucho suplicar frunció el ceño -El no es malo, solo está haciendo lo que puede por su gente.
-Claro, el no es malo, solo me ha secuestrado -Y Moira hizo una mueca irónica.
-Solo, solo escúchale, habla con el -suspiro -Quizás le comprendas. -la miro a los ojos -Estoy segura de que tu harías lo mismo que el, tu madre, La Guerrera, su leyenda suena por todos lados. Si te pareces en algo a ella, entenderás...
-Dicen que me parezco mas a mi padre -Y Moira la corto alzando una ceja -Irascible, gritona, incorregible... Son algunos de los adjetivos que me atribuyen.
-Come algo -Beth señalo la bandeja -No alimentarte no servirá de nada.
-No soy tonta -rodo los ojos incorporándose y levantando el pie, mostrando la cadena-No puedo llegar hasta la mesa.
-Ah -y vio como ella se sonrojaba, tomaba la bandeja y avanzaba, dudando.
-No muerdo -Moira rodo los ojos.
-No es eso lo que se comenta -y Beth cerró la boca inmediatamente.
Se quedaron mirándose.
Y Moira comenzó a reír a carajadas, uniéndose a ella Beth.
-¿Se comenta que le mordí el trasero? -Moira se sentó en el colchón, para que ella se sintiera más segura.
-Si solo fuera eso -Beth dejo la bandeja en el suelo, ante ella, y dudo mirando el colchón, a su lado.
-Puedes sentarte, te doy mi palabra de que me mantendré calmada -Moira alargo la mano y tomo una uva para llevarla a su boca -Si me cuentas que se cuchichea de mi
-¿Por dónde empiezo? -Beth se sentó a su lado y suspiro.
-¿Por el principio? -Alzo una ceja, tomando un poco de pan y ofreciéndoselo.
-Pues le llamaste cerdo -tomo el pan asintiendo con la cabeza -En varias ocasiones.
-Cerdo asqueroso -La corrigió mordiendo un trozo de queso.
-Le golpeaste, en una zona.... un poco delicada -se sonrojo contándolo -Y luego dicen que te volviste una autentica fiera al ver que estabas en la Isla. Que le atacaste, le gritaste y que golpeaste al pobre Murray.
ESTÁS LEYENDO
Los Hijos de Las Highlands.
RomanceSECUELA DE LA SAGA HIGHLANDS. PROXIMAMENTE Se recomienda leer antes la saga Highlands (La Guerrera, El Invencible, La esposa, El Conde, La Duquesa, El Laird y La Bruja) Este libro recoje las historias de sus hijos, de los descendientes de los clan...
