-¿Y cuanto tiempo se quedara Connor en el clan Fergusson? -Lucien preguntó sentado frente a su padre, en el despacho.
-No lo sé -Mail alzó la vista de los papeles que estaba leyendo y miró a su hijo -Ya sabes que suele pasar algunas temporadas con Alastair para conocer al clan y que lo quieran y respeten. Algún día deberá asumir su lugar como Laird.
-Los Fergusson quieren a mi hermano -Lucien se acomodó en su sillón -No era necesario que naciera en su clan, es un Bukchaman pero lo aceptaron como su futuro Laird desde que el tío Alastair lo anuncio.
-Eso es porque lo han conocido desde pequeño, lo han visto jugando en sus calles, caminando por las aldeas con Alastair, entrenando con sus guerreros. -Mail miró fijamente -Es habitual que cuando una persona prácticamente se crie en un lugar se la quiera y sea su sitio.
Y Lucien supo que su padre estaba hablando de Clere, inspiró aire profundamente.
-Iré a dar un paseo -se levantó de su lugar y caminó hacia la puerta.
-Quizás deberías ir a cabalgar un rato -Mail habló con la vista puesta de nuevo en los documentos -Y podrías decirle a Clere que te acompañe.
Lucien giró el rostro hacia su padre, viendo como él permanecía concentrado en sus documentos, suspiró y abrió la puerta, saliendo y cerrando después.
Caminó por el pasillo de su casa, pensando en cuál sería la mejor manera de lograr que Clere le acompañara a cabalgar. Sabía que si se lo pedía le diría que no. Quizás podía pedir ayuda a sus hermanas.
-¿A dónde vas hijo? -Ayla habló reclinada sobre el sillón, observando a su hijo a través de la puerta del salón.
-Madre -Lucien la observó unos segundos y se adentró en la sala, viendo a su abuela sentada en el otro sillón, ambas estaban bordando. -Abuela.
-Hola cielo -Thalia le miró con una sonrisa.
-¿Ibas a las cocinas? -Ayla dejo el borda dado a su lado, fijando la vista en su hijo.
-No -el frunció el ceño con la vista fija en su madre -¿Por qué iba a...? -y su voz se atascó en su garganta, entonces se giró rápidamente.
-Ya lo hice yo Lucien -Ayla habló y su hijo se tensó, se giró de nuevo hacia ella y la miró sorprendido -Las dos sobrinas de la cocinera trabajan ahora en el castillo Fergusson, partieron con tu hermano hace dos días y la joven que ayuda con la limpieza esta con los MacLairs.
-Madre yo...-Lucien se movió incomodo sobre sus pies.
-Es una suerte que la mayoría de las mujeres que has... conocido, fueran de otro clan o estuvieran de paso -Ayla le interrumpió sonriendo levemente.
-Y más suerte que las pocas que trabajaban o Vivian en nuestro clan se alejaran de ti o decidieran marcharse por tu falta de interés últimamente -Thalia habló mientras seguía con su bordado.
-¿No pensarías que Helen iba a dejar a su hija venir sin asegurarse que no saliera lastimada al llegar? -Ayla se incorporó y caminó hacia su hijo -No te preocupes, ninguna se acercara a ella.
-No sé cómo hacerlo -pasó la mano por su rostro nervioso -No sé como acercarme a ella.
-¿Es que no lo has hecho ya? -Thalia alzó el rostro mirándole con una sonrisa -Si mal no he oído, Ewan acuchillo la mesa de su comedor por tu acercamiento a su hija.
-Yo...-él se sonrojó, miró a su madre -Metí la pata. Ella piensa que me acerque porque su padre me lo pidió.
-Ella no piensa eso -Ayla negó con la cabeza sonriendo -Clere es muy inteligente y conoce muy bien a su padre. ¿Crees que ella pensaría que Ewan te dejaría acercarte si supiera tus intenciones? -alzó la mano y acarició la mejilla de su hijo -Simplemente está dolida, confió en ti. Ahora solo tienes que recuperar esa confianza.
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Los Hijos de Las Highlands.
RomansaSECUELA DE LA SAGA HIGHLANDS. PROXIMAMENTE Se recomienda leer antes la saga Highlands (La Guerrera, El Invencible, La esposa, El Conde, La Duquesa, El Laird y La Bruja) Este libro recoje las historias de sus hijos, de los descendientes de los clan...
