Capitulo 13: Revelaciones

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Sus ojos abiertos, fijos en el techo de la habitación.

Se incorporó en la cama, girando el rostro para mirar hacia la ventana, viendo el sol de amanecer comenzando a entrar por su ventana.

Miró al frente. No podía. No podía bajar a desayunar como si nada, sentarse a la mesa junto a Kendrick, bajo la mirada de los reyes. Tomar el desayuno a su lado, sintiéndole cerca pero tan lejos. No podía ver esa mirada de nuevo, esa mirada de lastima.

Apartó las sabanas y mantas y salió de la cama con rapidez. Abrió su baúl y saco su vestido y se vistió con rapidez. Se paró ante el espejo, peinando su pelo y colocando su diadema de flores. Caminó hacia la puerta tomando sus zapatos en la mano y salió cerrando con cuidado.

Caminó por el pasillo descalza, sosteniendo sus zapatos, deprisa y redujo su paso al ver a uno de los mayordomos que caminaba por el pasillo en su dirección. El hombre la miró con el ceño fruncido.

-Buenos días -sonrió escondiendo los zapatos tras espalda, el hombre asintió aun con el ceño fruncido. Se cruzaron y siguió caminando con normalidad, mirando hacia atrás de vez en cuando, hasta que vio que se había marchado. Y entonces aceleró su paso, cruzo el rellano de las escaleras y siguió hacia el otro ala de palacio. Giró por el otro pasillo y se paró ante las grandes puertas de madera. Las abrió despacio y entro cerrando sin hacer ruido, se giró y frunció el ceño. Miró a su alrededor, recordaba esa habitación, pero había cambiado tanto. Los sillones estaban situados alrededor de una gran alfombra con una mesa en el centro con flores. Atravesó la estancia y abrió las otras dos puertas que había al fondo, entrando en silenció. Sus pies descalzos se deslizaron sobre la suave alfombra, cruzando la gran estancia mirando la gigantesca cama con dosel al fondo. Se acercó a los pies de la cama, frunciendo el ceño observándole dormir acurrucado, abrazado a los cojines. Rodeó la cama y se paró a su lado, se inclinó hacia él -Charles -susurro en voz baja -Charles -y al ver que no respondía su mano golpeó su hombro dos veces -¡Charles!

-¿Um? -el gimió moviéndose y entreabrió los ojos -¡¡Ahh!! -gritó moviéndose con rapidez apartándose de ella y tirándole uno de los cojines.

-¡No grites! -le gritó en voz baja, cogiendo el cojín en el aire y mirándole con el ceño fruncido.

-¿Es que te has vuelto loca? -él llevó la mano a su pecho jadeando -Me has dado un susto de muerte.

-Necesito que me saques de aquí -ella dejó el cojín sobre la cama, bajando la vista con tristeza.

-¿Qué? -él frunció el ceño, su rostro se giró para mirar a la ventana -Pero si apenas esta amaneciendo ¿A dónde quieres que vayamos?

-No lo sé -cruzo sus manos ante su regazo y le miró a la cara -Pero no puedo estar aquí. No puedo sentarme a su lado a desayunar como si nada hubiera pasado. No puedo mirarle a los ojos y ver esa lastima.

-Lo que no puedes es huir de esto siempre -alzó la mano pasándola por su pelo.

-Lo sé -suspiró -Pero necesito esto. Lo necesito ahora.

-Está bien -Charles asintió -Espérame en la antecámara, me voy a vestir.

-Date prisa -y ella corrió hacia la puerta.

-¿Encima con prisas? -bostezó restregando las manos en sus ojos.

Quince minutos después, el príncipe se unió a ella ya vestido y tras ordenarle que se pusiera sus zapatos juntos recorrieron el silencioso castillo, sorprendiendo a los sirvientes al verles a su paso.

-Majestad, ¿puedo hacer algo por usted? -uno de los mayordomos se paró ante ellos observándole confundido, en el vestíbulo.

-Si, -Charles asintió pensativo -Ordena que preparen un carruaje. -y después tiró de Davinia hacia el pasillo del servicio, pasando ante una de las muchachas del servició que jadeó al verles y se apartó con un jarrón en sus manos -Buenos días -saludó entrando a la cocina, donde todos dejaron lo que estaban haciendo mirándoles sorprendidos y entonces se giraron hacia él y se inclinaron hablando todos al mismo tiempo -Señores ¿Serian tan amables de preparar una cesta con desayuno y otra con un rico almuerzo? Hoy mi primita y yo nos vamos de picnic.

Los Hijos de Las Highlands.Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora