-¿Como te sientes? -Ciara se arrodillo a su lado -¿Quieres que te ayude con el pelo?
-Puedo hacerlo sola -Marga contesto moviendo su cabeza, retirándola de las manos de la mujer.
-No queremos dañarte -Ciara suspiro mirandola -Aquí estas a salvo.
-Entonces dime donde estoy -Marga la miro con los ojos entrecerrados.
-Mi hijo responderá a tus preguntas -Ciara tomo el jabón que había en la banqueta junto a la bañera y se lo tendió -Por favor, no nos veas como enemigos.
-No lo haría si me dijerais donde estoy, quienes sois y porque me retenéis aquí -Marga observo el jabón en su mano, finalmente lo tomo.
-No estás retenida -Ciara se incorporo y camino hacia el baúl, lo abrió y comenzó a rebuscar en su interior -Debes descansar, reponer fuerzas.
-Me tenéis encerrada con llave -Marga respondio, pasando el jabón por su piel con delicadeza sin poder evitar que un leve suspiro saliera de sus labios.
-Solo para obligarte a descansar -Ciara miro por la ventana, sosteniendo el vestido que había tomado del baúl, con cierto remordimiento. ¿Por qué? ¿Por qué su hijo había ordenado que la encerraran? ¿Quien era esa muchacha? -¿Te parece bien este? -mostro el vestido a la chica y reprimió una sonrisa cuando vio que ella lo miraba con recelo. -Si me dijeras tu nombre, me seria más sencillo dirigirme a ti.
-Si me dijeras donde estoy y quienes sois, os lo diría -desvió la vista de nuevo al agua que cubría su cuerpo.
-Veo que es imposible -dejo el vestido sobre la cama, rodeo la bañera y azuzo el fuego de la chimenea procurando que diera el suficiente calor, después se giro y dejo una toalla sobre la banqueta junto a la bañera. -Espero que cuando hables con mi hijo todo se aclare.
Marga observo como la mujer salía de la habitación, cerrando tras ella. Se quedo mirando la puerta y entrecerró los ojos pensativa. Lo poco que había logrado ver por el ventanal, le había dejado que estaba en un clan. Los guerreros entrenaban en el patio del castillo. Pudo vislumbrar el mar y algunas montañas. Era el norte. Estaba en el norte. Pero si era una aldea del Invencible, ¿por qué no le decían donde estaba?
La puerta se abrió y el Laird entro por ella, quedándose parado mirandola sorprendido.
Marga le miro y alzo la barbilla desafiándole, al mismo tiempo que alzaba una ceja.
Logan se quedo parado, con la mano en el picaporte y la indecisión sobre si entrar o no, la observo, vio la piel de su pierna, mojada, brillando al resplandor de la chimenea. Entonces la miro a los ojos y vio el desafío en ellos. Si ella no fuera tan...tan guerrera, se marcharía disculpándose y dejándole privacidad. Pero aquella mujer le desafiaba, a él, al Laird. Y se iba, ella ganaba.
Dio un paso adelante y cerró la puerta, sin dejar de mirarla. Inspiro aire tratando de relajarse y tratando de recordar que diablos iba a decirle. Se acerco en silencio, hasta pararse a una distancia prudencial.
-¿Disfrutas del baño? -¿Y por que había preguntado eso? Se sentía estúpido.
-¿Que clan es este? -y ella le miro fijamente.
-¿No responderás a mi pregunta? -El alzo una ceja
-Vosotros no respondéis a las mías -y ella dejo caer el jabón en el agua y movió sus manos sobre esta, alzando el liquido para mojar sus hombros. La parte superior de sus pechos se mostro sobre el agua y el trago saliva, forzándose a mirarla a los ojos.
-Haremos algo -Logan sonrió -Si tu respondes mis preguntas, yo responderé las tuyas.
-¿Y por qué voy a darte datos cuando no sé si sois el enemigo? -ella se estiro en el agua, moviendo sus piernas.
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Los Hijos de Las Highlands.
RomanceSECUELA DE LA SAGA HIGHLANDS. PROXIMAMENTE Se recomienda leer antes la saga Highlands (La Guerrera, El Invencible, La esposa, El Conde, La Duquesa, El Laird y La Bruja) Este libro recoje las historias de sus hijos, de los descendientes de los clan...
